+Pagar menos impuestos para invertir más en seguridad y reactivar la economía local, una propuesta que no es descabellada; El reto electoral del 2027 en el Estado de México

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La frase:

Irán solos el Partido del Trabajo y el Verde Ecologista, en las elecciones de 2027?

ES PREGUNTA

BAJAR IVA EN ZONAS CONFLICTIVAS

Durante la sesión de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, el diputado Mario Zamora Gastélum presentó un interesante punto de acuerdo en el que se solicita a la Presidenta Claudia Sheinbaum reducir el cobro del Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 16 por ciento que actualmente se cobra a un 8 por ciento, en aquellas entidades del país a las que calificó como zonas conflictivas, dentro de las que puso como ejemplo nacional a Sinaloa, donde desde septiembre de 2024 se vive un ambiente hostil y un enfrentamiento abierto entre grupos delincuenciales que ha dejado como saldo cientos de personas sin vida y una parálisis técnica de las actividades económicas.

La idea del legislador priista no es del todo descabellada, pues tiene como base el modelo fiscal de la zona norte del país –las entidades fronterizas con Estados Unidos de América—donde se tiene actualmente una tarifa impositiva más baja que en el resto del país, aunque allá por razón de competitividad con la economía de nuestro vecino del norte.

Esta solicitud se fundamenta en una herramienta fiscal ya probada, que ha permitido en otras regiones reactivar el consumofortalecer los negocios locales, mejorar la competitividad de las empresas, generar empleos y brindar alivio a las familias.

La propuesta es dirigida a Sinaloa, como ya se dijo, pero en realidad pudiera considerarse la idea a muchos puntos más del país donde se vive un estado de emergencia en materia de seguridad, el cual está siendo resentido por la actividad económica, por lo que con esta acción se buscaría reactivar la economía desde abajo, beneficiando a comerciantes, emprendedores, trabajadores, prestadores de servicios, productores y cualquier persona que hoy enfrenta la incertidumbre económica.

Según datos de la Alianza para el Desarrollo y Competitividad de las Empresas (ADECEM), al menos 6 mil empresas de Sinaloa han cerradose han perdido alrededor de 25 mil empleos, el turismo ha caído y la elevación estatal ha disminuido. Esta situación ha debilitado la capacidad de muchas familias para cubrir sus necesidades básicas y ha puesto en riesgo el sustento de miles de hogares.

Bajar el IVA al 8 por ciento significaría más dinero en el bolsillo de las familias, lo que impulsaría el consumo y reactivaría el comercio local. Asimismo, esta medida permitiría que pequeños y medianos negocios puedan mantenerse o volver a operar, facilitaría la generación de empleos y brindaría apoyo directo a emprendedores, prestadores de servicios y productores que han sido especialmente afectados por la crisis.

La propuesta también exhorta a las secretarías de Hacienda y Economía, al SAT y a las autoridades estatales a instalar una mesa de trabajo con el sector productivo para definir estrategias inmediatas de recuperación económica, adaptadas al contexto de las entidades del país.

El IVA más bajo ¿Podría ayudar?

La propuesta de trato fiscal preferencial para entidades en situación crítica en materia de seguridad podría beneficiar a otras localidades del país, como Guanajuato, entidad de la que se habla poco en los medios, pero que registra un alarmante índice de ejecuciones, sobre todo de miembros de los cuerpos de seguridad, ahí donde han tomado a los policías municipales como tiro al blanco, o, por qué no, al Estado Libre y Soberano de México, el cual registra un muy poco honroso primer lugar nacional en materia de feminicidios y de desaparición de personas, aunque la autoridad local intente ocultar esa realidad paralela al vamos requetebién que parece ser la crónica de todos los días en el discurso gubernamental.

De hecho, se podría hacer un índice realista de inseguridad a partir de los propios datos que administra el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad para establecer a aquellas donde se cometen más delitos y a esas otorgar el beneficio fiscal que aquí se cita, por lo menos para ayudar a los que todos los días sufren robos, asaltos y extorsiones a recuperar un poco de lo que la delincuencia ha provocado en este país.

Podríamos asegurar que de esta manera los gobiernos estatales estarían obligados a hacer más e invertir más en materia de seguridad pública para abatir los índices de criminalidad y sacar a las entidades del país del bache en el que actualmente están sumidas y a merced de los malosos, y todavía tienen que pagar impuestos, como si de verdad estuvieran recibiendo un servicio digno, por lo menos en materia de seguridad pública.

El reto electoral del 2027 en el Estado de México

Una vez superada la borrachera de la elección judicial, y su consecuente cruda, los partidos políticos comenzarán sus preparativos rumbo a la elección intermedia del 2027, en la que, para el caso del estado de México, se renovarán las presidencias municipales y la integración de la actual Legislatura del Estado de México.

El 2027 podría traer sorpresas importantes en materia electoral para el Estado de México, pues poco a poco se comienzan a acomodar las cosas para las fuerzas políticas que tendrán la responsabilidad de postular candidatos y luego impulsarlos para buscar llevarlos al triunfo en las urnas.

Difícilmente alguien le quitará el papel de primera fuerza política del Estado de México al Movimiento de Regeneración Nacional, pero debajo de esa coalición, tomando en cuenta al Partido del Trabajo y al Verde Ecologista de México, podría registrarse un reacomodo de fuerzas muy interesante.

En primera instancia, debemos estar atentos sobre el futuro del Partido Revolucionario Institucional, pues, al menos a la fecha, no se ve por dónde pueda cursar una recuperación que le permita convertirse en verdadera oposición y reconquistar, aunque sea parcialmente, el papel protagónico que tuvo casi por un siglo en el Estado de México.

Otro instituto del cual es importante apreciar su evolución y desarrollo el próximo año es Acción Nacional, pues el panismo mexiquense ha centrado su esfuerzo en dos o tres localidades que si bien son electoralmente importante no dejan de ser aisladas en el ámbito estatal.

Un ejemplo de eso que le está pasando al PAN es Huixquilucan, donde el actual senador de la República, Enrique Vargas del Villar amenaza con regresar a la presidencia municipal, lo que sería su tercer mandato, casi en línea, y quinto si se considera los dos en los que le prestó el poder a su esposa Romina Contreras.

Enrique Vargas del Villar.

En reciente entrevista, Vargas del Villar reconoció que su proyecto inmediato es ser nuevamente presidente municipal de Huixquilucan, y de ahí llegará al momento de las definiciones para perfilarse por una probable candidatura a la gubernatura del Estado de México. Pero si la actividad y proyección no sale más allá de Huixquilucan, se ve muy difícil consolidar una candidatura estatal.

Por lo que toca al ahora partido estatal de la Revolución Democrática, éste se encuentra inmerso en una reconstrucción generalizada que difícilmente rendirá frutos antes de la jornada electoral del 2027, por lo que tendría que conformarse con las migajas que alcance a rescatar a nivel de regidurías y probablemente alguna presidencia municipal, sobre todo en los municipios donde tradicionalmente tiene presencia, como Villa de Allende, donde su actual dirigente estatal, Arturo Piña García, ha hecho suya esa presidencia municipal y seguramente la luchará para alguno de sus herederos de la corona.

Se dice que el PRD Estado de México tiene en marcha también una estrategia electoral dirigida a la recuperación de lo que fue su principal bastión: Nezahualcóyotl, donde el grupo político tiene posibilidades de rehacer su estructura y recuperar los viejos liderazgos, la mayoría de los cuales ya fueron absorbidos por Morena.

Donde se cocina algo interesante en materia electoral es en Movimiento Ciudadano, luego del notable crecimiento electoral que arrojó para ese partido político las elecciones municipales realizadas el pasado fin de semana en Veracruz y Coahuila, entidades donde nunca antes se le vio como opción electoral fuerte, pero ahora resultó que ganó más de la mitad de los cargos que estuvieron en disputa.

Movimiento Ciudadano ha hecho bien las cosas a nivel nacional, inercia que viene desde la candidatura de Álvarez Máynez en la pasada elección presidencial, y que con este personaje al frente ha dado pasos sostenidos en diferentes entidades del país.

El Estado de México es el mejor laboratorio político del país, y lo que hagan los del partido naranja de aquí al 2027 podría dar un campanazo importante en esta materia, el único lastre que tiene en contra es su dirigencia estatal, a la cual algunos consideran como ilegítima, pues es resultado de un proceso interno muy poco transparente, en el que se legitimó la dirigencia que encabeza Juana Bonilla, a quien muchos militantes mexiquenses consideran como poco fiable, así como a su padrino político, Juan Manuel Zepeda Hernández.

El partido Movimiento Ciudadano debe ser capaz de rehacerse a nivel Estado de México, de recuperar aquellos liderazgos que se fueron dejando atrás el color naranja, después de cómo se manejó el pasado proceso electoral mexiquense, donde hay muchos que aseguran que todo el dinero de ese instituto político se inyectó a la campaña proselitista de Juan Manuel Zepeda, mientras que al resto de los candidatos no les tocó ni un peso para alentar sus candidaturas.

Movimiento Ciudadano es un auténtico partido emergente y tiene todo para dar el estirón en el Estado de México como ya lo ha demostrado a nivel nacional, o por lo menos en las elecciones celebradas después de la presidencial donde ganó Claudia Sheinbaum, ya solo le falta poner orden en sus filas y tomarse en serio la posibilidad de ganar, por encima de los intereses localistas que no le han dejado crecer.