Canijos

Views: 1277

Definitivamente paso, eso sí no es para mí. ¿Traer hijos al mundo? ¡Qué horror! Yo no sé como se atreven a semejante cosa, con lo mal que esta el mundo: Tanta inseguridad, tanta contaminación, el dinero ya no alcanza… prefiero mil veces mi tranquilidad, dedicarme tiempo a mí, a viajar, a leer, a conocer otros lugares, a gastar el dinero en mí. Imagínate, si apenas me alcanza para lo mío, ¿imagina ahora con un chamaco, o dos?

No nos hemos casado, pero vivimos juntos desde hace como dos años, no creemos en los papeles, en el valor de un documento. Acordamos que nos amamos y que con eso basta. Ella ya tenía a su perro y yo, una perrita, y hace unos días decidimos adoptar otra. Entonces son tres. Son nuestros hijos. Nuestros amigos de broma nos dicen que son nuestros perrhijos. Debo confesar que me molesta un poco que les digan así, pero en fin ¿qué se le va a hacer? Creo más bien que les da un poco de envidia porque nosotros no estamos atados, como ellos a sus hijos. Nosotros no tenemos que andar viendo con quién dejamos a los niños, cuando salimos de fiesta o viaje. No tenemos que andar gastando en pediatras y medicinas o andar todos angustiados por la salud de los niños. No tenemos que andar pensando que ya no nos alcanza el dinero para su ropa, escuela y alimentación. 

Pero luego nuestros amigos nos molestan diciéndonos que a nuestras mascotas las tratamos como hijos o peor.

Ya que siempre que salimos tenemos que andar buscando una pensión o un lugar en dónde dejarlos. La otra vez los dejamos con un amigo en común que es veterinario, y que además tiene el servicio de pensión, pero después de nuestro viaje los notamos como algo raro, incluso la mayorcita tenía como alergia en la piel, entonces tuvimos que comprar medicamentos y pomadas, tratamientos etc. En fin, nos enojamos con nuestro amigo y buscamos otra opción, no hemos encontrado todavía un veterinario de confianza, andamos en un peregrinar constante y es que nuestros perritos merecen lo mejor. La pobrecita ya presenta mejorías, pero todavía tiene unas secuelas. 

Y eso sin contar que mi pareja tiene que tomar medicamentos para la alergia ya que como acostumbramos a dormir todos juntos en la cama, pues a ella parece afectarle el pelo de nuestros perros, pero todo lo hacemos por amor a ellos, lo que sea para que ellos estén excelentes. Nuestros amigos nos critican; no superan que dos humanos duerman con tres perros envueltos todos juntos en cobijas. 

Una amiga nos recomendó una pensión donde les dan terapia contra el estrés, súper efectiva, aunque nos va a salir más caro, pero bueno, todo sea por su bienestar. 

Ya también les llevo unas ropitas divinas que les compré, obvio, ropa de marca de diseñador, ellos merecen lo mejor. Ah y también les compré unas botitas preciosas para que no tengan que ensuciarse las patitas. Obvia decir que siempre se las limpio con un líquido especial, ya que el que usábamos antes les causó una especie de hongo en sus almohadillas, el doctor nos dijo que eso era porque no las secábamos bien y todas húmedas las metíamos en las botitas. A mi no me pareció, así que cambié de doctor y también de producto. Les compré unas botitas a los tres, para cada día de la semana. Además, sendas camas ergonómicas para que no se lastimen su columna y no sufran de estrés.    

Ya también les llevo sus croquetas especiales, ricas en proteínas y vitaminas, con ingredientes y texturas que ayudan a evitar la formación de placa y sarro.  Glucosamina para fortalecer sus articulaciones, e ingredientes naturales que reducen la ansiedad, además de probióticos y fibra para cuidar su microbiota intestinal. Enriquecidos con omega 3 y 6 para un pelaje envidiable.

A ver si nos alcanza para comprar un nuevo sofá porque el que teníamos lo destrozaron los canijos perros cuando los dejamos un momento en lo que salíamos a un evento que no era petfriendly.