Cuando sea grande…
Esta semana descubrí un meme en el que se leía:
-cuando sea grande quiero ser astronauta
Y aparece una imagen de los desastres naturales con un letrero que dice ‘oílo’.
Al parecer, los niños y jóvenes ya no tienen mucha esperanza para el futuro o al
menos eso nos hacen creer. Lejos de alentar a que cambiemos o propongamos
acciones para mejorar, no, alentamos más la desesperanza y la apatía.
Digo esto porque me parece que lejos de querer perpetuar la especie, parece que
estamos tratando de extinguirla. Usted me podrá decir que no, que las tasas de
natalidad no paran, que siguen naciendo más y más humanos y sí, probablemente
esto esté sucediendo, pero ¿cuánto duran esas vidas en la tierra? y ¿qué calidad
de vida tienen?
Volvamos al meme que hace referencia a que probablemente el cambio climático
sea el que acabe con la tierra antes de que aquellos niños crezcan. Pero no
solamente eso, la misma sociedad está contribuyendo a que muchos niños no
alcancen su adultez.
Por ejemplo, hablemos de las tasas de homicidios de menores de edad, como la
que recientemente se reveló en nuestro país de las que se concluyó que “La
posibilidad de que un niño sea asesinado en México es mucho mayor que en
países con conflicto armado como Palestina o Siria”. Y solamente están
mencionando algunas naciones porque hay otras, donde también son asesinados
por las guerrillas, violencia intrafamiliar, narcotráfico, etc. Entonces hay otra razón
más para que no haya un futuro para ellos. Cabe mencionar también a los niños
que son robados y desaparecen.
Y qué hacer o cómo cambiar este panorama si vivimos en una sociedad a nivel
global donde la violencia se adopta como parte de nuestra existencia. Qué va a
pasar en un mundo donde un niño de siete años, originario de Texas, ha
recaudado 22 mil dólares para la construcción del muro en la frontera con México,
vendiendo chocolate caliente y limonada. Según la mamá de este pequeño, él
decidió contribuir luego de escuchar el discurso del Estado de la Unión en el que
Trump defendió su idea de construir el muro para detener la “invasión”.
Entonces desde pequeños, los niños van adoptando las actitudes e ideas de la
sociedad que los rodea, familia y entorno. Si así como a este niño se les está
inculcando la xenofobia a muchos más, las escenas de violencia continuarán y no
me quiero imaginar cómo será este niño en el futuro.
Y no sólo ocurre entre estadounidenses y mexicanos, también en otras partes del
mundo continúa la violencia. En Dublín, unas jovencitas irlandesas agredieron a
un joven mexicano; el video está en la red. Menores de edad que se les ve
gritándole y es increíble el nivel de violencia en sus gritos, ademanes y forma en
que se dirigían a nuestro compatriota solamente porque lo escucharon hablar en
español y le exigían que hablara inglés y que regresara a su país.
En serio, parecen simples comentarios, memes, “costumbres”, “tradiciones”, pero
están acabando con lo poco de respeto entre unos y otros. No solo entre
naciones, también hay serios problemas de discriminación en nuestro país entre
connacionales, crímenes de odio.
Si seguimos promoviendo ambientes de violencia entre nuestros niños y jóvenes,
probablemente ellos mismos terminen acabando entre si y no sólo el cambio
climático.

