29 mil participantes en el Medio maratón de Gales
Por Aranxa Solleiro
Enviada Especial
Desde muy temprano, las calles de Cardiff comenzaron a transformarse. Banderas, tenis de colores, camisetas, música y miles de corredores anunciaron la llegada de uno de los acontecimientos más esperados del año en la capital de Gales, el medio maratón de Cardiff.
La carrera, que comenzó en 2003 con apenas mil 500 participantes, celebró este domingo su edición número 23 y se ha convertido en uno de los eventos de mayor participación masiva de Gales. Para este 2026, más de 29 mil personas se registraron para participar en las distintas actividades del fin de semana, mientras que la ciudad recibió a miles de visitantes atraídos por la competencia.
Durante varios días, Cardiff dejó de funcionar a su ritmo habitual para convertirse en una especie de carnaval deportivo. Las calles del centro fueron ocupadas por corredores, familiares, voluntarios y espectadores que se concentraron a lo largo de la ruta para acompañar a quienes enfrentaron los 21.1 kilómetros.

Las primeras horas del domingo estuvieron marcadas por una auténtica ola humana. Los corredores avanzaron por las principales calles de la ciudad mientras las banderas de diferentes países aparecían entre la multitud. Aunque la mayoría de los participantes provenían de Gales y otras partes del Reino Unido, el medio maratón también reunió a atletas procedentes de Irlanda, España, Portugal, Italia, Nigeria, Kenia, Suiza, Francia, Alemania y decenas de países más.
De acuerdo con los organizadores, más de 5 mil 700 participantes internacionales provenientes de 99 países se registraron este año, la cifra más alta de corredores extranjeros en la historia de la competencia. Con ello, el medio maratón no solamente se consolidó como una tradición deportiva local, sino también como un importante punto de encuentro para el turismo internacional.
El recorrido permitió además que los participantes conocieran algunos de los lugares más representativos de la capital galesa. Desde Cardiff Castle y el Principality Stadium hasta la zona de la bahía, la Norwegian Church y el Wales Millennium Centre, la carrera funcionó también como una especie de recorrido turístico por la ciudad.

Las calles principales se vistieron de colores. Los tenis de los corredores, las camisetas de los equipos, las banderas y los disfraces formaron una paleta que contrastó con la arquitectura del centro de Cardiff. Algunos corrían de manera competitiva; otros buscaban completar por primera vez los 21 kilómetros; también hubo quienes participaron para recaudar fondos para organizaciones benéficas, pero la carrera no se limitó a quienes llevaban un número en el pecho.
A lo largo del trayecto, los espectadores se convirtieron en parte fundamental del espectáculo. Familias, amigos, voluntarios, músicos y grupos comunitarios salieron a las calles para animar a los participantes. Este año, además, el evento impulsó la iniciativa Ein Dinas —nuestra ciudad, en galés— para involucrar a agrupaciones comunitarias, músicos y artistas en distintos puntos del recorrido.
La edición de este domingo también dejó un nuevo récord deportivo. La keniana Joyciline Jepkosgei ganó la carrera femenina con un tiempo de 1 hora, 5 minutos y 40 segundos, superando por 12 segundos la marca que permanecía vigente desde 2017.

Sin embargo, para quienes observaron la carrera desde las calles, el resultado deportivo fue apenas una parte del espectáculo. Lo que predominó fue la imagen de una ciudad ocupada por miles de personas que, entre gritos de ánimo, música y banderas, hicieron de Cardiff un espacio de encuentro.

