UN CIERRE A LA MEDIDA

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“Juventud, ¿sabes que la tuya no es la primera generación que anhela una vida plena de belleza y libertad?” ALBERT EINSTEIN

La juventud sólo cambia de época, transcurre el tiempo y los jóvenes siempre anhelan algo diferente, encontrar nuevas emociones y cruzar nuevas aventuras, sentirse libres y plenos.

No importa en qué siglo estemos, la juventud lleva implícita la necesidad de cambio, de salir corriendo hacia cualquier parte y vivir grandes experiencias.

Todo esto se antoja emocionante y divertido y en verdad lo es, siempre y cuando al final de la aventura volvamos a encontrar nuestro camino, es decir; que la incesante búsqueda de emociones no nos desvíe del verdadero objetivo, el que nos llevará al cumplimiento de nuestras expectativas de vida.

Vivir sin expectativas o sueños es un camino sin rumbo, así tal cual, como un barco sin timón en alta mar.

El rumbo de nuestra vida puede estar en nuestras manos o en las manos de Dios.

Tomar el rumbo de nuestra vida en el control de nuestras manos, posiblemente asegure que llegaremos a algún lugar, pero dejar nuestro camino en las manos de Dios, asegura que llegaremos hasta el final y exactamente a donde debamos llegar.

El salmista escribió lo siguiente:

“El Señor llevará a cabo los planes que tiene para mi vida, pues tu fiel amor, oh Señor, permanece para siempre.

No me abandones, porque tú me creaste.”

El Señor busca el mejor cierre para nosotros en cada uno de nuestros planes de vida, él procura la certeza de nuestros pensamientos y de nuestros anhelos, su mirada y visión de la vida va mucho más allá que la nuestra; quiere decir que mientras permitamos que él guíe nuestro camino, iremos sin duda por la mejor ruta posible.

El profeta Isaías escribió:

“¡Tú guardarás en perfecta paz a todos los que confían en ti, a todos los que concentran en ti sus pensamientos!”

Él te guardará en completa paz, te guiará con rectitud, revelará delante de ti cosas grandes y maravillosas.

Que jamás se desvíe tu mirada de la senda correcta, la de la fe. Entonces, el Señor te bendecirá en todos tus caminos y en todos tus anhelos.

Tú eres un gran tesoro para tus padres y una esperanza para este mundo que todo pierde y todo olvida.

Vive, crece, experimenta la vida, pero jamás olvides que con Cristo Jesús a tu lado, todo será posible y verdadero.

El amor eterno de Dios y su justicia estarán contigo a donde quiera que vayas para apoyarte y fortalecerte a cada instante.

Si Dios es contigo, entonces, ¿quién será contra ti?