LOS BOLEROS SE DEBATEN ENTRE EL ESTRAGO POR COVID Y EL DESUSO DE ZAPATOS DE VESTIR
En la capital mexiquense existe la Asociación Civil “Unidos para el desarrollo comunitario, boleros del Portal y zona Terminal” con más de 20 integrantes. Antelmo Muciño es uno de los más longevos del gremio, con 52 años de trabajo como bolero y quien asegura que la labor ha ido en descenso por dos factores principalmente, los estragos del virus Covid-19 y la disminución en el uso de zapatos para vestir.
De acuerdo con Inegi, la industria de la moda con mayor producción es la del vestido al registrar 42.1 por ciento, sin embargo la segunda es la del cuero y calzado con 28.7 por ciento de la producción del total y representaba en 2015, 1.8 por ciento de gastos en los hogares de la población mexicana. No obstante, los precios actualmente han sido causa de que por consumidor promedio, se destine 31.2 por ciento más que otros servicios y bienes.
Lo anterior no solamente ha afectado la economía familiar, sino además, ha impactado en pérdidas de trabajadores como Antelmo, pues el tipo de calzado que más se vende hoy en día es el deportivo, registrado con 41.5 por ciento, en comparación con el calzado casual que representa 18.57 por ciento y con el calzado de vestir que registra un 12.30 por ciento, de acuerdo con cifras de la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato.

«Estamos con menos servicio porque la gente prefiere traer unos tennis que unos zapatos de vestir, esto se debe a que son más baratos y son más fáciles de comprar en cualquier parte, hasta en mercados, donde hay mucha piratería pero eso no importa, porque es lo que alcanza y también lo que está de moda», dijo Muciño.
Antelmo se dedica desde los 9 años a trabajar como bolero, dado que tuvo que ser el jefe de familia a temprana edad y la única vía que encontró para obtener ingresos, fue la limpieza de los zapatos. La historia de Muciño, dio inicio cuando su padrastro le dejaba limpiar sus zapatos con el fin de entretenerlo y a pesar de ser una manera de castigarlo, encontró un gusto vehemente por ello, lo cual le dio la valentía suficiente para salir a las calles y limpiar el calzado de los paseantes citadinos.
Aunque pertenece al grupo de boleros, menciona que desde la pandemia también, la labor ha ido en decadencia, no solamente porque se han perdido más del 60 por ciento de ingresos, sino porque el riesgo de infección sigue a pesar de ya contar con vacunas.

Según el investigador en historia, Ricardo Hernández, perteneciente a la UAEMéx, mencionó que la labor del bolero en México es de relevancia para la identidad del pueblo, la primera asociación de lustradores de calzado en México fue la Unión de Aseadores de Calzado del Distrito Federal (UACDF), la cual se encarga de respaldar el permiso de los boleros para que puedan trabajar en la vía pública, además les ofrece un apoyo anual, dicha asociación se creó en 1936 durante la presidencia de Lázaro Cárdenas.
Debido a ella, el grupo de boleros mexiquenses tuvo a bien la unión, con la intención de luchar por derechos y defender su trabajo, ya que compartió Muciño, ha sido un empleo que no ha sido tomado en cuenta con seriedad y se vive precariedad laboral, así como falta de prestaciones y seguridad.
A pesar de los tiempos ante el virus, los cambios de moda y la inflación, Antelmo destaca que ser bolero le ha permitido conocer a personas provenientes de diversas partes del estado, así como del país, así como también, ha sido un filtro de sustento para su familia.


