2º. Festival de Haiku Rey-Poeta Nezahualcóyotl

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El poeta se hace de herencias milenarias, de tradiciones lingüísticas y de aprecio por la vida y la belleza. Hace pocos años, he de decirlo, no muchos, conocí  la poesía de origen japonés conocida como haiku, haikú e incluso escrito como jaicú en algunos libros. Un conjunto de tres versos hace un poema breve de diecisiete unidades fónicas o moras, distribuidas en cinco, siete y cinco partículas. Estas moras deben reflejar la duración precisa para que se desarrolle una condición:   espacio temporal (alguna estación del año)  y elemento activo. 

La primera parte descriptiva y la segunda o cierre deberá ser inesperado. Puede ser humorístico, realista, neutro, casi nunca, sentimental. Dicen que el haiku es una gota de poesía condensada, de horas y horas de contemplación en su mínima expresión. 

El pasado 24 de Marzo 2026 fui distinguida con la invitación a leer y escuchar a lectores de haiku en el Centro Cultural Mexiquense Bicentenario de Texcoco, justamente en la tierra de Nezahualcóyotl, el Rey-Poeta, estratega militar, filósofo, tlamatini por excelencia. Haijines (poetas diestros en el arte del haiku) se dieron cita para transmitir técnicas y giros teóricos sobre el género. Sorprendida por la lejanía del lugar, emprendí un viaje diurno que resultó formativo ya que en el trayecto contemplé un Estado de México vibrante que no conocía, nuestra tradición a veces queda subyugada ante el territorio urbano; sin embargo, debajo de la modernidad, la expansión demográfica y las crisis socioeconómicas actuales;  subsiste la poesía, la admiración por la poca naturaleza que aún queda próxima, los atardeceres, el sol, un lago artificial, algunas aves que a él bajan por descanso. 

Y ahí en un imponente conjunto escultórico, estaban los haijines, compartiendo su hacer, generosos con su reunión, proponiendo que la raíz japonesa de estos poemas y la forma de cosmovisión náhuatl, no son tan disímiles entre sí. Disfrutaban cada mora, con su perfección y también con sus asintonías o con el ingenio que no faltó, la sorpresa de los nuevos temas incorporados. Fue una auténtica experimentación. Hubo verdadero festejo literario, música y hasta una antología que da cuenta de ello. 

Son tan grandes en su talento que quedaría corto mi elogio hacia ellos, ya saben quiénes son, los reyes poetas de hoy, haijines contemporáneos. Escribí:  Nezahualcóyotl rige, elige una imagen, una voz de cenzontle, bravura de zanate o de orfebre. En el nuevo lago de garzas en el ombligo mexiquense, lotes de hormigón y chapulines dejan el paso de aves a camionetas. 

Ahora los nahuales son felices y es apropiado soñar con oírse entre iguales samuráis haijines. Desde su trono de jade princesa, el Rey-Poeta sabe que son alebrijes, nuevas invenciones y las recibe. Esto pasó para que yo pudiera una vez mirar de cerca la magia. Caminé una legua, abrí los ojos en la mañana, miré un avión por debajo de su fuselaje a la sombra de un árbol cantante, pero estabas y no estabas, supongo, que te enterarás desde tu país mutante, que un día decidí hacer aquello que dejé de hacer para dedicarme a amarte. 

Nota: La creadora de esta magia fue la poeta Coral Chamuari, a quien agradezco de esta manera sus atenciones y felicito su interés por la difusión y expansión del haikú.