Efectos Cambio Climático: ¿Tierras Que Arden y Huyen Vidas?
Sandra Elizabeth Álvarez Orozco es directora general de Sin Fronteras IAP, una organización civil mexicana, laica, apartidista y sin fines de lucro, y nos advierte que el costo humano del cambio climático y el desmantelamiento del apoyo internacional, se traduce en tierras que arden y vidas que huyen.
Narra que cada 5 de junio, el Día Mundial del Medio Ambiente, nos recuerda una realidad urgente: el aumento de la movilidad humana causada por el cambio climático y los desastres socioambientales. A esta crisis se suma otra menos visible, pero igual de grave: el debilitamiento financiero de las organizaciones y organismos que históricamente han brindado apoyo a estas personas, hoy asfixiados por la reducción de fondos internacionales.
La movilidad humana ha dejado de ser un fenómeno limitado a conflictos armados o crisis económicas. Hoy los efectos adversos provocados por el cambio climático son uno de los principales factores que fuerza a las personas a desplazarse dentro y fuera de sus países. Según datos del Centro de Monitoreo de Desplazamiento Interno (IDMC, por sus siglas en inglés), en 2023 hubo más de 28 millones de desplazamientos asociados a desastres socio-naturales, una cifra que supera incluso a los desplazamientos por conflictos armados.
Estos desplazamientos tienen múltiples causas y son las poblaciones rurales, costeras y periféricas son las más vulnerables, ya que carecen de los recursos para adaptarse o resistir los embates climáticos.
Hablar de estas personas no es hablar de números, sino de personas, familias que pierden sus hogares, infancias que dejan la escuela, comunidades enteras que desaparecen del mapa y en suma, la ausencia de un marco jurídico claro, ya que estas personas no tienen el estatus de refugiadas bajo la Convención de 1951, lo que los deja sin acceso a protección internacional.
La mayoría de ellas terminan siendo desplazadas internas, reubicados en condiciones precarias dentro de sus propios países. Otras optan por migrar hacia ciudades saturadas, cayendo en la pobreza urbana o la informalidad laboral. Quienes cruzan fronteras enfrentan estigmatización, detención o deportación.
Además, los impactos de este tipo de desplazamiento son desiguales, para las mujeres y niñas, los pueblos indígenas, para las personas con discapacidad y con enfermedades crónico-degenerativas y adultas mayores; quienes sufren mayor exposición a violencia, pérdida de su territorio y de su cultura y para las personas con discapacidad ya que quedan desprotegidas por sistemas que no consideran sus necesidades. Nos enfatiza Sandra Elizabeth Álvarez Orozco: como se puede observar a lo largo de la historia, las organizaciones de la sociedad civil han sido actores fundamentales:
Muchas han brindado albergue, alimentos, atención médica, asistencia legal, acompañamiento psicosocial y espacios seguros para las poblaciones afectadas por causas climáticas y otros desastres y de igual forma hemos liderado procesos de documentación, incidencia y propuestas legislativas para el reconocimiento de estas personas, colaborando en espacios internacionales
Hoy, mientras el mundo discute sobre energías limpias y reciclaje, hay millones de personas empacando sus vidas en mochilas porque sus casas quedaron bajo el agua, sus cultivos murieron o el aire se volvió irrespirable. Y al mismo tiempo, quienes les tendían una mano están cerrando sus puertas por falta de apoyo.
Los efectos adversos del cambio climático no solo destruyen bosques y arrecifes: destruyen hogares, familias, sueños y culturas enteras. Y si no fortalecemos a quienes protegen a estas poblaciones, no solo estamos fallando como especie, sino enterrando nuestra propia capacidad de responder éticamente al presente y al futuro.
En cada Día Mundial del Medio Ambiente, el mayor acto ambiental no es plantar un árbol. Es mirar de frente a las víctimas de las emergencias actuales y asegurar que no caminaremos en soledad en esta era incierta, concluye la directora general de Sin Fronteras IAP, y ello nos compromete a respaldar tan loable labor, ¿No le parece a usted, estimado lector?
*Licenciado y Maestro en Periodismo
lurame_3@hotmail.com @luciorm
