LA BONDAD

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Ciertamente la bondad es un concepto complejo y multifacético que puede ser abordado desde diferentes perspectivas:

Primero. -A la luz de la Axiología, qué es la teoría de los valores, la bondad puede ser definida como un valor moral que se refiere a la disposición actuar de manera altruista, compasiva y benevolente hacia los demás. 

Desde el punto de vista axiológico. – la bondad implica una preocupación genuina por el bienestar y la felicidad de los demás, sin esperar nada a cambio;

Compasión. – la bondad implica la capacidad de sentir empatía y compasión por los demás, especialmente por aquellas personas que están sufriendo; 

Benevolencia. – la bondad implica una disposición a actuar de manera benévola y generosa hacia los demás, sin intención de hacer daño o perjudicar;

 La bondad es considerada un valor humano fundamental en muchas tradiciones filosóficas ya que promueve la armonía social, la cooperación y el bienestar colectivo.

 Segundo. -En la Psicología la bondad se valora por su capacidad en la persona dotada de este valor, para fomentar relaciones positivas y significativas entre las personas y para contribuir al bien común.

Tercero. -Desde el punto de vista ético o moral, la bondad se entiende como una virtud que implica actuar de manera ética y moralmente correcta hacia los demás. Algunos aspectos clave de la bondad en ese contexto incluyen:

Actuar con compasión y empatía.  La bondad implica ser capaz de entender y compartir los sentimientos de los demás y actuar de manera que se alivie su sufrimiento o se mejore su situación;

Ser generoso y altruista. – la bondad implica estar dispuesto a dar y compartir con los demás sin esperar nada a cambio;

Respetar la dignidad de los demás. – la bondad implica tratar a los demás con respeto y dignidad y reconocer sus derechos y libertades fundamentales;

Actuar con justicia y equidad. – la bondad implica actuar de manera justa y equitativa y trabajar para promover la justicia e igualdad en la sociedad;

La bondad se considera una virtud fundamental en muchas tradiciones éticas y morales, ya que promueve la armonía social, la cooperación y el bienestar colectivo.

 Algunos filósofos y pensadores han argumentado que la bondad es la base de la moralidad, y que es esencial para crear una sociedad justa y compasiva.

Algunos ejemplos de bondad en acción incluyen; tomar el tiempo para escuchar y entender las perspectivas y sentimientos de los demás;

Actuar con empatía y compasión. – actuar de manera que se alivie el sufrimiento o se mejore la situación de los demás.

Como podemos observar de todo lo mencionado. Hemos trazado dos 

Líneas principales; desde las cuales hemos enfocado el término bondad. Es decir, las hemos propuesto, dada la ambigüedad del término bondad -como se dijo en la intervención o episodio precedente-.

Ambas posturas, una a nivel teorético. Es decir, desde mi perspectiva la Axiología que viene siendo una parte, una porción. O como se dice coloquialmente, una rama de la Filosofía que estudia los valores humanos. Siendo esta especie de la Filosofía que constituye el aspecto teorético.  Disciplina en donde se analizan y abstraen esas ideas valorativas y como producto se describen. Su importancia es crucial en la vida individual y social. Sirven como faro de luz para iluminar las conductas humanas.

En cambio, hablar de Psicología y Ética, es hablar de praxis. En Psicología es la conducta dotada de salud y en la ética es la práctica de las virtudes. Lo que conlleva a actualizar o poner en acción esos valores contenidos en la Axiología. 

En cuanto a nuestro tema específico:

Si la bondad es un valor, debemos primero, conocerlo, Siendo este conocimiento solamente cultural. Y sigue siendo solo cultural en su categoría de axiológico. Pero, en el momento de internalizar los valores, surge un momento previo a la acción que es ni más ni menos que la conducta. Lo que significa que actuar o conducirse de conformidad con el valor denominado bondad, comportarnos actualizando el verbo. Lo que en otras palabras significa la acción de incursionar en el campo de la Ética. La Ética, también es una disciplina que conforma una porción o lógicamente hablando: La Ética es una especie, del género Filosofía y es una disciplina eminentemente práctica, por eso se habla de virtud. Es decir, desde el punto de vista axiológico, la bondad es un valor. Si este valor se practica, entonces se actualiza y estamos hablando de que dicha conducta la denominaremos virtud. La virtud, en consecuencia, es, la práctica de los valores.

Una vez aclarada la tecnología lingüística y semántica del concepto cuyo término es la bondad y aprovechando la oportunidad para decir a quienes tildan a Aristóteles como metafísico, debe señalarse su error, pues como hemos visto, la conducta nada tiene de metafísica. No conocer la obra Aristotélica pone en evidencia la mala formación de quienes se jactan de conocer las diversas corrientes filosóficas, quienes se dejan impresionar fácilmente por corrientes que se antojan novedosas.

 Paso a continuación a deslizar los últimos comentarios sobre el tema que se aborda.

De todos los valores que revisamos en la primera parte de este episodio creo que es importante destacar lo siguiente:

Escuchar. – Implica la práctica de otros valores como la paciencia, la tolerancia, el respeto y la responsabilidad. De los cuales hablaré en su oportunidad.

Que importante es realizar esta conducta cuando alguien nos comenta sobre algún problema que padece; cuántas veces en lugar de escuchar pacientemente a nuestro interlocutor, nos precipitamos a darle consejos.

Si nos hablan de algún dolor de cabeza, de estómago, de hígado, páncreas o cualquier otro, inmediatamente antes de dejar que termine su queja nuestro interlocutor, queremos recetarle un remedio casero.

Conducta que no habla mal de nosotros en cuanto a ese deseo de ayudar a esa persona. Sin embargo, esta conducta va en contra del valor bondad y de la virtud correspondiente ya que debemos ser pacientes, tolerantes, respetuosos y escuchar con detenimiento la queja de la persona a quien estamos oyendo y para que ésta se sienta bien o hacer que se sienta bien no debemos deslizar comentario alguno, salvo que dicha persona nos solicite consejo o ayuda y aquí estaremos en la mejor disposición de dar respuesta a su inquietud practicando la responsabilidad. En este caso ya podemos con su anuencia; con su licencia, emitir nuestra opinión o punto de vista; o bien, hacer la recomendación que consideremos oportuna. Lo cual no significa que la recomendación la demos como una verdad absoluta, solamente la probabilidad de que pudiera ser útil. No olvidemos que no hay verdades absolutas y lo que a mí me funcionó, tal vez a otra persona no.  

Y hasta aquí, esta breve reflexión de hoy.