+Los alumnos de la Universidad Politécnica del Valle de Toluca cumplen una semana sin clases por falta de agua en sus instalaciones; Corrupción invade Coordinación de Regulación Sanitaria, acusan a gritos en plan calle

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La frase:

El agua es la fuerza motriz de toda la naturaleza.

LEONARDO DA VINCI

FALTA AGUA Y TIENEN VACACIONES FORZOSAS

Desde hace una semana, los alumnos de la Universidad Politécnica del Valle de Toluca no tienen clases, ni presenciales y ni siquiera a distancia, el motivo principal es que ese plantel no tiene agua potable y, como usted comprenderá, así no puede operar ninguna institución educativa, Imagínese usted más de 100 adolescentes concentrados en un inmueble sin poder ir al baño.

Se trata de un plantel estatal, depende al 100 por ciento del Gobierno del Estado de México, pero ningún nivel de autoridad se ha hecho presente por allá y mucho menos ha sido capaz de resolver el problema.

Estudiantes, profesores y padres de familia que integran la comunidad de la Universidad Politécnica del Valle de Toluca están solicitando a la gobernadora Delfina Gómez Álvarez para que les apoye y sea capaz de resolver esta difícil circunstancia.

Los alumnos prácticamente hablan telefónicamente a diario a la Universidad Politécnica del Valle de Toluca para saber si ya pueden regresar a estudiar, pero, nunca reciben una respuesta, los teléfonos timbran una y otra vez, pero nadie les responde.

La Universidad Politécnica del Valle de Toluca, sin agua.

Los alumnos también recurren al Facebook para hacer consultas o expresar sus comentarios, obviamente de protesta por la situación, pero en lugar de que alguien dé la cara por la institución simplemente borran los comentarios y cualquier expresión en contra de lo que está sucediendo.

Los estudiantes están desesperados y muy preocupados por la viabilidad del cuatrimestre que estaban cursando al momento en que todo esto comenzó, el cual, por cierto, ya pagaron y no están recibiendo el servicio que la institución se comprometió a brindarles.

Se trata de una situación muy delicada que el titular de la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación, Miguel Ángel Hernández Espejeldebería conocer y atender antes de que se le convierta en otro de esos muchos conflictos que vive el Estado de México, con todo y sus respectivas marchas, plantones y tomas de carreteras.

A la fecha los estudiantes de esta institución simplemente han sido ignorados, pero la paciencia se les está agotando y advierten que si en las próximas horas no se alcanza una solución definitiva a su favor simplemente habrá más problemas de los que hasta el momento se han registrado.

Lo raro es que, según dicen algunos padres de familia de los alumnos de esa institución, no existe una razón técnica para la ausencia de servicio del agua, por lo que el rumor que priva en el plantel es que alguien simplemente les cerró la llave o son víctimas indirectas de la llamada operación caudalésa por la que el gobierno estatal decidió clausurar una serie de tomas clandestinas de agua por todo el Estado de México.

Corrupción invade Coordinación de Regulación Sanitaria, acusan a gritos en plan calle

El martes se registró la enésima manifestación, protesta y bloqueo de calles a cargo de personal adscrito a la Secretaría de Salud del Estado de México. Una vez más, se trató de un grito en medio del desierto, porque la titular del ramo, doctora Macarena Montoya Olvera, como siempre, no se asomó siquiera para saber qué es lo que estaba sucediendo en la esquina que forman la avenida Independencia y la calle de Isabel La Católica, en la colonia Ferrocarriles Nacionales.

Quienes protestaron lo hicieron en contra de los jefes déspotas, prepotentes y groseros con el personal, entre otros, señalaron a Gerardo Valdez Martínezoordinador de Regulación SanitariaDaniela Elizabeth López Pichardo, que se desempeña actualmente como encargada del Área Administrativa de la misma Coordinación de Regulación SanitariaMayra Vanessa Reyna Caballerosubdirectora, y Miriam Pichardo Garcíaencargada del área de Recursos Humanos de la misma dependencia.

Según comentaron quienes protestaban, la Coordinación de Regulación Sanitaria es una verdadera fuente de corrupción e irregularidades administrativas. Dicen que todos los que ahí laboran están obligados a sacar recursos económicos por una vía poco legal, prácticamente la extorsión, a establecimientos comerciales, principalmente de pequeño y mediano comercio.

Las protestas de los trabajadores de Salud.

Se llega al negocio, se informa que van a realizar una inspección, la hacen a su manera, que obviamente es totalmente fuera de norma, para terminar siempre en la imposición de una multa, multa que se negocia con el dueño del establecimiento, quien al final siempre acepta hacer caso al viejo dicho de más vale un mal arreglo que un buen juicio, por lo que se reciben importantes ingresos por esa vía.

Por supuesto que esas entradas económicas nunca llegan a reflejarse a la Tesorería de la Secretaría de Salud, pues se entregan directamente a los jefes de la Coordinación de Regulación Sanitaria, quienes –aseguran los denunciantes—igual tienen que entregar cuentas en efectivo con la jefa. No está claro quién es la ella, pero todo el mundo supone que se trata de la titular de la Secretaría de Salud.

No hubo respuesta para los trabajadores, ni siquiera alguien que los atienda y les ofrezca algún tipo de proceso de investigación para esclarecer esas denuncias que implican un alto grado de corrupción, en una administración que supuestamente está comprometida con la transparencia y la rendición de cuentas.

El asunto no es ninguna novedad, pues los mismos comerciantes del Estado de México han dicho muchas veces que sí, que en realidad ya con clientes frecuentes de los inspectores de la Coordinación de Regulación Sanitaria y de sus maniobras para sacarles dinero por la más mínima irregularidad o falla que detecten.

Por cierto, denuncias como esa no es privativa de los comercios, pues también propietarios de hospitales del Valle de Toluca han denunciado las extorsiones a las que los someten los verificadores de la Coordinación Estatal de Regulación Sanitaria, solo que hay que aclarar que para una lonchería o la tiendita de la esquina el arreglo oscila entre los 3 y 5 mil pesos, pero para el caso de los hospitales y clínicas la sanción, y su respectivo arreglo por las vías no convencionales, puede llegar a cientos de miles de pesos.

Por ejemplo, conozco un caso de una clínica particular en Toluca, ubicada por cierto por el poniente del Paseo Tollocan, en Toluca, cuyos propietarios construyeron un quirófano, y cuando llegaron los inspectores de Regulación Sanitaria, resultó que, según ellos, ese espacio médico no cumplía con el tamaño establecido en la regla sanitaria, pues le faltaban 2,5 centímetros de ancho. Para pasar por alto esa falla de construcción, nada más tuvieron que entregar, en efectivo, millón y medio de pesos a los verificadores.

Como esa, las prácticas de extorsión en esta materia suceden todos los días, y los trabajadores adscritos a esa área lo saben perfectamente, incluso ellos son parte de las visitas de inspección que se realizan todos los días, por eso levantan la voz, y también porque a la hora de entregar las ganancias por supuesto que los empleados de menor categoría no reciben muchas veces ni las gracias.

De hecho, aseguran que ellos tienen que cubrir sus gastos para viajar todos los días a distintas localidades del Valle de México o zona oriente de la entidad para ejecutar las famosas visitas de inspección.

Lo bueno es que los de Morena no eran iguales a sus antecesores, que estos sí son honrados, que son transparentes, aunque, en los hechos, está visto que no son igualesson peores.