38.6% DE PADRES POR EDUCACIÓN A DISTANCIA, 35.3% PRESENCIAL Y 26.1% HÍBRIDA

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Luego de que el regreso a clases para el ciclo escolar 2021-2022, es voluntario, pero inminente para el próximo 30 de agosto -híbrido en el Estado de México-, la Unión Nacional de Padres de Familia dio a conocer el resultado de la encuesta realizada a nivel nacional, donde, en el contexto de la tercera ola de contagios de COVID-19, el 38.6% de los padres optan por continuar con la educación a distancia de sus hijos, mientras que el 35.3% apoya el regreso presencial, y el 26.1% de forma híbrida.

Ante esta panorama, luego de que el gobierno federal estableciera a la educación como actividad esencial para que el regreso a clases se dé el 30 de agosto próximo, la Unión Nacional de Padres de Familia, exigió a las autoridades mayor compromiso y «garantías para un regreso a clases responsable, porque la educación de calidad como actividad esencial no se debe improvisar, requiere de un mayor compromiso y presupuesto que se vea reflejado en escuelas», expresaron en un comunicado.

En conferencia de prensa, Luis Arturo Solís Bravo, vicepresidente nacional y encargado de la oficina de presidencia de la UNPF abundó que la Secretaría de la Educación Pública debe garantizar condiciones seguras en el regreso a clases, considerando la realidad que vive el país, la tercera ola de contagios, y el hecho de que niños, niñas y adolescentes no han sido vacunados.  «Nos sumamos al llamado de aquellas entidades y aquellos organismos que nos dicen: ‘el regreso a clases es necesario’. Sí, después de 16 meses de estar en casa sí, y considerando el rezago educativo, sí».

Acompañado de coordinadores regionales y presidentes estatales, regionales y municipales de la UNPF, señaló que hay incertidumbre sobre la toma de decisiones del regreso a clases, pues no cuentan con información confiable por parte de las autoridades educativas, con lo que más de 25 millones de alumnos, entre niños y jóvenes, y sus padres de familia no cuentan con garantías para que el regreso a clases se dé de manera segura. También es el caso de docentes y directivos, quienes aún no reciben indicaciones de las autoridades.

Por eso, exigen «que las autoridades asuman su responsabilidad, que den a conocer perfectamente los protocolos que se deben de seguir para un regreso a clases responsable, y que no solamente nos llamen para limpiar las escuelas, que nos llamen para formar parte de los Consejos de Participación. Nosotros como padres de familia, queremos ser parte de la solución y no parte del problema. Llámenos para la toma de decisiones, porque como padres de familia también tenemos mucho que aportar a esta condición que tenemos y vamos a tener que aprender a cohabitar con el COVID-19».

En cuanto al rezago educativo, detalló que luego de estar en un nivel educativo en la media nacional de Tercero de Secundaria, a 16 meses de la pandemia se ha regresado a un promedio de Primero de Secundaria, «por consiguiente, el reto es super significativo».

Así, la exigencia es que las autoridades, tanto Secretaría de Eduación Pública, Secretaría de Salud y gobernadores, «asuman la responsabilidad que tienen al haber nombrado la educación como actividad esencial».

«Sí vamos a regresar a la escuela, pero los padres de familia tienen la libertad de llevar o no a sus hijos a la escuela a partir del 30 de agosto; tienen la libertad de decisión, y si el padre de familia no lo quiere llevar, la autoridad no podrá tomar ninguna represalia», subrayó.

En otros datos arrojados por la encuesta, es que el 58.6% de los padres de familia teme que sus hijos se contagien, mientras que el 28.4% minimiza el riesgo. Por otro lado, 42.4% de los padres de familia consideró que el nivel de aprovechamiento de sus hijos en el ciclo escolar anterior fue bueno; 25.9% lo calificó como regular; 22%, alto y 9.7% bajo.

La encuesta contó con una participación de 28.7% de padres de familia del Estado de México; 11% de Baja California; 10.9% de Sonora; 10.7% de Baja California Sur; 8% de Guanajuato, 7.8% de la Ciudad de México; 7.2% de Hidalgo; 6.1% de Nuevo León; 5.5% de Tamaulipas; 2.5% de Michoacán; 3.1% de Chihuahua; 2% de Yucatán  y de Guerrero, 1.2%.