Claudicación
Del latino claudus (cojear) es la palabra destinada a describir la rendición o renuncia moral a los ideales, baste con decir, renunciar a valores esenciales, manquear es como faltar a los deberes o principios o que les falta a éstos un equilibrio en su totalidad. Es decir, puede igualarse la forma de mal caminar al trabajo desarreglado o incompleto.
En medicina, claudicar es el paro de alguna función orgánica, especialmente se habla de esto, cuando los pies se niegan a avanzar produciendo detención de la marcha por dolor, síntoma común de la insuficiencia de cualquier tipo, la acepción puede extrapolarse al ánimo cuando le falta el flujo energético después de caminar por la vida a un cierto ritmo y durante cierto tiempo.
Ello no se debe a la arbitrariedad, son los mismos problemas los que exigen esta respuesta al individuo insuficiente, irregular e ineficaz en sus funciones, quien éticamente busca solucionar un conflicto interno (como entre las naciones) y elige rendirse, claudicar; dicen que la ética no aspira a lo bueno, sino a lo mejor.
Toda decisión se basa en hechos, valores, entendiendo éstos como todo aquello que es importante para una persona. Los valores se involucran en todos los ámbitos de la vida humana, aún en los deberes y normas. Religiosamente, claudicar también es acabar por ceder a una tentación o por realizar un esfuerzo, decaer ante una tentación o dificultad bíblica.
La claudicación implica darse por vencido, dejar de intentar algo, No claudicar proclamaban los grandes militares de la Historia como signo de perseverancia y persistencia por no dejar de cumplir las obligaciones, rendirse en una batalla y abandonar las convicciones vacilando o perdiendo fuerza ante el contrario.
Rendirse, desistir, renunciar, éste es el amplio sentido de la derrota, detener, suspender…
Yo claudico.

