–A los hijos–
Décimas
I
Los hijos son la ternura
que no inspira nadie más,
son el amor, además
con su más brillante albura.
Son de los padres la cura
para toda enfermedad,
cantos de festividad,
racimos de lo divino
porque su amor diamantino
es todo felicidad.
II
Los hijos son bendiciones
que vienen desde lo alto,
su presencia yo resalto
entre versos y canciones.
Despiertan mil emociones
y transforman universos.
como el color de los versos
que les rinden pleitesía,
porque un hijo es la alegría
aún en tiempos adversos.
III
La hija es la melodía
y el hijo voz de razón,
los dos una bendición
cada momento del día.
Son fulgores de armonía
que alumbran el existir
y hoy les quiero repetir:
que son los grandes amores,
del alma bellos primores
y musas para escribir.
~•~
Soneto alejandrino
Los hijos son tesoros, la luz de la existencia,
preciosas bendiciones que esparcen en la vida,
las horas más hermosas en su justa medida
y es lo más bonito gozar de su presencia.
Son obras de lo alto, de allá traen su esencia
y vienen a mostrarnos la tierra prometida
teniendo como encargo borrar cualquier herida
y darnos alegrías en sana convivencia.
Un hijo nos revela lo humano y lo divino,
lo más bello y querido cercano a lo sagrado;
un río de esperanza y el fruto más genuino.
Es gozo que mantiene con su fulgor dorado
la vela que revela su brillo diamantino
y un hijo es para el alma su afecto más preciado.
Inés (Sami)

