POESIA

Views: 1199

La mía siempre es ese despertar a oscuras

Donde el sol no se atreve

Es el aliento sin olor de tus labios mudos que sonríen quizá,

Creo, al verme en el abrir de ojos primero

Es la pasión con la que la ducha da la bienvenida para continuar contigo

Es tu respirar en mi cuello sin despedidas

Es leer solo

Comer con la persona en silencio

O contando chistes invisibles

Es hacer planes imposibles

Es otro beso

Es esos lentes que se gradúan solos al son de una luna

Dentro de la casa

También una noticia contada por el protagonista feliz

Es el final que te lleva al principio

Es aquella adolescencia

Donde todo es un acontecimiento sin precedentes

Es tu voz afinada en su ronquera que desea más

Son las cosas que se nos pierden y de las cuales nunca nos damos cuenta,

Salvo cuando reaparecen,

Y entonces, las guardamos bien

Es un esperar nada de nada de nadie y de nadie con nadie

Es ese placer de un verso que nos congela un día entero

Un vértigo sin altura

Un entrar en tu cuerpo

Con dura suavidad

Y con ese dolor de lo dulce en espuma irrepetible

Es quitarle las orejas a las tazas

El sonido al hielo

El querer verte siempre

Para acompañarnos mudos

Porque ya nos quitamos a las palabras de encima

Es ese todo que tiene una micro gota de saliva

Que la guardamos como una foto sin papel

También tu piel sonora

Tu pelo cambiante

Tu abrazo en cien idiomas

Los celos a la palabra exacta

Ese reloj que siempre se demora cuando te vas

Eres tú, y nuevamente tú con todas tus tú

Abrigada y sin sábanas

Interior y exterior

Con tus ritos en el menor volumen

Y desde luego tus odios y yo como blanco

Nunca acertando

Y es mi muerte al borde siempre de la cursilería

Y la tuya también

Y el proyecto de suicidio que nos abandona y vuelve

Y es también

Nuestra poesía

Que cada vez se va más lejos

Acaso porque ya no la llamamos.