AMBIENTE PREVIO: HASTA COSAS TUVIERON QUE VENDER PARA COMPRAR BOLETOS, PERO…
Chiflidos, cánticos, banderas ondeantes, cuernos en la cabeza con una luz flamígera que representa el fuego que se siente al interior del Estadio Nemesio Diez, conocido también por ser el infierno de los Diablos Rojos del Toluca, dibujan el inicio del segundo partido de octavos de final. Aunque se haya tenido una mala presentación el día miércoles, los seguidores del equipo escarlata mencionan “vamos a ganar, porque el Toluca siempre remonta, sabe que su afición lo merece. Merecemos ya una copa”, así lo declaró Susana, quien acompañada de su esposo, asistió al juego con el alma entregada a su equipo favorito.
El Toluca se instaló nuevamente entre los favoritos y la ilusión de la afición que ha estado presente durante años, se percibió en cada espacio de las calles que circundan al estadio, pues deseaban que el equipo de sus amores remonte al equipo de las Chivas de Guadalajara, el cual los venció en el partido de ida.

Entre un olor a cerveza penetrante y una combinación de humos que invitan al pecado de olvidar la dieta, niños, niñas, jóvenes, adultos y adultos mayores, demuestran pasión por el deporte del balompié y reflejan la energía que esperan que tengan los once jugadores al interior de la cancha.
“Vamos a darles todo nuestro apoyo, porque para eso estamos aquí, para eso hicimos nuestro esfuerzo, yo tuve que vender unas cosas para pagar mi boleto y el de mi familia. Porque somos del rojo desde siempre y queremos estar presentes en su victoria, estamos seguros de que pasa a cuartos de final”, precisó Antonio, a quien haciendo honor a su nombre y al de Antonio Naelson “Sinha”, llamó a su hijo Naelson.

El inicio de la fiesta futbolística, lo declararon unas bombas de fuegos artificiales que resaltaron el rojo y el blanco en el cielo, colores que visten los jugadores del equipo, y los cuales fueron la puerta de emociones que desbocaron en cada recoveco de la aún llamada Bombonera.
Por su parte, aficionados del equipo de Guadalajara, con saltos, cantos y hasta una chivita vestida de rojo y blanco, se mostraron tranquilos, pues su equipo ya había hecho un buen trabajo el primer partido, sin embargo, esperan que nada falle para que el balón ruede a su favor.

Mientras el partido se lleva a cabo y a pesar del conjunto de encuentros entre una hinchada y la otra, gane o pierda el Toluca, según su afición, siempre tendrá amor y respeto de parte de quienes lo aman, pero cruzan los dedos para ser merecedores de la onceava copa, luego de más de 10 años de espera.

