Plaza Cívica o Plaza de los Mártires en Toluca
Se encuentra en la parte más antigua de la fundación colonial, exactamente al pie del Cerro Tolotzin o Toloche, de tan estrecha relación con el nombre de Toluca. Se halla limitada por el Palacio del Poder Ejecutivo al norte, el del Judicial al poniente, el del Legislativo al oriente y el Palacio Municipal y la Catedral al sur.
Esta Plaza se le conoce como Plaza Cívica aunque su verdadero nombre es Plaza de los Mártires debido a que durante la Guerra de Independencia se llevó a cabo un dramático suceso que le dio nombre.
En septiembre de 1811, la junta de Zitácuaro, base sólida de la Independencia dispuso que el Comandante José María Oviedo, con 150 hombres de caballería, se situase en el Cerro de Tenango, donde tendría sujeto al Comandante Porlier de las fuerzas realistas,
Rosendo Porlier fue Brigadier de la Real Armada Española y Caballero de la Orden de Santiago y se distinguió por los combares navales de las expediciones de Orán y Rosas, en la defensa de Cádiz contra el Almirante Nelson y en Trafalgar. Este capitán se destacó por su gran ferocidad, crueldad y rudeza sanguinaria.
Porlier no se concretó a defender esta plaza, sino que se lanzó a la ofensiva y atacó Tenancingo con el Regimiento de Marina, que tenía a su cargo y en el que confiaba, quizás, porque él también era marino, y sus Compañías del Batallón se la Corona, con el fin de desalojar a Oviedo.
Sin embargo, la gente de José María Oviedo lo rechazó lanzando peñascos desde lo alto del cerro, propinándoles una derrota a los españoles, haciéndolos retroceder, maltrechos, nuevamente hacia Toluca, hecho que sucedió el 21 y 22 de septiembre.
Oviedo reforzó sus filas con otros insurgentes notables que se le agregaron entre los que destacaban Cruz Albarrán, Montes de Oca y Rosales. Posiblemente Oviedo un tanto engreído con la victoria pretendió avanzar temerariamente sobre Toluca.
El 10 de octubre del mismo año, la gente de Oviedo compuesta en gran parte por indígenas, avanzó sobre el Cerro del Calvario. Este cerro se encuentra ya en el centro de la Ciudad y ahora forma parte del Parque Matlatzinca, por mucho tiempo se le conoció como el Cerro de Oviedo y la calle que lo cruza de norte a sur lleva ahora esta designación.
El acoso de Oviedo inquietó profundamente a Venegas quien mandó reforzar su ejército principalmente con el Capitán de Fragata José María Cuevas, quien llegó el día 18 y a cuyo mando iban infantes y dragones, son los que lograron dispersar a la gente de Oviedo después de hacerles perder artillería y pertrechos.
El día 10, los españoles tomaron a 100 prisioneros según Lucas Alemán, quienes fueron llevados ante Porlier. Los prisioneros fueron bajados del Calvario por la actual calle de Silvano García que, por mucho tiempo, se llamó Callejón de las Víctimas. En la esquina que forma esta calle con la de Constituyentes se puede apreciar la visión más cercana a la apariencia que en aquella época debe haber tenido el cerro señalado.
Estas auténticas víctimas fueron conducidas hasta la actual Plaza Cívica y ejecutadas de manera inmisericorde. Existen diferentes versiones; en algunas se menciona que fueron fusilados en pequeños grupos para facilitar la ejecución y además acrecentar cruelmente la angustia, hasta llegar al 99. Al último, al número 100, cuentan los historiadores que Porlier pateándolo le dijo anda y ve a contar a tus compañeros lo que acabas de ver.
Los historiadores no se ponen de acuerdo respecto al lugar preciso donde se improvisó el paredón. Para algunos fue sobre las Casas Consistoriales, hoy Palacio del Poder judicial, para otros sobre la calle Principal, la actual calle de Independencia.
