+ Universidad en parálisis académica. No hay para cuando; con el alza al gas, nueva escalada de precios; Del cinismo a la austeridad “franciscana”, el ridículo en Morena

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La frase:

El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que, de su ignorancia política, nace en la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.

BERTOLT BRECHT

 

SUBE EL GAS EN EL PAÍS DEL “TODO ESTÁ BIEN”

Al fuerte gasto que representará para la economía familiar el regreso de las niñas y niños a las actividades escolares, por la obligada adquisición de útiles escolares, habrá que sumar ahora el incremento en el precio del gas licuado de petróleo que golpeará directamente la economía de las familias y los negocios, sobre todo aquellos dedicados a la preparación y venta de alimentos.

La tarifa de distribución del gas LP en el país subió a partir del 19 de agosto, de 2.31 por litro a 3.51 pesos, el nivel más alto en cinco años, lo que significará una escalada inflacionaria, principalmente en los precios de los principales artículos y servicios de uso generalizado.

El gas licuado de petróleo es el segundo combustible en importancia en el país, después de las gasolinas, por lo que cualquier alteración en los precios de ese insumo provoca un movimiento al alza en la operación de, por ejemplo, restaurantes y cocinas económicas, baños públicos con servicio de regaderas, entre otros aspectos.

Para los hogares mexicanos también esta es una mala noticia, pues la mayoría de los mexicanos utiliza este tipo de combustible para darse un baño todos los días al inicio de la jornada, para ir a la escuela o al trabajo. Por cierto, cada vez es más complicado llenar un tanque de gas estacionario o adquirir uno más grande que el de 20 kilos que tradicionalmente venden las camionetas de reparto.

Y es en ese punto donde está el meollo del incremento en el precio de este producto, pues los distribuidores lucharon hasta conseguir ese incremento, que parece muy pequeño, pero que, en los hechos, disparará la inflación, aunque la autoridad nacional se niegue a reconocerlo, pues el deslizamiento de 2.31 por litro a 3.51 pesos es apenas de 1 peso y 20 centavos, pero a la hora de multiplicarlo por el número de kilos que se deseen cargararroja una cantidad que tendrá un impacto directo para la economía familiar.

El alza en el precio del gas.

El argumento técnico es que se trata sólo de la tarifa de distribución; es decir, aquello que las empresas gaseras tienen que pagar por transportar el producto de la planta hacia las casas, así como lo que se invierte directamente para que el camión repartidor (pipa) se mueva y pueda recorrer las ciudades del país para abastecer a los compradores.

La promesa oficial es que ese pequeño incremento no impactará al cliente final, pero eso no es verdad, pues se trata de una cadena constante en la que de cualquier forma como se pretenda disfrazar la verdad es que el comprador será el que pague el incremento, pues ninguna compañía en su sano juicio estará dispuesta a absorber ese incremento del precio.

Así es que váyale de 2.31 por litro a 3.51 pesos midiendo el agua a su gasto quincenal o mensual, dependiendo como acostumbre usted recargar el gas doméstico, pues si actualmente le pone, por ejemplo, 500 pesos a su tanque estacionario, ahora váyale haciendo cuentas de otros por lo menos 100 pesitos en la carga completa.

Es un hecho irreversible, pues las partes involucradas, como la secretaría de Economía, la de Energía, y los mismos gaseros, ya tomaron la determinación que comenzará a aplicar, en los hechos, el primer día del mes de septiembre, lo que arrastrará el precio de otros artículos y productos de uso generalizado, en lo que se prevé como un movimiento inflacionario de mitad de año que pegará de aquí y hasta el mes de diciembre, hasta que nos den otra noticia igual, que seguramente será en materia de combustibles. Por cierto, ¿dónde quedó la gasolina de 10 pesos el litro que nos prometió este señor, el sin nombre, el famoso ya saben quién?

Del cinismo a la austeridad “franciscana”, el ridículo en Morena

Qué tiempos aquellos en que podíamos creer que un Presidente de la República Mexicana podía andar por todos lados con un humilde billete de 200 pesos en la cartera, y que destacados mexicanos que nos gobiernan podían caminar todos los días con nada más dos pares de zapatos, pero hoy nos damos cuenta que los que eso pregonaron simplemente nos engañaron.

Da asco enterarnos de que el príncipe de la austeridadGerardo Fernández Noroña, después de tomarse un merecido descanso de 15 días viviendo la vida de lo lindo por Europa, dándose vida de rico y disfrutando de lo mejor de la gastronomía internacional, regresó a nuestro país, el tercermundista México, para comprarse de un solo pago una casa de más de 12 millones de pesos.

Todavía recuerdo al mismo Gerardo Fernández Noroña vestido con pantalón y chamarra de mezclillasin las suntuosas guayaberas que hoy utiliza de más de 10 mil pesos, haciendo su interminable campaña a favor de los principios de austeridad por los que tanto peleó la izquierda en México.

Pero hoy evidentemente todo eso pasó al olvido, y hoy tenemos al mismo Fernández Noroña nada más que transformado en una especie de fifí de Cuarta, con un nivel de vida verdaderamente envidiable y una ostentosidad digna de admiración. Cuando antes se tiraba a los pies del presidente Ernesto Zedillo, para protestar.

Pero el pueblo, como así llaman ellos mismos a los mexicanos, cobra facturas y no es fácil de olvidar, y no seremos los observadores quienes obliguemos a los mexicanos en dejar de creer en la mentira de la austeridad casi franciscana que nos metieron en la cabeza, y mucho menos en el cuento ese de la honestidad responsable.

Alguien que hace sólo una década no tenía fortuna que presumir, difícilmente logra una mejora económica en tan poco tiempo, y mucho menos logra la aceptación popular como nuevo rico en un país donde cada vez hay más pobres, aunque el INEGI diga que, según sus cifras, mucho pobres han dejado de serlo. Será Fernández Noroña uno de esos, quizá de los más favorecidos con ese milagro de la Cuarta Transformación que ahora tanto presumen hasta en foros internacionales.

La Casita, letra de Óscar Chávez

¿Qué de dónde amigo vengo?/ de una casita que tengo/allá por El Pedregal. De una casita chiquita,/ con jardines alberquita/y calefacción central.

Tiene en el frente unas bardas,/que vigilan unos guardias/ que me manda el general./ Las bardas son alambradas/ muy bien electrificadas/ por Comisión Federal.

Hiedras la tienen cubierta/ y un guardia allá en la puerta/ que la Procu me prestó./ En el portal una estatua/estofada de oro y plata/ que el museo me donó.

Ver un garage tú puedes/donde caben 3 Mercedes, 4 Mustangs y un Jaguar./ Y en el piso que está encima/ hay gimnasio ring y esgrima/ y un salón para bailar.

Bajo un ramo que la tupe,/ la Virgen de Guadalupe/que un arzobispo me dio./ Ella cuida los dineros,/que me dejan mis obreros/ por eso le rezo yo.

En un piso que hay arriba/ allí tengo mi oficina,/ y un salón de proyección. / Y en el patio de la casa,/ juegos pa’ toda la raza/ y dos canchas de frontón.

Más adentro está la cama,/ que perteneció a Santa Anna,/ nuestro mejor vendedor./ Tengo también un armario, que le transé a un funcionario,/ que en Palacio se robó.

Pues con todo y que es bonita,/ que es muy linda mi casita,/ siento al verla no sé qué./ Me he metido en la cabeza,/ que hay ahí mucha tristeza,/ pues falta algo que no sé.

Me hace falta ahí una cosa/ muy grande y maravillosa./ Una columna ha de ser, cosa de tener paciencia./ Ángel de la Independencia/ en mi jardín te he de ver.

Si Quieren yo los convido/ a que visiten mi nido/ que tengo en El Pedregal./ Tomamos mi helicóptero/ que nos llevará ligero/hasta el centro del jacal.

Me dirás muy asombrado;/ que de dónde yo he sacado/ coches, dinero y mansión./ A las claras te lo dice/ ese letrero que hice:/ “Viva la Robolución”.

Si tu quieres al momento/ casa, vestido y sustento/ y una vida cual no hay dos/ ya no seas reaccionario/ hazte robolucionario/ y que te bendiga Dios.

Universidad en parálisis académica. No hay para cuando

La Universidad Autónoma del Estado de México entró en un bache existencial sumamente peligrosoAparentemente se ha reiniciado la actividad académica, a distancia, en la mayoría de sus planteles y centros de investigación, pero, en los hechos, todavía siguen algunas facultades paralizadas por quienes insisten en hacerse dueños de la institución.

Es cierto que la rectora Patricia Zarza Delgado está haciendo un gran esfuerzo por resolver la situación que hoy vive la institución, pero, en el terreno de los hechos, los avances son apenas tangibles.

Qué bueno que facultades tan importantes como la de Derecho hayan retomado actividades y, a pesar de seguir bajo protesta estén intentando romper el cerco que se ha establecido en torno a la Ciudad Universitaria para dar muestra de libertad y convicción por un futuro mejor para miles de estudiantes.

Pero, incluso al interior de esa facultad, se mantiene la resistencia y no están dejando a los alumnos hacer uso pleno de las instalaciones y de ejercer el derecho a la educación que, hay que recordar, es un derecho fundamental protegido por la Constitución de este país.

El gran esfuerzo de la rectora Martha Patricia Zarza.

Después de la violenta expresión que se vivió ahí, en Ciudad Universitariaen contra del monumento al ex presidente Adolfo López Mateos, surgió un movimiento de claro rechazo de algunos que ya están cansados de ese tipo de escenitas de los embozados que mantienen tomadas las instalaciones, quienes a través de redes sociales de internet están advirtiendo que pronto, aunque sea a la fuerzaRetomarán sus facultades y darán paso al semestre que ya debería haber comenzado y que se encuentra, igual de las facultades, secuestrado por unos cuantos.

Hay que tener cuidado, porque esa posición se está volviendo tendencia, al menos en redes sociales, y no es descabellado pensar que pronto se registre un intento de retomar las instalaciones universitarias.

Lo que más debe preocupar a las nuevas autoridades universitarias es que la violencia no sea algo con lo que tenga que concluir el famoso paro universitario, que la razón se imponga, que la serenidad reine entre los muchos factores que participan en esa institución, y que todo sea para bien de quienes ahí se forman.