…Vivir así es morir de amor

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Hace algunos días la cumbia se fue bailando y bailando al cielo, ahora tocó que el canto de balada y un poco de rock continué en el cielo, como en 1975 en Madrid, claro está, en el mundo terrenal a través de una magistral representación de la versión española de la ópera rock Jesucristo Superstar. Así que ahora con gran libertad se pasean sus cantos por todos los corazones que en vida tocara como un ángel terrenal atravesado en sus voces. En paz descanse Camilo Blanes Cortés, quise decir el maestro, compositor y sanador de corazones Camilo Sesto, hasta pronto al querido maestro oriundo de Alcoy.

 

Mientras lentamente se va mudando para el cielo con gran sonoridad susurrando los corazones de millones: No dejaré de quererte jamás, no dejarás de quererme jamás, un amor sin cadenas, ni edad. Que no me faltes jamás. Jamás. Que no me falte tu cuerpo jamás. Tus risas ni tus silencios jamás. Que no me falten tus besos jamás, jamás. Jamás se irán tales susurros que ahora navegan con libertad en sus cenizas al abrir sus puertas la capilla ardiente en la sala Manuel Falla de la sede que la Sociedad General de Autores de España tiene en la madrileña de Fernando VI, donde ya lo esperaban centenares de corazones incluido José Guirao ministro de Cultura del Gobierno Español; sin embargo aún a la espera de su único hijo Camilo Blanes Ornelas.

 

Cuando descubre que quiere dedicarse a cantar apenas era un adolescente de 17 años, quien comenzó prestando su voz y canciones al furor del rock & roll y lo yeyé; primero fue con Dayson de su natal Alcoy. Con ellos deleitaba a sus escuchas con sus propias versiones de canciones de The Beatles, Bee Gees o Los Brincos,  presentándose en bodas, bautizos, en fin, un generador de fiestas. Sin embargo, cuentan por ahí una realidad que retrataba esos primeros intentos, se dice que ni con el apoyo de una banda de delincuentes del distrito de Usera, Los Ojos Negros, lograron el éxito en Madrid. Tras el regreso de sus compañeros a Alicante, Blanes decide continuar sus trazos con Los Botines, un grupo beat que parecía estar muy cerca de su salida de escena.

 

Sin embargo su paso por ahí representó su aparición en el juvenil film de Pedro Lazaga de Los chicos de Perú, esto en 1967, teniendo el privilegio de compartir cartel con la ya estelar Karina. Ya de regreso en Madrid, nace Camilo Sexto quien logra que Juan Pardo impulsara desde ese momento su carrera como cantante al componer y producir para él las canciones de su primer single: Llegará el verano. Un intento más terminó en fracaso. Tras esta experiencia decide nuevamente cambiar su apellido, ahora es cuando nace Camilo Sesto, el nombre que lo llevó a la cima, fue hasta ahora que logra cierto éxito iniciando con un nuevo debut en Ariola con una gran adaptación que hiciera Pardo de la canción de cuna de Brahms, así es que comienza ya la verdadera travesía con un Buenas Noches.

 

Un poco más tarde llegó Algo de Mí, a partir de ahí ya comienza a galopar logrando arreglos alucinantes como los de Fresa Salvaje, donde Camilo ya mostraba el poder de  su voz así como una extraordinaria tesitura interpretativa, tendiente a la apoteótica gestualidad que rasga con lo cómico. Y así se fue año con año en los setentas y ochentas, por lo menos un súper éxito al año.

 

No podemos dejar de mencionar que en los albores de la muerte de Franco, lo ha arriesgado todo Don Camilo, al estrenar en un teatro de la Gran Vía, la excelente ópera rock, que más allá de su calidad era rechazada por los sectores de la sociedad más reaccionarios que aún se resistían a continuar anclados en el franquismo. Claro, qué podíamos esperar si se trataba de la encarnación de Jesús de Nazaret y además del tremendo efecto que tuvo con un triunfo rotundo e incontestable que sin duda amparó la aureola de Camilo. El Rey del amor, demostró que su voz podía con cualquier oposición ideológica, contaba con la simpatía de la gente. Él mismo decía que tras esta obra logró romper el mito del Camilito guapo, nombre que le daban sus detractores. En estos mismos años es cuando genera también el que podría ser considerado como su gran himno que ha trascendido a tres generaciones, se trata de Vivir así es morir de amor, es sin duda aquí donde nace un Súper Star.

 

Hay que señalar también la influencia que llegó a tener con otros artistas que han rozado también la inmortalidad, de la talla de José José, Juan Gabriel, Rocío Durcal, Miguel Bosé; en el caso de este último fue compositor y productor de su primer disco. Así es que nuestro dotado de voz aguda, -recordemos que una de sus excentricidades era su personalidad andrógina, decir algo así como un David Bowie español- , perfecta dicción y amplia tesitura. Sus canciones tratan temas de amor y desamor, pero también de felicidad y alegría. Sin duda un maestro de la interpretación, vivenciaba sus composiciones con tonos desolados, pero también esperanzados, alegres y festivos. También se puede señalar su gran congruencia lingüística en el sentido de que su evolución siempre mantuvo vivas las directrices sincrónicas y diacrónicas.

 

Por ejemplo fue pasando de las grandes orquestaciones y coros femeninos, a ritmos más vivos con instrumentaciones modernistas. Se ha mantenido fiel a su entrega musical a lo largo de tres generaciones sin importar la lista interminable de géneros que le han hecho competencia. Las personas que lo conocieron de cerca decían que era una persona humilde, pero tal vez, sólo tal vez, no siempre lograba domar al ego: Cortinas blancas tanto en limusina de lujo como en el camerino y la habitación del hotel, fritas exóticas, cerveza en abundancia, cocteles Bloody Mary preparados a su llegada, montones de cajetillas  una selecta variedad de chocolates…

 

Finalmente hay que decir -sin entrar en muchas polémicas- que su relación con las mujeres es básicamente extraña. Apenas se le conocieron amoríos, él mismo decía respecto al matrimonio que han aparecido muchos personajes pero ninguno me hizo cambiar de idea, no habría logrado sobrevivir. Era tajante: Así es como quiero que sea: el escenario y una puerta atrás con el coche en marcha, y cuando el público todavía este pidiendo otra, yo ya estoy en el hotel. Si quiero que haya alguien ahí, ya he avisado yo.

 

Casi siempre solitario, parecía tener alergia a las enloquecidas fans. Pero en 1983 nace su hijo Camilo Michel, el fruto de su relación con la mexicana Lourdes Ornellas, tres años más tarde decide retirarse de los escenarios: me voy porque quiero hacerme mayor viendo hacerse mayor a mi hijo. A los principios de los noventa regresa a la canción, pero ya no consiguió repetir la hazaña.