Contar cuentos ¿un arte o una técnica? Parte I
Todo cuento comienza con tres palabras especiales, cortas y sencillas que al escucharlas nos invade su magia y nos transportan al mundo de la fantasía. Estas tres palabras son Érase una vez…, una de las fórmulas de empiece de los cuentos. Explicar cuentos a los niños es una tarea difícil, pero mucho más difícil es contarlos. Pasar de escuchar un cuento o leerlo a narrarlo y que seamos capaces de provocar en el niño que participe en ese acto es realmente difícil.
Mucha gente lo ha intentado y se ha dado cuenta de las dificultades que conlleva el contar un cuento y que no puede hacerlo cualquiera si antes no se han tenido en cuenta unos aspectos que se deben de cuidar cuando se va a llevar a cabo esta tarea. Contar cuentos es verdaderamente todo un auténtico arte. Un arte antiguo que es complicado ejercerlo de forma exitosa, ya que requiere mucha experiencia y va unido de la práctica mediante una serie de técnicas. La narración oral de cuentos es influyente en el desarrollo de varios de los aprendizajes de los niños, en el apartado cómo contar un cuento se exponen las cualidades del buen narrador, las recomendaciones sobre cómo contar un cuento y las técnicas o estrategias que pueden utilizarse a la hora de llevar a cabo este arte.
Todos estos detalles sacados de los grandes manuales de 3 autoras que han escrito sobre este tema, Sara Cone Bryan, Marie L. Shedlock y Elena Fortún. Además se explican los pasos de la preparación de la narración. Después se desarrolla una propuesta didáctica, que consiste en un taller de cuentacuentos dirigido a niños y niñas de 5 años, en el que aprenderán a contar cuentos.
Contar cuentos es un arte que requiere experiencia por lo que va unido de la práctica a través de una serie de técnicas. En el hecho de narrar o contar un cuento hay tres elementos: el cuento, el narrador y el público. Un buen narrador tiene que tener una serie de cualidades y características para contar un cuento de forma que motive al público.
El arte de contar cuentos es uno de los más antiguos que se conoce y también la primera forma consciente de comunicación literaria, por lo que se puede decir que la gran mayoría de los cuentos procede de la literatura popular de transmisión oral. Lo más complicado de este género literario, el cuento, es fijar su evolución histórica o un punto de partida, por lo que no se puede precisar con exactitud una fecha del primer cuento. Lo que sí nos ha llegado es que los pueblos orientales son los más antiguos creadores de cuentos que podemos conocer y que desde allí se fueron extendiendo por todos los países del mundo, transmitidos de boca en boca, por lo juglares. Algunas de las primeras referencias que nos constan sobre el cuento antes de los pueblos orientales son Egipto y Grecia. En torno al año 2000 a.C., aparecen en Egipto las primeras referencias sobre el cuento.
En Grecia cabe mencionar a Esopo, con sus famosas fabulas, Ovidio y Lucio Apuyelo, escritores romanos cuyas versiones se basan en cuentos griegos y orientales incluyendo varios elementos fantásticos y transformaciones mágicas para darle más valor. Las colecciones orientales que se pueden considerar como las más conocidas y las más importantes y que fueron traídas de Europa y de aquí llevadas a América son El Panchatantra, una colección de cuentos hindúes formada por cinco libros, los cinco principios de la ciencia política ilustrados antropomórficamente a través de animales, que ya existían a principios del siglo VI a.C., aunque no se sabe con precisión la fecha en que fueron compuestos; y Las mil y una noches, una colección de cuentos árabes compuesta por tres grupos de cuentos y de otros independientes.
Esta es sin duda la principal colección, aunque se desconoce el autor y la fecha de composición de la gran mayoría de los cuentos que contiene y muchos de ellos han sido modificados a causa de las costumbres e ideales religiosos, por lo que se pueden encontrar varias, cerca de 11 versiones distintas de un mismo cuento. En ellos, cada noche y por el espacio de Las mil y una noches, Scheherazade o Sherezade se salva de morir a manos de su marido, el sultán Shahriar, contándole apasionantes cuentos recogidos de diversas culturas.
Las historias o cuentos son muy diversos, cuentos e historias de amor, trágicas, cómicas, poemas, parodias, leyendas musulmanas… De lo que no cabe duda, es que la influencia de esta obra fue decisiva para el desarrollo de este género en Europa. En la Edad Media aparecen en Europa Occidental numerosos relatos de diversos temas y estilos. Las colecciones más destacadas de esta época son Calila y Dimna, historias con intención didáctica de autor desconocido que fueron traducidas del árabe del El Panchatantra, y que se cree que fueron mandadas traducir por Alfonso X el Sabio en 1251, cuando todavía era infante. Durante la primera mitad del siglo XII, Pedro Alfonso de Huesca, un autor judío, escribe en latín una colección bastante relevante en la historia del cuento español.
Disciplina clericalis, que se compone de un prólogo y treinta tres ejemplos extraídos de fuentes escritas y del folclore oral de las culturas cristiana, árabe y judía. Con esta obra, que tuvo mucha resonancia en Europa, se introdujo en el occidente cristiano la cuentística oriental en el occidente cristiano.

