PRESENCIAL AUSENCIA
Y escucho, y huelo al mar cuando no estoy ahí,
Su sutil ausencia, de espejos rotos
De caricias blancas, de palidez del corazón
De piedras grises que aúllan cuando no estás aquí
De lluvia de clavos, que uno a uno se encajan en mi espalda
Y tú tan serena, mujer tan tranquila
Tu orgullo crece como planta al revés
Crece hacia abajo de la tierra
Pedazos de ojos que al verme se ríen
Constelaciones hechas de tu voz
La voz marrón
Que grita silencios escuchados
Por sordos
Por locos
El amor es solo entendido a gritos no escuchados
A sermones de un loro
El lápiz que escribe palabras rotas
Palabras enmascaradas
Palabras mutiladas
Rotas por amaneceres
Y también, por palabras.
Orgullo cegado tienes mujer.

