~Suspiros, voces de los deseos~
-Hermosa coincidencia-
No he leído un poema
mejor que el de sus ojos,
cada parpadeo de su mirada
es un verso que cae del cielo.
•
Riman sus dos pupilas
con el éxtasis de las estrellas
y sus palabras son el rocío
que reviven mis horas pálidas.
•
Sus manos, lindas metáforas
que se deslizan sutilmente
como el vaivén de las olas
y el encanto de la luna creciente.
•
Cada uno de sus pasos
es un loor de agradecimiento
al milagro de la existencia.
Coincidir con él, es lo mejor
que me ha pasado en la vida.
~•~
-La deuda-
La vida me debía la unción del beso más delicioso, untado por los labios más expertos y sabios, capaces de curar y hacer olvidar las heridas del pretérito con el roce de su ungüento, cálido, fogoso, electrizante, y el letargo apasionado de su caricia arrolladora que abre las puertas del cielo para entrar al paraíso del beso, prolongado, placentero, pleno. Y se dio en sus labios, pero… la vida me sigue debiendo porque, entre más me besa, más de sus besos quiero.
~•~
-Dulce quimera-
Déjame estar en el edén de tus sueños,
llanuras en donde mejor me encuentro,
siendo eco y voz de tus deseos,
realidad de tus sentimientos,
estrella plateada de tus pensamientos.
No me apartes de la cúspide de tus quimeras
donde soy tierra fértil para tu siembra,
de tus plantíos, brisa fresca,
semilla dorada de tu cosecha,
granero prominente, de lo que tú quieras.
Ven, acércate al sueño conmigo,
déjame besar los racimos de tus utopías,
susurrarles, a tus fantasías, suavecito,
que tú, siempre estás en las mías,
como único monarca de mis alegrías.
No apaguemos la luz de los sueños,
dejémosla encendida, amor,
que cerrando los ojos es como mejor nos vemos
en nuestro mundo mágico y perfecto…,
la sublime realidad de los dos.
¡Felices fiestas, decembrinas, maravillosa familia de lectores!
Gracias por su apoyo a la lectura.
Gran abrazo navideño.

