Mineral de sombras/ Teoztoyomeh ipampa Zeualomeh de Carlos Mitru

Views: 1691

El lugar donde abunda algo valioso, yaciente, listo para ser explotado, pero también saqueado; provisto por la naturaleza, expuesto a veces, otras, bajo el suelo, a kilómetros, soterrado, sólo disponibles para el que los busca. Podríamos seguir el camino que nos plantea el poeta y comunicador Carlos Mitru en su nuevo poemario titulado “Mineral de sombras”, Ediciones Voces Nuestras, 2024. Podríamos y lo haremos en tanto aceptemos el surgimiento de un moderno romántico, Carlos Mitru nos recibe como un pensador de su tiempo, un librepensador latinoamericano que se enfoca en el tema de la búsqueda social e intelectual, al mismo tiempo que abre su pensamiento a la visión ancestral, y la descripción de los paisajes de su América, y aún más importante, nos invita a conocer una forma muy suya de encontrar el amor, en el poema Soy Bolivia, Patria al despertar podemos leer: 

Es la hora de alejarme de mi patria, / desconectar a cronos en tiempos de pandemia./ Y en el aterrizaje abrazar a las estrellas con la mirada extranjera.

El romanticismo como manera de pensar es un potente exaltador de la condición humana y del individuo. Los románticos sienten el dolor, la soledad, pero también la conciencia definitiva de  su situación en el mundo.

En esta fortuita llegada, descubro un nódulo/ en la montaña Illimani,/ el viento se apresura a sacarme del ave en vuelo. /

Es tarde y las luces inquietas observan las vestiduras/ de los barrios fértiles en delgados pasillos alegres. / El teleférico sombrea por un instante mi rostro./ El lustrador de zapatos convida su corazón al mío.

El poeta actual, el hombre conectado al lenguaje hispanoamericano contribuye a la literatura global, como una vez lo hicieran otros románticos, muchos de ellos, en su  paso o afincados en esta tradicional y ricamente ataviada Ciudad de Toluca.  No sólo se explora la gama (se extrae de la veta) de emociones humanas: el amor, el anhelo, el miedo, la alegría y ante todo, el asombro. Un auténtico romántico también cree en el rescate de la verdad y de la perspectiva de las creaciones culturales humanas.  

No deja de lado las emociones positivas como la alegría, el humor, el amor y la felicidad, ni las  emociones duales, como la amargura, la compasión, ese sinsabor de la pobreza, del colonialismo. En el poema Suicidio Silente / Noctámbulo, el poeta se deja llevar por el padecer de sus sentimientos más oscuros, pensar y sentir romántico.

Soy el mayor desierto. / Pequeña ventana de tintes nocturnos./ Los tecolotes protagonizan la historia/ de esta ansiedad a punto del trastorno.

El tac, tac, tac, tac… se convierte en la única consorte/ para evitar la sobredosis de antagónicas lunas. / Los neurotransmisores no transportan/ fonemas, ni miedos, ni amantes./ Estoy cansado de mares que reflejan galaxias.

Unido a los valores cívicos aprendidos sobre nuestras naciones, la historia de los pueblos; la mitología y la espiritualidad de nuestros pueblos americanos se reivindica como un elemento contemporáneo dentro del paisaje del que da testimonio Carlos Mitru, permitiéndonos entrar a su propio imaginario, mundo interior del sujeto. 

Con elegancia, las costumbres y las tradiciones locales acuden a nuestros ojos en poderosas imágenes, incluida la de portada, creación en  técnica de licuado digital de Juan Alberto Pichardo Becerril ; no olvidar que la brillante e inventiva  traducción a la sonoridad del náhuatl realizada por  Ana Marisol Reséndiz Pizarro,  nos lleva a pensar en un romanticismo social, con temas de justicia y equidad, bien llevado con el carácter naturalista del mismo. Una gran epopeya del continente se pretende en estos poemas, tal como los intentaron los decimonónicos, describirlas en la categoría de poema de América.

AZTLÁN

En la conquista/ se despide el pálido Edén/ con estridentes luces, / se desmorona la piedra/ en las frívolas costas.

Al paso firme del hombre desconocido, / las Antillas se pierden/ en bélico dominio.

Rompe en dos la lengua de fuego, / el águila se niega a volar a terrenos distantes/

Se doblega el corazón y en tierra firme duele la estirpe.

Los ahuehuetes de tedios naranjas/ dejan caer sus hojas. / Las alas pierden la blancura y todo dispara al aire proverbio.

El poeta, como hombre de acción,  admite estar  interaccionando y  reaccionando a la realidad social de su entorno. Predominan en esta colección, dos vertientes: una de una expresividad latinoamericana, y otra que se atiene más al sentimiento amoroso de Ser latinoamericano y reconocerse en cualquier parte del mundo es algo grande, digno de orgullo y festejo.

Con todo, este nuevo romanticismo es una reacción contra lo racional y la crítica de lo rígido y establecido. Sin embargo, sobrevive la conciencia de un Yo fundamental, mismo que se funde con el Yo de su pueblo, que cuestiona con su sentimiento a la adversidad social y cultural.  Asistimos entonces a la creación de una identidad propia, signo de independencia. 

No faltan los ideales sentimentales, pero el paisaje andado, el conocimiento de nuevas geografías lo propone como un escritor dinámico, de progreso, seguro de que estamos en un proceso de un continuo fluir en el que estamos todos inmersos.