Sobrellevar el estrés financiero
Si le preocupa el dinero, no está solo. Muchos de nosotros, de todas partes del mundo y de todos los estilos de vida, tenemos que hacer frente al estrés financiero y la incertidumbre en estos momentos difíciles. Tanto si sus problemas se derivan de una pérdida de trabajo, una deuda creciente, gastos inesperados o una combinación de factores, la preocupación económica es uno de los factores de estrés más comunes en la vida moderna
Como cualquier fuente de estrés abrumador, los problemas financieros pueden tener un gran impacto en su salud mental y física, sus relaciones y su calidad de vida en general. Sentirse triste por las preocupaciones económicas puede afectar negativamente su sueño, autoestima y niveles de energía. Puede hacer que sienta ira, vergüenza o miedo; ocasionar tensión y discusiones con las personas más cercanas a usted; agravar el dolor y los cambios en el estado de ánimo; e incluso aumentar su riesgo de depresión y ansiedad. Puede recurrir a mecanismos de afrontamiento poco saludables, como beber, abusar de las drogas o apostar para intentar escapar de sus preocupaciones. En las peores circunstancias, el estrés financiero incluso puede ocasionar pensamientos o acciones suicidas. Pero, sin importar qué tan desesperanzadora parezca su situación, hay ayuda disponible. Al abordar sus problemas económicos de frente, puede encontrar una manera para atravesar el pantano financiero, aliviar sus niveles de estrés y retomar el control de sus finanzas y de su vida.
Los efectos del estrés financiero sobre la salud
Aunque sabemos, en el fondo que hay cosas más importantes en la vida que el dinero, cuando se tiene dificultades financieras, el miedo y estrés pueden dominar su mundo. Puede dañar su autoestima, hacer que se sienta imperfecto y llenarle con una sensación de desesperación. Cuando el estrés financiero se vuelve abrumador, puede tener un gran impacto sobre su mente, cuerpo y vida social.
- Insomnio u otras dificultades para dormir. Nada lo inquietará más de noche que preocuparse por facturas no pagadas o una pérdida de ingresos.
- Aumento (o pérdida) de peso. El estrés puede alterar su apetito, ocasionando que coma en exceso por ansiedad o se salte comidas para ahorrarse dinero.
- Depresión. Vivir bajo la nube de los problemas económicos puede hacer que cualquier persona se sienta triste o desesperada y tenga dificultades para concentrarse o tomar decisiones.
- Ansiedad. El dinero puede ser una red de seguridad, sin él, es posible que se sienta vulnerable y ansioso. Y toda la preocupación por las facturas no pagadas o una pérdida de ingresos puede desencadenar síntomas de ansiedad, como latidos fuertes, sudor, temblores o incluso ataques de pánico.
- Dificultades en las relaciones. El dinero suele citarse como el problema más común por el cual las parejas tienen discusiones. Si no se aborda, el estrés financiero puede hacer que sienta enojo e irritabilidad, ocasionar una pérdida de interés en las relaciones sexuales y desgastar la base incluso de las relaciones más sólidas.
- Retraimiento social. Las preocupaciones financieras pueden cortar sus alas y hacer que se aleje de amigos, restrinja su vida social y se refugie en sí mismo, lo cual solo empeorará su estrés.
- Dolencias físicas, como dolores de cabeza, problemas gastrointestinales, diabetes, presión arterial alta y enfermedades cardiacas. En los países donde no hay atención médica gratuita, es posible que las preocupaciones económicas causen que retrase citas o no acuda al médico por miedo a generar gastos adicionales.
Diversos estudios han demostrado un enlace cíclico entre las preocupaciones financieras y los problemas de salud mental, como la depresión, ansiedad y abuso de sustancias.
- Los problemas financieros pueden tener un impacto negativo en su salud mental. El estrés por deudas u otros problemas financieros lo deja sintiéndose deprimido o ansioso.
- El deterioro de su salud mental hace que sea más difícil administrar su dinero. Es posible que le parezca más difícil concentrarse o que le falte la energía para abordar una creciente acumulación de facturas. O es posible que pierda ingresos por tomarse tiempo para descansar debido a la ansiedad o depresión.
- Estas dificultades para administrar el dinero ocasionan más problemas financieros y el empeoramiento de los problemas de salud mental, entre otras cosas. Se queda atrapado en un círculo vicioso de problemas económicos en aumento y un deterioro en la salud mental.
Sin importar qué tan desoladora parezca su situación en el momento, hay una salida. Estas estrategias pueden ayudarle a romper con el ciclo, aliviar el estrés por problemas económicos y encontrar de nuevo la estabilidad.

