Obsesión de despertar en tu eterna primavera
-Obsesión-
Eres como una hermosa obsesión. Locura de amor que no quiere despertar en la cordura de una realidad en la que, si no estás, todo sería una demente frialdad.
No quiero ponerme el traje de la tristeza, el ébano oxidado no es para mí, no me gustan los pinchos en la mente ni los latidos de potro cansado por los desniveles del tiempo.
Me quedo con la obsesión de colores y la locura de quererte en cada esquina del reloj. Con el pan y el vino que me da tu cercanía de cascada, con la eterna primavera de tus ojos de almendra y el sabor secreto de tus labios mojados… entrada triunfante a una vida nueva.
-Eterna primavera-
En ti, nunca culmina la primavera.
Todo tú eres espiga dorada y erguida,
concierto de violines tocando a la luna,
jilguero de mis amanecidas tejiendo sueños,
tierra fértil germinando rayos de sol
y arrancando suspiros a la alborada.
*
En ti está la primavera,
en tus labios de miel, verso y lavanda,
en tus manos de generosos racimos
de flores blancas y tupidas,
en tu voz de arrullo de palomas
de las espesas arboledas del norte,
en el cauce de tus aguas donde refresco mi vida.
*
Floración de cualidades de rocío,
las virtudes nacieron contigo,
en ti despierta lo maravilloso,
dejan de hibernar los días azules
y regresan de su migración los sueños.
-Despertar-
Cada mañana despierta la vida con tu cercanía de sol, donde yo me renuevo con el arrullo de tu voz y, con tu mágica sonrisa, me iluminas los caminos que guían mi destino, confluencia de mi existir que siempre converge en ti.
Entre quimera y realidad, se desgranan los minutos en tu boca, fruta fresca que alimenta mi pasión con los manjares indescifrables de lo etéreo, y viajamos juntos a la ciudad del Edén, donde no existe la oscuridad porque cada calle es alumbrada por los fulgores eternos de tus faroles de mis alegrías y mis sueños.
Y cuando despertamos juntos en la alcoba del amor y los excesos, aún despiertos, la vida sigue siendo un sueño.
*
En el lecho de mi corazón
resplandece una vida de almíbar,
ríen los minutos la alegría del beso
florecen las ilusiones en un nuevo cielo.
*
Canta la alegría, el himno de la plenitud
y despierta la esperanza en tu cielo,
en una realidad que tiene los aromas
de las guirnaldas en los valles de la victoria.
*
La inefable cobra vida con el roce de tus labios
y en tus ojos de luna encendida.
Y cuando te acercas, me abrazas y me besas,
de nuevo empiezan los latidos de mi vida.

