ANACREÓNTICOS

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El pasado lunes 1 de agosto, el Grupo Literario Anacreónticos presentó en el Foro Sor Juana Inés de la Cruz de la Librería del Fondo de Cultura Económica de esta ciudad de Toluca, en su ciclo Letras vivas su más reciente publicación, una antología narrativa titulada Libro de Los Secretos, un libro de cuentos donde el personaje principal es un libro.

Anacreónticos: un grupo de escritores egresados de la Escuela de Escritores Juana de Asbaje, con sede en Metepec. Con más de diez años de conocerse y con nueve de colaborar como grupo, en su haber hay cinco publicaciones de cuento y una de poesía, este grupo de escritores residentes de Toluca, ha encontrado cobijo entre jóvenes y adultos que encuentran en sus letras no sólo el divertimento de la ficción, sino también la posibilidad de las palabras.

Andrew Gorz (Andrea García), Edwin Alexander García, Ana Gabriela González, Ricardo Gutiérrez, Violeta Lara González y Daniel SanMateo; miembros activos de Anacreónticos y autores detrás del Libro de los Secretos, estuvieron compartiendo fragmentos de sus cuentos a los asistentes al Foro Cultural Sor Juana Inés de la Cruz de Toluca que se encuentra en la librería del Fondo de Cultura Económica.

Andrew, comenzó el encantamiento con el proverbio de la edad media y epígrafe de su texto que decía: Era dura la ley que obligaba a los hombres a abandonar sus causas con angustia y dolor, era dura la ley que prohibía la risa cuando alegre y gozoso se abría el corazón… Andrea o Andrew como es conocida literariamente, introdujo a la audiencia en ese mundo del medievo que ambienta su historia.

Daniel SanMateo, continuó con una oración a San Benito para protegernos del diablo, con esas frases en latín y las imágenes de monjes, humo y seres espantosos, puso a todos al filo de la silla, mirando a las paredes cuidando de que no se apareciese un demonio.

Mientras que Ricardo Gutiérrez, nos mantuvo en tensión constante al narrarnos cómo el pirata Anfriso, sometía a María Josefa, y cómo Con el gancho de lo que fue la mano derecha, rasgó la ropa. El dorso quedó desnudo, sintió el sol abrazador que quemaba su piel, todos rieron a carcajadas, ella lloraba de miedo e impotencia…

Violeta Lara leyó que Marco Polo, uno de sus personajes, referente de la historia y célebre viajero, comenzó sus viajes junto con su padre Niccolo Polo y su tío Maffeo a Jerusalén para visitar el Santo Sepulcro y recoger aceite para el emperador de los mongoles y luego nos llevó al final del relato cuando Marco Polo terminó encarcelado y cómo murió dejando escritos para su escribidor y para la iglesia de San Andrea de Génova, donde siglos después un hombre llamado Cristóbal Colón escucharía de dichos escritos . Además nos intrigó con la relación de Marco Polo con Santo Tomás de Aquino y Leonardo Bonacci los otros personajes de su texto.

Posteriormente Ana Gabriela González, nos leería de la rebelde e intrépida Meztli, una macehual, hija de un pintor que después de haber robado unas mantas, termina entre prisioneros españoles y escritos misteriosos.

Finalmente Edwin Alexander García nos llevó a un futuro donde los cuadros artísticos tienen vida, los colores se mueven dentro de la obra y relató que Elías Zanetti revisaba atento las últimas páginas de un libro robusto y viejo.

Así los Anacreónticos dejaron a los asistentes con tantas intrigas que muchos comenzaron a leer el libro ese mismo día. También se dieron cita a la presentación del libro algunos jóvenes estudiantes de preparatoria que ya lo habían leído y esperaban conocer a los autores y expresar sus inquietudes.

De entre los asistentes se destacaron algunos escritores y periodistas que mostraron su agrado por el texto y lo que ahí se había leído.

También se contó con la presencia del artista encargado del arte que viste la portada y contraportada del libro, el reconocido ilustrador Omar Enrique Montiel Ayala, quien externó su beneplácito de ver su obra inmiscuida con un libro lleno de misterio.

Y así transcurrió la velada que terminó tal y como comenzó, entre libros y enigmas.

                                                                       Y nadie,

                                   ni en el cielo ni en la tierra

                                   ni debajo de la tierra,

                                   podía abrir el libro

                                   ni mirar su contenido.

                                            Apocalipsis 5:3.

(Epígrafe que abre a la intrigante historia del Libro de los Secretos de Anacreónticos.)