Como recuperarse psicológicamente de un robo
La delincuencia se presenta en todos los sectores de las ciudades, ocurre en el barrio más popular y de igual manera en los barrios donde viven las personas de solvencia económica fuerte. Se presenta en diferentes formas: a mano armada, el famoso ‘cosquilleo’ en el transcurso del transporte público y la infortunada irrupción dentro del hogar o negocio.
Cuando se es víctima directa de los delincuentes se deja de confiar en la seguridad que brindan las autoridades, y de manera adicional se inicia un proceso de temor e inseguridad al salir, nuevamente a las calles o lugares donde ocurrió el hecho.
Volver a sentirse seguro es difícil. La confianza no se puede recuperar de un día para otro, además no será la misma de antes. Hay que tener presente la cuantía del robo. Entre más valor económico y sentimental tenga el objeto, es más difícil de superar.
¿Qué pasa durante el robo?
El desconcierto y trauma se presentan cuando el hurto es presencial. En ese momento no el cerebro no capta lo que sucede alrededor, la atención se centra en el victimario, sus movimientos y diálogos. La reacción de perplejidad se hace presente. “Es un gran estado de tensión emocional en el que se altera la atención y la memoria”. Por eso es difícil recordar los detalles.
El desahogo es parte fundamental de la superación. Vale la pena hacerlo y dejar ir la situación. Volverse a sentir seguro en la calle, es difícil, la confianza no se puede recuperar de un día a otro, además no será la misma de antes. Hay que tener presente la cuantía del robo. Entre más valor económico y sentimental tenga el objeto, es más difícil de superar.
El desconcierto y trauma se presentan cuando el hurto es presencial. En ese momento el cerebro no capta lo que sucede alrededor, la atención se centra en el victimario, sus movimientos y diálogos. La reacción de perplejidad se hace presente. “Es un gran estado de tensión emocional en el que se altera la atención y la memoria”. Por eso es difícil recordar los detalles. El desahogo es parte fundamental de la superación. Vale la pena hacerlo y dejar ir la situación.
Todo depende de la persona. Hay quienes son más fuertes a nivel emocional tienen mayor madurez psicológica. Para ellos, al fin y al cabo lo hurtado son solo cosas. Entienden que son situaciones que le pueden pasar a cualquier persona, en cualquier lugar.
Es importante tomar en consideración que existen cuatro elementos que ocurren después del hurto:
- Desconcierto: ¿Quién? ¿Cómo me van a robar a mí? ¿En qué momento pasó todo? ¿En qué me descuidé?
- Disgusto: “Esta es una ciudad muy insegura”, “Qué desgracia vivir aquí”.
- Ansiedad: “Qué voy a hacer”, “Aún no he pagado el celular”, “Toda mi información estaba ahí”.
- Depresión: Se entristece, llora y no puede estar en paz.
La falta del apetito, insomnio y falta de atención se presentan por lo ocurrido. Imponer una denuncia demuestra que la persona trata de seguir adelante de la mejor manera; este es un aspecto importante debido a que no se está estancando en el problema y se busca una solución. “La persona empieza a olvidar y a caer en la cuenta que no puede seguir triste toda la vida. El buscar la forma de conseguir otro celular -en caso que se lo hayan robado- demuestra un intento de superación psicológica.
¿En qué radica que una persona pueda olvidar con facilidad?
Quienes olvidan estos eventos con facilidad, demuestran que su situación cotidiana, en términos sociales y económicos, está en una constante lucha. Entonces, un robo forma parte de situaciones que se pueden superar con mayor facilidad. Es decir, Para ellos un robo es un problema más que no los afecta tanto. Están acostumbradas a esa inestabilidad.
Enfrentar al ladrón
Los factores culturales apuntan a que las personas crecen con el pensamiento de que al oponerse al robo van a salir lesionados. Sin embargo, hay personas que son más activas y reactivas -con un talante mucho más fuerte- que se opondrán al robo por el hecho de que es algo que les pertenece.

