+Quien quede de Delfina Gómez Álvarez e Higinio Martínez Miranda, que no se les ocurra gobernar con caprichos, mañaneras y demás parafernalia; Morena no les pide saber gobernar, que es fundamental; Rafael Lechuga Soto
La frase:
Si a AMLO le gusta uy que miedo con Chico Che, a mí me gusta Falsa, cuando dice: finalmente comprendo que en la vida todo es falso, pero tú eres mucho más.
CON JAVIER SOLÍS
EL DETALLE: Como lo marcan los estatutos del Colegio de Abogados del Estado de México, en caso de fallecimiento de su presidente, se recurrirá al nombramiento del vicepresidente, no así del resto del Comité que continúa hasta que termine el periodo de su designación, lo que ocurrió en asamblea extraordinaria.
Por esta razón ante el deceso del anterior presidente, Enrique Lazaga Yamín, se nombró a Rafael Lechuga Soto quien tiene amplia trayectoria como abogado litigante, funcionario público y también como catedrático.
Lechuga Soto es miembro del Colegio de Abogados, desde 1979.

DE LA CUESTIÓN POLÍTICA EN LA ENTIDAD
Mil doscientas llamadas telefónicas son acaso suficientes para saber lo que quiere el morenismo de toda la entidad. Por ejemplo, eso es lo que quieren Alberto Saladino y los fundadores de ese partido en el Estado, que no piensan igual que quienes ostentan el poder actualmente, en el partido de López Obrador.
Según la información emitida por el partido, Delfina Gómez Álvarez e Higinio Martínez Miranda encabezan las encuestas de reconocimiento que se realizó para nominar al Coordinador de Defensa de la 4T en nuestra entidad, nombre pomposo que en realidad de convierte en el candidato a gobernador, pero disfrazado, para que nadie se dé cuenta de que están violando la ley flagrantemente.
Sin embargo, la diferencia entre ambos es de 18.5 puntos, esto es que Doña Delfis, la Faraona de Texcoco se llevó de calle al Faraón, ambos títulos son heredados de la prestancia y presencia de un señorón en los ruedos y en la política, el famoso compadre universal Silverio Pérez, a quien Agustín Lara le dedicó un inolvidable paso doble.
Sin embargo, quizá para no herir la susceptibilidad de Higinio, pusieron como ambos dos, juntos y a la par que van arriba, pero no es del todo cierto, van en los lugares uno y dos y con mucha diferencia.
Pero dicho escarceo o cuento político inventado por los morenistas para deshojar la margarita en pos de tener un candidato del pueblo, logró la participación de 68 personajes, 48 hombres y veinte mujeres, tras el ansiado botín llamado gubernatura del Estado de México.
En mujeres (la lista es como en los Juegos Olímpicos) después de Delfina, quedaron. Xóchitl Zagal con 13.4 e Hilda Ramírez Mota con 12.9, esto es nada frente a la puntuación de doña Delfis.
Y ni qué decir de Mariela Gutiérrez Escalante quien quedó en séptimo lugar.
En la rama varonil, atrás de Higinio quedaron: Fernando Vilchis Contreras, quien hasta solicitó permiso, para poder enfocar todo su capital político y quizá el presupuesto oficial en busca de la nominación, pero no le alcanzó para mucho, porque llegó a 25.3, esto es 3.5 menos que Higinio, pero 22 puntos atrás de doña Delfis, imposible que la alcance, ni con motor de propulsión a chorro.
Eso sí, el otrora taxista demostró que está en el favor de los ecatepequenses, pero no en el de los mexiquenses.
Siguió Horacio Duarte Olivares con 17.4 puntos, lo que no le alcanzó ni siquiera para emitir una declaración de que él, como abogado, estuvo al lado de López Obrador, para impedir su desafuero como Jefe del otrora Distrito Federal. Ahora el desaforado fue el propio Horacio, porque va a tener que limosnear un punto, porque no tiene con qué competir.
Mario Delgado, el hombre de los ojos llamativos, dijo que estos resultados no son los definitivos y sólo forman parte de un ingrediente con miras a las elecciones del partido y a la encuesta definitiva para los cuales no hay fecha definitiva. Ni que decir de Pedro Zenteno el director morenista del ISSSTE, quien apenas obtuvo 12 puntos, está fuera de la jugada.
Por cierto ese último ejercicio que anunció Delgado, incluye la medición de atributos de los aspirantes y la percepción que de ellos tiene la ciudadanía en cuanto a honestidad, cercanía, credibilidad, conocimiento del estado y si votarían por ellos.
Pero se le olvidó el ingrediente más importante y que sería de gran beneficio para el Estado de México, que quien sea designado candidato, además de saber hablar, esto es que sea buen orador, de conocer lo bueno y lo malo de la política, tenga nociones amplias de cómo se debe gobernar y cómo resolver los múltiples problemas que tiene la entidad y la mejor forma para resolverlos realmente.
No se trata de hacer un cambio de partido o de caras bonitas por otras que no lo son tanto, se trata de eficacia y eficiencia, de que se tengan ganas de hacer las cosas, de que se resuelve el problema de la falta de agua antes de que haga crisis como en Nuevo León.
Se trata de mejorar las actuales vialidades, llenas de baches y terminación de obras como el tren México-Toluca, hasta ahora un monumento a la estulticia, así como los hospitales que son elefantes blancos pero en obra negra.
Pero que esto último no sirva de bastión político parta decir quítate tú para que pase yo, sino de que se garantiza el accionar, que se ha mantenido con extraña pasividad en los casi últimos seis años.
Los mexiquenses, morenistas o no, tienen que pensar dos cosas: que el verdadero bastión del morenismo, es la popularidad de López Obrador, su perorata diaria que ya raya en las tandas que se recetaba Jesús Martínez Palillo, pero sin la gracia del gran cómico carpero.
Y la segunda cuestión es que lo que se requiere en cualquier partido o en quien gane las elecciones para gobernador, es que tenga ganas de gobernar, pero también que sepa hacerlo, que no esté lleno de rencores y caprichos, que le importe la vida de la sociedad, ricos y pobres o pobres y ricos y no nada más de un solo sector.
Que no tenga compromisos con tribus de otras entidades, su compromiso es con los mexiquenses, quienes son los que pagan los impuestos aquí y que además, deben ser los primeros beneficiarios de las obras que haga un nuevo gobierno, en todos sentidos.
Ningún mexiquense quiere otra nefasta experiencia como la que vivimos con el gobierno municipal de Juan Rodolfo Sánchez Gómez, quien no hizo nada en beneficio de la capital y que sí perjudicó a los trabajadores del Ayuntamiento y a la ciudadanía en general.
Por cierto, se pasea con una impunidad que raya en la desvergüenza.
La percepción en favor de Delfina Gómez Álvarez, pone en entredicho los millonarios gastos de Higinio Martínez Miranda y de Enrique Vargas del Villar. No les han servido para mucho. En el caso de Higinio son gastos durante dos años. Habría que preguntarle como la canción del cantante favorito de AMLO Chico Che… ¿Quién pompó?
Lo que destituyó el Tribunal Electoral del Estado de México TEEM lo revocó el tribunal de alzada, esto es la Sala Toluca del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), lo cual significa que el presidente del PRD estatal, Cristian Campuzano Martínez deberá retomar su puesto y hacer a un lado a Agustín Ángel Barrera Soriano. Lo inmediato, ¿Reconocerá Campuzano la casi posible Alianza que su partido había casi hecho con PAN y PRI? O como sucede en casi todos los partidos de izquierda, Campuzano piensa de otra forma. La siguiente pregunta es sus compañeros del casi partido minoritario ¿lo dejarán pensar?
Por cierto los cálculos le fallaron al Secretario General del PRD, Javier Rivera, quien juró y perjuró que la salida de Campuzano era con boleto sin regreso.


