DESDE EL BALCON
Bebiendo y comiendo
Esa censura de la piel blindada
De la religión del barrio
Caminando y mirando
Las sonrisas que nunca veremos
Y la incredulidad que si podemos…
Hipnotizar a esa cobra tan bella
A esa laguna tan quieta
A esa mirada tan tibia que sube veloz,
Como
En un parpadear
Repicando la tarola como Oscar en el Tambor de Hojalata
Entonces escuchamos un suspiro de quién sabe dónde
Y atacamos a cualquier deseo, cualquiera, fuera de su color
Y lo torturamos hasta que expire
Y ya enterrado
Recién vemos que nuestra almohada
Acaso recién tiene sentido
Nuestro reloj pulsera también
Y que las escaleras
También sirven sólo para mirarlas
Como el sol y la luna hechas populares,
Más por los poetas que
Por los nostálgicos astrónomos,
Como ese payaso sin circo
Que quiere un poquito de azúcar
Como la trabajadora social
Que ansía su carnet de sanidad
Para que la familia la respete,
O cualquiera que por ahí,
Ve la vida sin vivirla
Desde el balcón…
Con todas las ganas de algo
Que todavía no se ha estrenado.

