Breves comentarios a debatir en mundo del deporte actual –Segunda Parte–

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Un tema de mucha controversia, pero del que hay que hablar y ser claros. Se trata del deporte, la ética y el dopaje. Este último se ha usado en deportistas de alto rendimiento para mejorar su actuación en la competencia, en un contexto donde hemos señalado que lo único que importa es ganar, de esta manera se han centrado en poder estimular de una forma  artificial las habilidad propias de su deporte, logrando así su objetivo; la victoria por encima de cualquier cosa. Ahora bien, hay que decir que existen una multitud de factores que intervienen en el deportista para que llegue a recurrir a estas prácticas poco éticas, desde contratos, patrocinios, becas, proyección, incluso por temas políticos y económicos.

Sin embargo, hay que decir con tristeza que todas estas aparentes recompensas tienen un alto costo ya que el abuso de estas sustancias genera consecuencias en el organismo de quien las ingiere, pudiendo causar daños irreversibles e incluso hasta la muerte del deportista. Cáncer, pérdida de sentidos, psicosis, y enfermedades mentales son algunas de las consecuencias del dopaje. Pero eso no es todo, podemos citar, casos como el de Armstrong, Jonhson y tantos otros quienes son claro ejemplo de las consecuencias a nivel social, perdiendo credibilidad, respeto, y de pronto todo aquello que ganaron no vale nada, siendo considerados personas sin moral. Afectando su vida personal y profesional.

Hay que decir también, que el deportista es el principal actor; pero, qué es lo que sucede con quienes los respaldan, entrenadores, nutriólogos, médicos, terapeutas, también son cómplices de todo lo bueno y malo que haga el deportista en torno a la competencia. Ahora bien, la labor del entrenador deportivo no solo es guiar el proceso deportivo, también es su deber el guiar al deportista y formarlo de manera integral; no solo se prepara para la competencia, sino también para la vida, sobre todo para la que vendrá después de la etapa competitiva del atleta.

También hay un tema de relevancia que tiene que ver con la salud física y mental del deportista de alto rendimiento. El deporte se practica bajo tres objetivos generales, a saber; el recreativo, por salud, y la competencia. Este último es alto rendimiento. Nos sitúa en el escenario donde lo único es ganar ¿pero qué es lo que hay detrás de una medalla? Ese es el objetivo. Entonces surgirá la pregunta de que si ¿El deporte de alto rendimiento es saludable? Aún con los valores que deberían imperar en el deporte habría que considerar que el solo hecho de entrenar con el objetivo de mejorar el rendimiento bajo la lógica del equilibrio en el proceso de la super-compensación implica un proceso de estrés fisiológico y psicológico. El incentivo de ganar pone en riesgo la homeostasis y las consecuencias del estrés cobrarán factura en la salud física y mental. Si además añadimos todo lo que también existe tristemente en el deporte respecto a la pérdida de los valores deportivos al priorizar el negocio, la problemática en salud y ética del dopaje así como la falta de atención para preparar al deportista para el retiro complican aún más los riesgos del deporte de alto rendimiento sobre la salud física y mental. El deportista debería tener toda la información respecto a las implicaciones en este tema del deporte de alto rendimiento y así elegir si está dispuesto a los costos que se encuentran detrás de la medalla en la coyuntura del deporte actual.

A manera de conclusión el deporte ha sido invadido por el mercado global, lo cual, lo ha convertido en un negocio para quienes invierten económicamente en él, esto debido a que se ha convertido en una Industria que genera mucho dinero y se le exige al deportista resultados que incluso pueden poner en riesgo su salud y futuro. Incluso, el deporte no se encuentra alejado de los contextos políticos, económicos y sociales de las naciones, por lo que muchas de las ocasiones los deportistas son utilizados con intereses partidistas o ideológicos. La carrera del deportista o vida activa es muy corta, tiempo en el cual, es reconocido por todas personas e industrias que lo rodean, sin embargo, al pasar el tiempo son olvidados conforme su rentabilidad disminuye. Sabiendo esto, muchos deportistas acuden al dopaje como una opción para que su rentabilidad sea más duradera y sus metas exigidas por los patrocinadores u gobiernos sean cumplidas para lograr una estabilidad económica momentánea, dañando con ello su salud a mediano y largo plazo.

Al final, es el deportista quien debe tomar decisiones con respecto a la forma en que desea llevar su carrera, pensando siempre en su salud mental y física, para que al retirarse de sus actividades pueda disfrutar de una vida plena. Sin perder de vista su etapa competitiva donde la ilusión es obtener títulos y medallas. Evitando o sabiendo utilizar el mercado, el cual, su principal objetivo es obtener ganancias a costa del talento deportivo.