Lenguajes del arte hoy con Julio Chico pintor/ escultor
La mañana ha sido múltiple, acción simultánea y acelerada, la tarde avanzaba sin muletas de sol, poco a poco la temperatura descendía. Había frío, una taza de café y la charla de ciudad a ciudad.
Cada diciembre evocamos la infancia, personas que estaban y ahora no, posadas se organizaban en las iglesias de los Barrios de México, todos muy alegres, había varios descalabrados.
Julio Chico es una ciudad con esa energía dentro de la sangre que lo hace crear,
produce, respira, trabaja de manera natural en ningún orden, trabaja libre y fluidamente.

Devela al arte no como experiencia sino como forma profunda paralela a la vida, no futuriza su existencia, el tiempo es real, vivir es hoy, observa al ser humano que aprende a vivir el presente se observa como aprendiz de los sucesos que la naturaleza de la vida le enseña y nos hace identificarnos.
Ella; la vida permanece, la muerte transita, es una energía. Nosotros pasamos de filo y depende de los ojos con que miremos, depende el corazón, piel y sentidos con lo que revaloramos cada acto, cada instante, cada consecuencia feroz o exquisita de nuestro presente.
Entre las ciudades hay amigos muertos, ellos a quienes hemos despedido y nos preguntamos ¿Cuándo y cómo deje de ver a ese amigo? ¿Qué nos dijimos? ¿Dónde estábamos?

Ayer la ciudad y el mar estaban en el concierto para Jorge, violín, violoncello, partituras, amigos, sonido que producía instantáneos nudos blancos y negros en la garganta al ritmo de la lluvia, gotas de música descendieron hacia el ensamble sentimental sobre las olas que rompen los cantos para enfrentarnos con el misterio, increíblemente nos posiciona a la realidad, somos finitos, somos esa parte minúscula de la memoria, lo real es que cada vez a Jorge le falta aire y estamos hechos de palabras y música. Los instrumentos cantan, los Sleepers cantan en la red.
De ciudad a ciudad, hay artistas y no, hay humanos que se pueden identificar todos con todos en distinto campo de acción, es armonía inmersa en el movimiento del arte, Julio nos recuerda las leyes universales en el organismo viene implícita, un pretexto para trabajar una línea con equilibrio realmente el origen de equilibro y armonía lo que buscamos en la vida cotidiana, para esto requerimos conocimiento para desarrollar nuestra manera instintiva matemática, la naturaleza de la perfección de las galaxias.
La ley de armonía no permite caos, tiene un orden y equilibrio internamente para mejor calidad de vida, nuestra búsqueda es una luz inherente que necesita salir de nosotros para expresar con el espíritu nuestra manera de pensar, de crear y vivir como la gente del campo, armonizados, ellos con sí mismos y la tierra, con sí mismos y el sol, con sí mismos y las aves, con sí mismos y su valor universal extensivo y sin fronteras porque son luz, les llega la esperanza, su vida no le pueda afectar dentro de las adversidades.
Oír, oír. oír la gente necesita ser escuchada, los niños necesitan ser escuchados, los jóvenes, los adultos necesitamos ser escuchados; no escuchar nos hace habitar una vida oscura, una humanidad oscura que pierde las luces y el camino como la oscuridad que hubo en la Edad Media, Julio Chico nos recuerda que no sabían tallar una columna en Europa, sin conocimientos las luces son subterráneas y góticas, subterránea, Zaro salva a la humanidad de la oscuridad de la nueva sociedad, no se miraban a los ojos, rayitos de luz pública gente anónima que siembra algo, ya sea una foto o un cuadro internet…
Hoy es un tiempo para transcender, arte, es mínimo saber de arte complejo, el artista es el paradero de la vida, es hora del colgar los teléfonos y subrayar los lenguajes del arte.

