Mujer
Es un sábado andado por la casa;
mientras preparo la maleta, te escucho.
Sigo cada una de las letras tocadas en este desierto
que me mora.
Cuando no hay depresión ni ansiedad;
mi yo, convive amablemente conmigo.
Bajé de la pared las fotografías de la familia,
saqué la ropa del pasado.
Cada vez hay menos cosas en este espacio
llamado hogar.
Mientras me encuentro, hablo con el alma
sintiendo el ritmo de sus palabras;
duele saberme mujer.
Crezco en la isla del silencio.
Dejo la pluma tragando lágrimas
atoradas por explicarme el mundo.
Te escribo
me escribes
nos escribimos.

