RENUNCIACIÓN
Yo renuncié a tu amor, aunque con ello
se me fuera la vida entre las manos,
cerrando el corazón a lo más bello
a que tiene derecho el ser humano.
Sí, renuncié a mirarme fijamente
en el oscuro espejo de tus ojos,
y a tocar tu frente, tiernamente,
y también a besar tus labios rojos.
Tuve que renunciar, yo no quería,
y aún sin tenerlo totalmente,
renuncié a tu cariño, vida mía,
renuncié a tu cariño, tontamente.
Sí, renuncié a tu amor como si hubiera
cometido un pecado con quererte,
y a la dicha que tu amor me diera,
y tuve que conformarme con no verte.
Renuncié a quererte y a adorarte,
y aprendí a callar mis sentimientos,
y aunque te llevaré en mi pensamiento,
viviré de un amor callado y muerto,
y en silencio total, vivir y amarte.
.
DESPEDIDA
Adiós, esta es mi eterna despedida,
mi corazón se oprime, ya no late,
dejaste para siempre mi alma herida,
abandonada en infernal combate.
He luchado hasta el fin con heroísmo,
pero toda mi lucha ha sido en vano,
donde quiera que voy hallo un abismo
que no puede salvar poder humano
Te busco donde quiera y no te encuentro,
no sé ni a dónde vas, ni lo que has hecho
solo sé que has dejado muy adentro
sangrando el corazón, casi deshecho.
No encuentro la razón de tu egoísmo
¿Por qué quieres de tu alma separarme?
me amas, y como yo, sientes lo mismo
y no tienes valor para dejarme.
Y te vas y me dejas sin quererlo
sólo porque has jurado castigarme,
pero yo sé muy bien que, si me dejas,
mañana volverás para buscarme.
Zimapán, Hidalgo, México.
D.R.

