INSEGURIDAD, BACHES, DESILUSIÓN Y HARTAZGO DEJA JUAN SÁNCHEZ GÓMEZ
El gobierno del actual presiente municipal de Toluca, Juan Rodolfo Sánchez Gómez, ha dejado tres años de gran decepción en los habitantes, pues hasta el momento, cuando se acerca el tiempo de su cierre de trienio, no se han percibido cambios para el beneficio citadino, sino todo lo contrario.
Inseguridad en descontrol
«Uno de los principales problemas que puedo decir desde que Juan Rodolfo llegó como presidente es, el aumento de inseguridad, ya no hay día que uno no escuche que asaltaron a la tienda o vecino tal, es lamentable y da coraje», argumentó resiente de la Colonia Francisco Murguía en la calle de Ramón Corona.
Dicha calle, tuvo registro de más de 30 robos de autos durante el mes de agosto, cuestión que afectó no solamente a habitantes del sitio, sino a los negocios que se encuentran ubicados en esta dirección.
«Tuvimos que pedirle a un vigilante que viniera, porque hicimos denuncia más de cinco veces al ayuntamiento, tanto para ponernos alumbrado como para enviarnos patrullas durante la noche pero nadie hizo caso», comentó Alejandro, cocinero de cafetería.

José y su padre, trabajan como vigilantes de la calle, los cuales han debido de arriesgarse noche a noche para ahuyentar a los ladrones, como pago solamente reciben 50 pesos de parte de vecinos, por las cuatro horas de servicio, sin embargo, comparten sentirse satisfechos con su labor.
«Pues sí nos arriesgamos, pero la verdad lo hacemos con mucho gusto porque hacemos bien a las personas, estamos trabajando para protegernos todos», dijo José.
Baches desmesurados
Otro factor de desilusión y hartazgo de parte de los citadinos, se concentra en el gran número de baches que se encuentran en la mayoría de las calles y avenidas de la ciudad, lo cual provoca un mal tránsito y a su vez, afecta a piezas de los automóviles, así como a ciclistas.
«Se vio y se sufrió sobre todo en el tiempo de lluvias que estuvo muy fuerte, la ciudad se convirtió en un lugar intransitable. A mí se me dañó una llanta, porque en la noche ya no se ve nada y sin quererlo caes en un hoyo. Lo peor es que ya se va y ni siquiera hizo por arreglar al menos las vías más transitadas», detalló Jaime Jiménez, residente.

La molestia aumenta, cuando se tiene consideración de las principales promesas del alcalde para reducir estos problemas en el asfalto, no obstante, el esfuerzo para ello fue casi inexistente.
«Ya se va, ya no hará nada, ya de nada sirve la queja pero no se vale, porque el señor ni se mostró interesado y ya estamos hartos de que jueguen siempre con nosotros», finalizó Jaime.

