MADRUGADAS
Asesinar esa espera tan pérfida como bolero
Sin ningún búho amable
Sin relámpagos
Solo silencio como en un viejo tango
Que se esmera en suspirarnos como Heraldos
Mientras tanto el reloj
Se transforma en una vieja broma
Y no nos ayuda
Porque en noches de insomnio como ésta,
Uno se vuelve de todo
Y hace lo que quiere,
Es así, nuevamente,
Que la fantasía, con una fea imaginación
Por compañera
Realiza
Descalabro y medio
Y uno se entromete, cual divinidad de papel
Porque repito,
Que en noches de insomnio la cama
Se vuelve ataúd
En el mejor de los casos,
A veces barco, a veces avioneta,
Sin contar todas las aventuras románticas y sin écran (pantalla)
Que uno realiza,
Cual héroe maltrecho
O como galán de cuarta
Que se va derritiendo
Luego de las grandes decisiones
Porque el sol empieza a ponerse
E ilumina esa oscura y sórdida almohada
Que tantas cosas nos ha dicho,
Desde volverse un deicida,
Hasta robarse un caramelo.

