ESE CAMINO QUE SE PUEDE ANDAR
Revisar esos libros como cuadernos
Que uno creyó que escribió
Remar con la mirada hacia atrás,
Mirando lo hecho, hecho de tanta sangre
Tanta velocidad rota el tope
Y es ahí cuando el aire ya no nos respira, y nos pide permiso
Para entrar en nuestra piel,
Para poder sonreír,
A solas,
Porque reír a solas
Es una soledad con algún testigo que nos mira
Curioso
Como al acecho de lo que vamos a hacer,
Desde la ternura más micro
Hasta
Un amigo de barba roja y sueter negro,
O al revés,
Como si tuviera importancia
Como un trompo que al fin libre,
Baila solo
O como aquella marea que tiene su música y nos guía.
A pesar
De esa música interna
Que nunca escuchamos
Y creímos
Como si las sirenas fueran terrestres
O como si los escritores fueran
Dioses de papel
Que se arrugan
Y acaban en un tacho de basura limpia
O en un avioncito volador,
Para que llegue a ti,
A falta de tu lectura.

