HELADO DE ROSCA DE REYES, CREACIÓN DE UNA TOLUQUEÑA EN HELADERÍA EL BIGOTE FRÍO
Los helados de rosca de reyes, de ensalada de manzana, tejocote con galletas de animalitos y el de vaporub con eucalipto, son los originales y exquisitos sabores de temporada que están disponibles en Heladería El Bigote Frío; son creaciones de su propietaria, Brenda González, que abrió el negocio hace poco más de dos años.

Heladería El Bigote Frío está ubicada en Avenida Morelos 712, a la altura del Seguro Social viejo. “Inició porque a mí me encantan los postres y tener una postrería se me dificultaba, así que empecé a visitar heladerías de la Ciudad de México y vi que había cosas muy ricas y originales que aquí en Toluca no teníamos, entonces mi finalidad fue esa, tratar de traer cosas ricas, diferentes y divertidas a Toluca, porque generalmente aquí las heladerías son como muy tradicionales”.
Brenda, de profesión Contadora, recuerda que en el momento de emprender se vio en un dilema: se preguntó si tendría éxito en la venta de helados pese al frío clima que tiene la capital mexiquense prácticamente todo el año. Decidió correr el riesgo: “Fue decir ‘lo hago aunque no se venda; a lo mejor nadie me compra porque tiene frío’, pero al final resultó que a pesar del frío se les antoja el helado, puede estar lloviendo y entra gente a comprar. Por eso también saqué el de vaporub con eucalipto, para que no haya pretexto, si te sientes mal, tómate un helado de estos y ya”.
Pero sin duda, uno de los más buscados en esta temporada, es el helado de rosca de reyes. Brenda cuenta, divertida, que al probarlo algunos niños han expresado: ‘¿qué clase de brujería es esta porque sabe a rosca de reyes congelada?’.

Ciertamente, el sabor es muy rico, pero tiene otro atractivo y es que también incluye figuras del “Niño Dios”, el tradicional “muñequito”; los afortunados a quienes les salga, pueden publicarlo en sus redes sociales etiquetando el perfil de la Heladería y recibirán el 2 de febrero, Día de la Candelaria, un helado gratis.
Pero en realidad, Heladería El Bigote Frío tiene infinidad de opciones para todos los gustos. Están los especiales para niños: el helado de unicornio, sabor chicle con crema de uva, que lleva una galleta en forma de unicornio y se decora con perlitas de dulce, y también está el de dinosaurio, sabor crema de limón, que además de su respectiva galleta, tiene piedritas de chocolate.
Sobre estos helados, la propietaria compartió una linda anécdota: “En cierta ocasión llegó una señora que me dijo que ya iba a tener a su tercer hijo pero no sabía cómo decirle a los niños, entonces hizo unas notitas que decía ‘vas a tener un hermanito’; me pidió que las pusiera en un helado de unicornio y uno de dinosaurio, trajo a sus niños por la tarde y aquí les dieron la sorpresa”.

Por otro lado, están los helados especiales para adultos: el de vino tinto y piña colada; en temporada de calor, ofrecen el de michelada, el de naranja con mezcal y chilito, y de jamaica con mezcal. Otra opción es el helado de pulque de algún sabor, que varía cada mes; en diciembre, por ejemplo, se ofrece el de pulque de avena.
También preparan sabores especiales para los que no pueden comer azúcar, endulzados con stevia, como el de frutos rojos, queso, pay de limón: “Tratamos de hacer sabores que no sean tan tradicionales, que sean atractivos”, puntualizó Brenda.
“Son sabores artesanales, todos están hechos de leche, no usamos ninguna base. Es un producto realmente de calidad pero los precios son muy bajos en comparación con otras heladerías, porque yo no quiero que sea un lujo ir a una heladería, que es lo que muchas familias me dicen: ‘A lo mejor de 4 personas vamos por un helado y son 200 pesos’, entonces aquí, si piden un helado de una bolita, cada bolita cuesta 16 pesos, por cuatro personas, son 64 pesos, es como muy accesible”, subrayó.
Pero El Bigote Frío no es una heladería tradicional en otro sentido, pues también ofrece otros postres. “Vendemos mucho brownies, un postre para los amantes del chocolate que casi no encuentras en Toluca, y también ya se convirtió en una especialidad de la heladería. Si así lo deseas, te vendemos un brownie con una bola de helado, o si te lo quieres llevar, lo acompañas con un café”.

También tiene galletas de mantequilla rellenas con chocolate de figuras muy originales, que varían por temporada: de dinosaurio, unicornio, en forma de aguacate o de personajes Star Wars. “Tratamos también de cambiar cada mes; este mes tuvimos arbolitos de navidad, hombres de nieve de Frozen; por si no se te antoja un helado o algo frío, siempre tratamos de tener un panecito o galleta, algo que sea diferente y rico”, explicó Brenda.
La mayor satisfacción luego de 2 años y 5 meses de El Bigote Frío, es ver que la gente poco a poco acude a la heladería, y se atreve a probar los originales sabores. “Al inicio obviamente nadie me pelaba, la gente pasaba por afuera se seguía de largo. Ahora mucha gente llega diciendo que alguien la recomendó, o los clientes que ya vinieron regresan con más amigos”.
“Una política que tengo es que, a lo mejor siempre llegan pidiendo de fresa, entonces yo le digo ‘sí, te doy fresa, pero déjame darte la prueba de frutos rojos o de queso Philadelphia, algo que nunca hayas probado’, entonces cuando lo prueban veo en su cara la expresión de ‘¡wow!’, y me da mucho gusto que la gente se queda sorprendida”, relató.
Reconoció que en el primer año y medio consideró incluso la posibilidad de cerrar, “porque no tenía clientes, pero no me rendí porque dije ‘tengo un producto nuevo que tienen que conocer’”.
Así, Brenda González ha echado mano de las nuevas tecnologías, pues difunde los sabores que tiene disponibles a través de su página de Facebook Heladería El Bigote Frío. El mes pasado, la creación que causó gran revuelo e hizo que muchos acudieran al local en busca de probarlo, fue el de flor de cempasúchil.
Finalmente, quisimos saber de dónde surgió el nombre de la Heladería. Brenda comentó: “Se nos ocurrió porque, cada que comes un helado en cono, que realmente lo disfrutas, se te llena tu bigotito de helado. Queríamos que fuera algo que la gente recordara y bonito, como los sabores que ofrecemos. Entonces fue por eso, porque cada que comes un helado, te queda el bigote frío”.


