Frases sabias
So pretexto del año nuevo, es sorprendente la cantidad de mensajes y frases que recibimos con buenos deseos y mejores vibras, sin embargo, pocas veces hacemos un análisis profundo de todo lo que nos llega y, en esa desatención, dejamos pasar enunciados que contienen una gran sabiduría.
Es mucho más peligrosa la envidia de los amigos que el odio de los enemigos. Cuantas veces habremos visto que, todos esos, que juran cariño inagotable y que aseguran que estarán con nosotros en las buenas y en las malas, en el fondo tienen un resquemor que les hace sonreír cuando algo no sale del todo bien. Y a veces ese sentimiento es porque observan que ante los mismos estímulos y esfuerzo, no logran hacer las cosas como uno, generando cuestionamientos del tipo ¿Por qué a él sí y a mí no? El enemigo, se muestra tal como es y buscaremos la manera de mantenerlo a raya, pero el cercano nos puede dar la puñalada trapera en cualquier momento.
Para salir de la pobreza, primero hay que salir de la ignorancia. Efectivamente, la pobreza más peligrosa es la intelectual, lamento mucho que cientos de miles de personas sigan confiando en todo aquello que ven en redes sociales, sin siquiera cuestionar la veracidad de los temas. No hay peor ignorante que el que defiende irracionalmente sus posturas de vida, sin argumentos sólidos; el que está viendo y no quiere ver, el que prefiere evadir la realidad antes que enfrentarla. No hay dinero que compre sabiduría, no hay recurso material suficiente para paliar la pobreza de mente.
Jamás lamentes ser bueno con las personas equivocadas. Tu conducta dice todo sobre ti, y la conducta de ellos dice bastante sobre ellos. Suele decirse que hay que hacer el bien sin mirar a quién; eso es más que legítimo. El ser humano debe tener bondad en su esencia, y debemos procurar apoyar. Cierto, en un altísimo porcentaje de los casos, no hay reciprocidad en quienes reciben ayuda de nuestra parte, y con tristeza aseguro que eso no se va a modificar en el corto plazo, seguirán existiendo personas abusivas, irresponsables y colgadas de todo y todos. En uno no debe quedar jamás.
Aléjate de la gente gris. Les encanta robarnos los colores. Quien con lobos anda a aullar aprende, versa el adagio. Nuestras amistades dicen mucho de nosotros, nos permean aunque no lo queramos aceptar. Es mucho más probable el éxito cuando tenemos alrededor personas positivas, que cuando nos hacemos de amiguitos dedicados al ocio o el vicio. Cuantos casos de parejas de adolescentes o jóvenes conocemos que, porque hacen una mala selección de compañía, acaban transformándose en todo lo que en realidad no son. La ecuación es simple, gente problemática nos traerá problemas.
Finalmente; preocúpate por tu conciencia, más que por tu reputación. Tu conciencia es lo que eres, tu reputación es lo que otros piensan de ti. Y lo que otros piensan de ti… no es tu problema.
Vivimos en el qué dirán, si bien la Imagen Pública (y conste que conozco del tema) nos dice que para ser torero hay que parecerlo, también deja claro que no podemos perder la esencia.
Es muy común que, ante mis evidentes fallas internas, mi poco compromiso y nula responsabilidad, busque legitimarme en público para hacer creer a la gente que soy lo que no soy, eso por mi pueblo se llama engañar.
¿Se le ocurre alguna otra frase sabia?, créalo, hay para dar y regalar.
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