+ Adriana López Berber, diseñadora de joyas y profeta en su tierra; crece la guerra de los pasteles; 1er. Informe de Melissa Vargas; murió Abraham Bastida Aguilar
La frase:
Oye Antero, ¿Dónde están los viejitos de los Portales de Toluca? Y la respuesta fue, es que ahora, los viejitos somos nosotros.
ANTERO GONZALEZ AGUILAR
MURIÓ ABRAHAM BASTIDA: Conocí a Abraham Bastida Aguilar quien lamentablemente murió ayer, allá por 1954. No fuimos compañeros en la escuela primaria Antonio Claret, porque él, era tres años mayor que su servidor y fue compañero de Agustín Gasca Pliego, Agustín Montes de Oca, Joaquín Iracheta Cenecorta, Humberto Infante y muchos más.
Lo conocí en la primaria de referencia, pero también porque era primo de Antero González Aguilar, quien si fue mi compañero y que formamos un grupo sensacional con Juan Maccise Maccise, Faustino Macedo Domínguez y Alfonso Iracheta Cenecorta.
Muchos años después, volví a encontrar a Abraham, lo invité a hacer un programa en Radio Capital, en donde instrumenté toda la programación. Fue así como surgió Café Portal.
Luego me acompañó en la presentación de mi libro Toluca 200, historias de familia y quedó fascinado por el contenido. Abraham estaba casado con Norma Guadarrama, quien siempre lo acompañaba al programa los miércoles y hacía las veces de productora.
Pero Abraham también era cuñado del arquitecto Ramón Martínez, dueño de La Quinta del Rey.
La última vez que hablamos, quedó de integrarse a la programación de mi página poderedomex.com, para lo cual utilizó los buenos oficios de Jesús García Ponce de León, también compañero de la primaria.
Pero ya no alcanzó a llegar, la muerte se lo impidió.
Descanse en paz un gran amigo y que Dios le dé pronta resignación a su esposa y a su cuñado el arquitecto Ramón Martínez. Un fuerte abrazo a la familia.
GUERRA DE PASTELES: Para seguir con la guerra de los pasteles y los aspirantes nacidos en agosto Ricardo Aguilar Castillo (5 de agosto), Martha Hilda González Calderón (13 agosto), Carolina Monroy (21), Alejandra Del Moral (22) y Ana Lilia Herrera (29), habrá algún otro nacido en el mes del emperador Augusto o acaso el caballo negro o yegua nació en otro mes.
Y es que los priistas están evaluando entre sus opciones quienes son comesolos y quienes les invitaran una rebanada de su pastel.
1er. INFORME DE MELISSA: Rendir cuentas ante quienes nos eligieron es una obligación de quienes hemos sido electos, es por ello que les invito a mi primer informe de actividades Legislativas.
Te espero el próximo viernes 26 a las 18:00 hrs., por Facebook live en esta página Melissa Vargas!
Será un gusto poder informarte y dialogar contigo!

LLEVO REGISTRO DE JOYAS, LLEVAN UNA PARTE DE MÍ: BERBER

Segunda y última parte de la entrevista con Adriana López Berber
¿Cuántas piezas habrá hecho?
Tengo una base de datos más o menos, me gusta más saber mucho quién se queda con la pieza, porque lleva una parte de mí.
Tengo una base de datos y procuro tener contacto con ésta, por lo menos en cumpleaños, en fechas especiales, alrededor de 750 clientes y, evidentemente ellos tienen más de una pieza.
Hay gente que ha llegado a tener 40 piezas, porque como no lo repito, se vuelven coleccionistas. Les llamo embajadores de la marca, porque además de portar la pieza, dan a conocer el proyecto, recomiendan, se apropian de lo que significa trabajar con los artesanos, el tema de responsabilidad social que ahora ya está tomando auge, pero en ese entonces no lo había.
Estaremos hablando tal vez de dos mil piezas. Procuro todos los días hacer algo nuevo, al final se trata de una cuestión terapéutica, donde expresas hasta el enojo.
Tenemos un pequeño grupo de niños de San Cristóbal Huichochitlán, es un programa que empezamos hace tres años. Se llama Cambia la dirección del viento, iniciativa ciudadana, me encantan los niños, di clases cinco años cuando estudié la carrera, en un kinder.
Lo que hicimos fue organizar a los niños otomíes, de allí de San Cristóbal y una vez al mes los traemos a la ciudad de Toluca a hacer una actividad relacionada con el arte.
Hemos asistido a la Filarmónica, al teatro, a todos los museos de la ciudad, al Ballet, realmente es un poco empaparlos y sensibilizarlos de otras cosas a los que tienen ellos acceso.
Uno de estos chiquitos me decía el día que fuimos al Leopoldo Flores, pienso que el pintor estaba enojado por eso tiene rojo.
Finalmente así es con la joyería, incluso el enojo se puede expresar, para mí es eso, tener esa conexión, creo que hasta conmigo misma, a través de ese proceso creativo, además te vas autoconociendo cuando vas creando, en todas las artes, todo lo que implica.
¿Arte o artesanía?
Arte. La artesanía al final implica una repetición y a mí me cuesta, creo que no somos los mismos de ayer, no podemos producir lo mismo de ayer. Siempre estoy tratando. Cuando presento una nueva serie, produzco una serie nueva cada mes, ya no me gusta y quiero hacer la que sigue.
Siento que podemos mejorar, perfeccionar, es como una reinversión propia, creo que va más hacia el arte, incluso ahora que tuve el posgrado de Joyería Contemporánea, mucha de la europea se presenta en galerías y no es portable, es para coleccionistas y difícilmente son piezas que tú traerías.
No tiene que ver esto con el valor de la joya, tiene que ver más con el concepto.
¿Son caras por ser únicas?
Creo que el tema de caro o no, tiene que ver con el valor que le damos a los procesos. Le digo a la gente mientras más tenga la información y la historia detrás del objeto, lo va a valorar más.
En ese sentido, he encontrado un nicho interesante en el que hay gente que incluso ya no pregunta el precio, sabe que a la mejor no es una pieza que se puede llevar de manera fácil, pero que al mismo tiempo es una inversión.
Trabajamos con plata 9.50, lo hacemos así, y debe ser súper suave para que no maltrate el vidrio, el vidrio es delicado, por eso no hay joyería con este material, al final la plata implica temperatura y si acercamos a esa temperatura al vidrio, explota.
Se debe tener mucho cuidado, por eso son muy pocos los que se atreven a trabajar éste.
Cuando la gente conoce los procesos, sabe que es una pieza única, lo que implica, realmente no hablan de caro o barato, sino más bien del valor que tiene, lo paga, por eso.

Está bien la respuesta, pero me puede gustar mucho, pero no soy de posibilidades económicas a eso me refiero.
Me ha sucedido. Mi mamá trabajó durante muchos años en el Colegio de Bachilleres del Estado de México, lo que le pagan a un profesor del Colegio de Bachilleres es lo mínimo.
Muchas de las piezas que he hecho, mi mamá las ofrecía y las vendía en el colegio, les doy la posibilidad es que me lo vayan pagando, les digo yo no hago descuentos, ni a mi familia, porque es lo que vale la pieza.
Lo que sí hago es ofrecer eso: llévate la pieza y en la medida de tus posibilidades me lo vas liquidando. Entonces, tal cual. Había gente que me decía, te puedo dar cien pesos. Mira si tú vas a valorar la pieza como la valoro, qué más quiero de eso, porque de verdad es gente enamorada del producto, esas facilidades les doy y es como ha funcionado.
Habrá gente que llega y me liquida, pero hay otra que dice, es que tengo ganas de ponerme esa pieza, para mi hijo, los 15 años de mi hija y a la mejor se tardarán un año, pero no pasa nada y si tengo esa posibilidad, lo hago con mucho gusto.
Toluca para quienes somos de aquí tiene muchas cosas que son reales y otras que son ficticias, dicen es que no se puede, es que la gente. ¿Usted luchó contra eso?
Sí, mucho. Me decían vete a la ciudad de México.
Tuve una etapa donde verdaderamente estaba enfocada en la ciudad de México, fue cuando entré al Fashion Group, a un sinnúmero de bazares, exposiciones que hicimos en El Palacio de Hierro, en la Torre Mayor.
Estaba empapada y compitiendo con 80 diseñadores, de pronto me cayó el veinte que estaba luchando en esa ciudad por un mercado que también otros cien querían.
En la ciudad de Toluca, decían que aquí no hay nada, qué bueno que te vas, qué bueno que lo estés ofreciendo allá, deberías ponerte una tienda.
Ahí me cayó y se perfeccionó la idea que no había, porque nadie lo estaba haciendo, nadie le estaba apostando a la ciudad, nadie le estaba invirtiendo y entonces lo tomé como una responsabilidad personal, es decir, desde donde estoy tengo que cambiar mi realidad.
Si el diseñador que venga, el joyero que llegue aquí la tiene más fácil y se la puedo hacer más fácil, pues así va a ser.
Entonces fue cuando me regreso a Toluca y se da el tema de la tienda, la posibilidad de ir creciendo, aquí.
La verdad es que tenemos muchos prejuicios, somos una sociedad cerrada desde mi punto de vista, a experimentar, a tener opciones nuevas; sin embargo, creo que la misma calidad de lo que producimos, me gusta también, de pronto soy bastante obsesiva, pero hay que entregar en tiempo y forma.
En la visita que hicimos a Nueva York, tuve la fortuna de entrevistarme con la persona que tiene el sitio de venta en internet de joyería más importante de Estados Unidos, es un judío de Portugal que se fue a radicar a esa ciudad.
Me dijo, no digas que eres de México. pregunté ¿por qué? Son informales, responde, antes trabajaba con gente en México y la realidad es que me quedaban mal en tiempos y en formas.
Me fui a Tailandia y ahora traigo plata tailandesa.
Me quedé impactada, porque dije, él prefiere hacer ese viaje o mandar traer desde el otro lado del mundo a un lugar que está a cuatro horas.
Me hizo el autocompromiso de entregarle a todos mis clientes en tiempo y forma, que tuvieran esa certeza y la confianza de que el producto que me habían pedido era el que iban a recibir.
Así ha sido, creo que al final en esos eventos extraordinarios, te cambian la vida, junto con la constancia y en todos los días, continuar construyendo de ese tamaño.
En Toluca hace falta un poco de eso, les decía, una cosa es el talento, ahora mucha gente me dice, qué lindo las joyas, qué talento, eres una artista, contesto no soy artista, me falta mucho para eso. Al final se trabaja todos los días para hacer un producto mejor.
Más allá del talento hace falta disciplina y es algo que no toda la gente está dispuesta a hacer. Ser emprendedor implica autodisciplina, si no quieres, pues no te levantas, si no levantas la cortina, no la levantas y eso implica disciplina.
A veces el talento se sobrevalora, hace falta que la disciplina se ponga en ese plano y aquí he visto buenas ideas o gente en la tienda, lleva buenas propuestas, pero cuando les digo, implica esta inversión hay que hacer este proceso, dicen ya no, bajan la guardia.
¿Cómo es un día de Adriana, a qué hora empieza a qué hora termina?
A las siete de la mañana. Me gusta arrancar lento, soy una persona más nocturna, en la mañana les digo me levanto a las siete, pero mi cerebro como a las 11 horas.
Voy poco a poco, como hago mucho para mí, me gusta el ejercicio desde hace muchos años, el ballet, fui instructora de yoga, al final la parte física para mí es indispensable, en ese equilibrio que se debe encontrar, me encanta, soy apasionada de leer el periódico.
Desde chiquita llegar a casa de mi abuela y tuviera un periódico, mi papá que nos comprara el periódico del domingo donde había suplementos de todo, me fascinaba.
Empiezo el día leyéndolo, me gusta empaparme de todo lo que sucede, de todos los temas, leo automotriz, negocios, todo, de pronto me encanta empaparme hasta de lo que no me importa.
Después de eso, tengo un trabajo de oficina es el que menos me agrada. Lo hago temprano, son la parte de las cuentas, llamadas, todo lo que implica.
Obviamente tengo que ver clientes, agendo citas con ellos para mostrarles las piezas o entregarles alguna.
Así transcurre el día, necesito estar sola para crear, la realidad es que sí soy solitaria en ese aspecto. Dedico parte de mi vida, todos los días, a generar las ideas, desde una joya hasta la publicación.
Tengo junta, los martes con mi equipo, son varios chicos con los que me apoyo, hay quien lleva las redes sociales, la tienda, hay quien lleva otra parte de empaques, coordinamos todo el trabajo que se va a hacer en la semana de manera puntual para que no se pierda uno, porque luego en el proceso creativo se puede ir o alargar infinitamente.
Para mí, ellos representan esos cortes, decir ya está pasando tiempo, de pronto me carrerean, Adriana por ejemplo ahora, qué se va a sacar para el Día del Papá, qué piezas, qué hiciste, como una campaña.
Eso me va aterrizando porque como creativo sí te pierdes en el tiempo.
Todos los días voy a la tienda, hago corte con las chicas, la tienda es un proyecto bonito, porque somos un colectivo, somos ocho dueños de ésta; sin embargo, hago la administración y tengo que hacer corte para todas las marcas.
Me gusta. La verdad me considero una persona espiritual, tuve una formación religiosa, católica, pero por experiencias de la vida te das cuenta que hay otros caminos para encontrar esa espiritualidad, desde yoga.
Los fines de semana he estado acudiendo, desde hace un año, dos años, al temazcal, entonces esa conexión de otra manera, es otro punto de vista.
Todo eso me va enriqueciendo, al final para mí son elementos que luego puedo transformar en una pieza o puedo evidenciar. Cada vez creo que este proceso me ha hecho más incluyente.
En Toluca somos de prejuicios, segmentamos, y a veces intolerantes, la verdad es que me he hecho bastante incluyente, al final lo que todos buscamos es lo mismo, de distintas maneras, por la buena o por la mala, buscamos lo mismo.
A la mejor lo he hecho a través de la joyería.
¿Las musas bajan constantemente, no se han ido, la imaginación?
Hay veces, y no tiene mucho, pasé un proceso de desierto y basta con una ida. Visité el Museo Jumex, para que se active de inmediato, empiezas luego luego a empaparte.
Mi papá desde muy pequeñas nos enseñó a mi hermana y a mí, cuando le decíamos estábamos aburridas, era lo peor que le podíamos decir, ¿cómo aburridas?, hay tantas cosas por hacer, hay libros, hay tantas cosas, no puedes estar aburrida.
Y la verdad, ahora he dicho dos o tres veces que he estado aburrida.
Creo que más que esperar que la inspiración baje como tal, está en ella comenzarlo a hacer, hay veces que no sé por dónde va la pieza, empiezo a hacerla, la desbarato, entonces como que empieza a fluir la manera más armónica de armarla, pero eso me ha venido en el proceso, no en el inicio.
Hay veces que cuando me ha tocado regresar a mi escuela a dar alguna plática, con los estudiantes, ellos tienen la idea de que el trabajo del diseñador, del arquitecto es estar en su estudio y de pronto me inspiro y la música.
Está muy bonito el cuento, pero la verdad es que tienes a un cliente que le urge una pieza para mañana, así es y lo tienes que sacar sí o sí, entonces pocas veces queda para ese discurso romántico.
Entonces no es como esos diseñadores de periódico que se levantan y trazan una rayita y dicen qué hermosa rayita.
Me encantaría. Creo que eso sucede en el primer mundo, ahora que estuve viendo una serie de los mejores diseñadores del mundo, en Holanda, Dinamarca, Londres, ellos tendrán tiempo, porque acá nos tenemos que ocupar casi de lo urgente y a mí a veces es lo que me pesa, tener que dedicarme a lo urgente más que a lo importante.
Por lo menos pocas veces me ha tocado esa escena.
Agradezco la oportunidad de platicar y de alguna manera, todo esto que ustedes han ido recopilando, sea una semilla para que la siguiente generación, de la gente que nacimos en Toluca y de estas familias que hemos crecido aquí, podamos agradecerle a nuestra ciudad lo que nos ha dado, de la mejor manera posible.
Más allá de quejarnos, más allá de huir en cuanto podamos, hacer de ésta, hay una frase muy bonita que leía cuando iba todos los días a la primaria, deja este lugar en mejores condiciones de como lo encontraste, estaba pintada en una barda y de chiquita pues estás aprendiendo a leer y querías leer todo lo que se te apareciera.
En la barda decía eso, se me quedó, dije, eso nos toca, no hay más que eso, desde donde estés, en el diseño, creo que el diseño al final se va a convertir en la herramienta de cambio de la nueva sociedad.
El diseño está en todo, en las leyes, las nuevas políticas, los temas de movilidad, puedes diseñar todo y ahí están las nuevas oportunidades para esta generación que nos sucede y que ahora somos los actores y los que lo podemos hacer.
Agradezco que se abran foros así, entonces nos damos cuenta que sí suceden muchas cosas en la ciudad y sí hay mucha gente haciendo cosas interesantes.
¿Aficiones?
El Toluca. Soy aficionada. Desde chica, cuando tuve más conciencia fue en la secundaria, que nos tocó toda esta década maravillosa. Me la pasaba buscando a los jugadores, los autógrafos.
Me encantaba, incluso jugué un poco en el Tec, me encanta el futbol, no lo creen, porque piensan que como diseñador esas cosas no, decían, ¿en serio te gusta?, tan me gusta que así como me gusta ir a un concierto de la Filarmónica, disfruto muchísimo lo que ha hecho el maestro Gerardo Urbán y Fernández.
Esa parte de sacar algo tan sagrado a las calles y hacerlo tan común, tan corriente, de alguna manera, que la gente se sienta parte y se apropie de los espacios a través de los conciertos y de todo, me parece maravilloso.
Soy, me decían, todo terreno. Me gusta experimentar, me encanta ir al volcán, ahora tenemos un proyecto con Fundación Tláloc para reforestación del Nevado.
Me fascina disfrutar la naturaleza, es la mejor forma de reconectarte. Los museos me encantan, llevar a los chiquitos ha sido una forma para mí, de redescubrir los museos de Toluca.
Afortunadamente con mi papá recorrí todos cuando era niña, ahora ir con los niños y ver esa primera mirada cuando entran a un museo es increíble.
Creo que no deberíamos perder esa parte infantil o de niños. Alguna ocasión platicaba con mi hermana que cuando te sientes perdido, nada más recordar a qué jugabas cuando eras pequeño y ahí está tu esencia.
Cuántos de nosotros nos dedicamos a lo que jugábamos de niños, me siento afortunada, porque me dedico a eso, dedico mi vida a eso.
Son parte de las aficiones, estoy diseñando todo el tiempo… ¡hasta la vida de los demás!
