¿Cómo Debe Reaccionar una Mujer al Sufrir la Primera Agresión?
Marisol Escárcega, en la organización social Imagen de la Mujer, reflexiona sobre la primera agresión en la pareja, ante lo cual sistemáticamente la mujer termina por reconocer: creí que con mi amor sería suficiente y que podía cambiarlo, pero no fue así, él no cambió jamás y yo seguí creyendo en sus palabras.
Pero alerta: ojalá todas nos fuéramos a la primera vez, pero lo cierto es que aguantamos, esperamos a que todo mejore, pero todo empeora, y el problema es que la violencia en casa irá creciendo como el moho en la pared y, un día, sin duda alguna, nos matará.
En la terrible narración expresa que los golpes crecieron más y más: “tres veces fui a dar al hospital, dos de ellas con fracturas, no les dije la verdad, por supuesto, ¿se imaginan?, qué vergüenza, una de las doctoras que me atendió fue mi compañera de carrera, le dije que me había caído de las escaleras y por eso me rompí la muñeca. No me creyó, no es que me lo dijera, lo vi en su mirada”.
Al fin entendió que debió irse a la primera, pero sólo cuando su pareja le pegó por primera vez a su hija Rocío. “Entonces no sentí frío sino calor en todo mi cuerpo, fue como si hirviera por dentro. Me le fui encima y entonces volcó su ira y fuerza contra mí…”
Lamenta: desde donde estoy alcancé a ver cómo se va de la casa apresurado. Mi hija llora, una vecina entra y me ve. Grita, ¿por qué. Hay mucha sangre…ahora recuerdo aquella primera vez. Teníamos dos meses de novios cuando me dijo “te amo tanto, que matearía por ti”.
El recuerdo sigue ahí: aquella vez dije que no era nada, que era, incluso, romántico. Hoy me doy cuenta de que la puerta por donde debí salir hace tiempo, está cerrada. Me arrepiento de todas las veces que pensé en irme, pero que me quedé, es que no tenía dinero no a dónde ir, y ahora ya es demasiado tarde. Ojalá todas nos fuéramos a la primera vez.
Vete a la primera. No te quedes, escuché la frase tantas veces que jamás le tomé significado hasta que un día Alfredo me empujó y caí de sentón con la sopa hirviendo entre las piernas. No supe qué decir. Me quedé helada, qué irónico ¿no?
*Licenciado y Maestro en Periodismo
lurame_3@hotmail.com @luciorm

