Policías abatidos, cifra fuerte
En el edoméx, 109 policías fueron asesinados entre 2013 y 2018 (INEGI, 2020).
En promedio, 18 policías mexiquenses eran abatidos al empezar esta administración del Gobierno del Estado de México. Ese promedio anual de homicidios de policías ha sido superado en la actual administración del Estado de México, tan sólo en los primeros 6 meses de este 2021 y tan sólo en un par de actos criminales contra las fuerzas del orden. Los criminales están firmes con cifras fuertes de policías abatidos.
En México, en todo el país, abatieron a 802 policías entre 2013 y 2018. De ellos, el mayor número de casos, 109 -13.6%- eran elementos de corporaciones de seguridad pública estatales y municipales, así como efectivos ministeriales mexiquenses (INEGI, 2020). Más asesinatos de elementos de seguridad que los ocurridos en entidades como Guerrero y Michoacán.
En esos 6 años, 2013-2018, Ecatepec, Acapulco y Naucalpan fueron los municipios en que más policías cayeron por la violencia criminal (INEGI, 2020).
Si queremos seguir con la narrativa oficial del Gobierno del Estado de México que justifica, pero no explica ni propone alternativas y soluciones, pues diluimos esta alarmante cifra en una engañosa tasa de 0.64 oficiales abatidos por cada 100 mil habitantes en el Estado de México (INEGI, 2020), cuando la tasa alcanza 5.4 homicidios de policías por cada mil elementos de seguridad pública.
En números absolutos, después de la CDMX -con 91 mil 214 personas destinadas a funciones de seguridad pública para 9 millones 200 mil habitantes– edoméx es la entidad con más personal sirviendo en áreas de seguridad ciudadana, pero, sólo con 20 mil 122 personas para 17 millones de habitantes (INEGI, 2020 A). Con menos de la cuarta parte de efectivos de CDMX, pero, para el doble que la población de CDMX, edoméx está por debajo de la tasa nacional que es de 3.1 policías por cada mil habitantes (INEGI, 2020).
La profesión policial alcanza niveles de tragedia.
El ciudadano teme a las policías por su historia de abusos, no les tiene confianza por su perversa actividad de mordidas y las desafía con creciente agresividad cuando intenta intervenir de manera legítima y legal en desordenes públicos.
El crimen no duda en sobornar, amenazar y asesinar policías. Las ejecuciones, emboscadas y ataques a las fuerzas de seguridad parecen más parte de una guerra civil, de un enfrentamiento armado que trasciende los límites del forcejeo y persecución de delincuentes cachados en flagrancia.
Ante las escenas que están al alcance de todo público, cada día, crece el riesgo en el ejercicio de las actividades policiales.
Referencias
INEGI, 2020. Los datos provienen del documento Policías abatidos: el riesgo de servir a la seguridad pública en México, inserta en volumen 1, número 22, mayo-agosto 2020, En Números, Documentos de Análisis y Estadísticas, publicación electrónica cuatrimestral publicada por INEGI.
INEGI, 2020 A. Censo Nacional de Gobierno, Seguridad Pública y Sistema Penitenciario Estatales 2020. Resultados (inegi.org.mx)

