(AQUÍ NO ENTRAN LOS PSIQUIATRAS)
Aquí los relojes producen alergia
Y las chicas están prohibidas de usar lentes oscuros
Sus ojos atraen turistas (nadie las toca)
Aquí, sus primeros novios son los últimos
Y acaban en el altar
Porque si las dejan
Los dejadores son asesinados
Así son las leyes por aquí,
Donde hay un sheriff invisible camuflado
que sopla el humo de su revólver
Sonriendo, desde luego
Acá también las sirenas de los policías
De los bomberos y de las ambulancias suenan todos los días
Para un pueblo de trescientas personas eso es bastante
Pero ya es tomado como un fondo musical
Como también los llantos de un recién nacido
Anunciados con tres campanadas de la iglesia
Que como buen refugio de pobres viven con el lujo del caso por tres meses y con
tres comidas diarias
Y si no consiguen trabajo después de esa ayuda de la comunidad
Les pasa lo mismo
Que a los novios dejadores
Porque acá hay de todo
El alcalde de 95 años es elegido con el 100% de los votos
Si no, también son silenciados si no se acata el decreto
Para entrar a mi pueblo la entrada es carísima
El pulpo Steven, de 400 años es la atracción principal, y se le puede ver de uno en uno o de una en una, sino, también les pasa lo mismo que les pasa a los novios y a los pobres vagos, porque aquí trabajo sobra. Con decir que hasta Universidad hay. Y hoy todos están alborotados, hoy da misa el Papa recién llegado de Roma
Las malas lenguas dicen que viene a confesar al pulpo Steven.
Y acá todo es verdad y la exageración también se castiga y la mentira es motivo de tortura o de expulsión de este paraíso.
Aquí vienen celebridades
Y como están prohibidas las cámaras, celulares y cualquier máquina, hay afiches por todos lados,
Hoy se presenta en la plaza de armas y en forma gratuita
Y en única presentación,
El Mesías y sus doce músicos.
(Ojalá por hoy, no suene ninguna sirena).

