CON PBM, HACEN TRASPLANTES DE HÍGADO SIN TRANSFUNDIR SANGRE EN MÉXICO

Views: 994

(Segunda y última parte)

Tras dar cuenta de los buenos resultados del programa de Patient Blood Managment (PMB, Gestión de la sangre del paciente) en el Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga”, el doctor Augusto Pérez Calatayud, jefe de División de Áreas Críticas de dicho hospital, habló de la importancia de su difusión, dados los beneficios médicos que implica, toda vez que “a lo mejor ahorita andamos todavía en los primeros escalones de lograr esto, pero vamos para allá. La gente tiene que saber que sí hay alternativas y tratamientos donde inclusive podemos lograr una cirugía absolutamente sin sangre”.

TRATAR A PACIENTES TESTIGOS DE JEHOVÁ

Con todo, aún hoy en nuestro país hay médicos que se niegan a operar en caso de que el paciente pida una cirugía sin sangre. Tal es el caso de pacientes Testigos de Jehová, quienes creen que, de acuerdo con la Biblia, recibir la sangre de otra persona va en contra de la voluntad de Dios.

Pérez Calatayud habló de las cuestiones implicadas en este tema: “Aquí es una cuestión más de integración legislativa, y en México es lo que sucede mucho. La preocupación del doctor no es hacia el no utilizar la sangre, sino que, en el caso de una demanda, si el doctor no aplica la transfusión el resultado es negativo para el doctor, independientemente de que él diga ‘es que el paciente no aceptó la sangre’”.

“La Constitución dice que tú tienes que preservar la vida por cualquier medio, y mata cualquier otra regla, norma o cuestión por debajo de esto, entonces ese es el miedo que hay. Sí hay mucha gente todavía que de alguna manera sí prefiere no arriesgarse, sobre todo en cirugías grandes, porque estamos hablando de cirugías de corazón abierto, de cirugías de pacientes con cáncer, o de cirugías de pacientes a nivel vascular, que normalmente sangran mucho, entonces en ese sentido también hay muchos hospitales que ya han creado técnicas y han adquirido tecnologías, o simplemente las traen de manera externa, para tratar dentro de todo lo posible evitar la transfusión y la realidad es que la mayoría de las veces es exitoso”.

De hecho, destacó que ya hay muchos hospitales que tienen programas muy relacionados a la atención de pacientes Testigos de Jehová, “pero no deben de ser marginados solamente hacia ellos, el beneficio prácticamente es para todos”.

Y es que la comunidad de los Testigos de Jehová están muy interesados en conocer y difundir los avances médicos en materia de cirugías sin sangre. De hecho, con la finalidad de aportar a médicos información confiable sobre los avances en torno a la medicina sin sangre, los testigos de Jehová han puesto a disposición de manera gratuita en su sitio de internet jw.org, videos con entrevistas a especialistas y profesores.

Destaca también la sección “Medicina sin sangre” en la pestaña “Nuestra organización” con información médica para profesionales de la salud, que incluye citas de artículos avalados por especialistas que se han publicado en revistas médicas de renombre, y que presentan pruebas que apoyan estrategias clínicas para evitar transfusiones de sangre alogénica en distintos contextos médicos y diversos tipos de cirugía.

En este sentido, como pacientes, los Testigos de Jehová buscan estar lo mejor informados, pues desean recibir la mejor atención médica para ellos y sus familiares. Sin embargo, en la búsqueda de un mejor tratamiento se unen, en paralelo a sus creencias y al respeto que ellos tienen por la sangre, ¿ha tenido alguna experiencia de éxito al incluir en sus tratamientos o procedimientos a algún testigo de Jehová?

“Prácticamente todo esto también nació por ellos, ahí fue donde nos dimos cuenta de ‘oye, a ver, si lo hacemos sin sangre nos va mejor’. Entonces sí hay, en el Hospital (General de México), por lo menos en el área de trasplante, por supuesto que recibiríamos sin problema a este tipo de pacientes; sabemos que lo podemos hacer y cada vez se crea más una cultura hacia la protección de estos pacientes, sin embargo, creo que todavía por cuestiones más dirigidas hacia la legislación es un camino largo por recorrer todavía. Pero ya hay mucho más hospitales que sí tienen programas de atención a Testigos de Jehová, y que logran hacer estos tipos de procedimientos totalmente sin sangre”.

En este contexto, ¿negar la atención a un paciente que no desea una transfusión o quizás obligarlo a aceptar la sangre será una violación a su derecho como paciente?

Pérez Calatayud opinó: “Es más bien una discusión que se tiene que abordar desde un punto de vista ético y vuelvo a lo mismo, desde el punto de vista ético yo estoy totalmente de acuerdo que no le podemos negar una atención, porque ellos se niegan a recibir ese manejo, e inclusive lo hemos dicho, si una persona llega y tú le dices que necesita una cirugía de corazón abierto y el paciente te dice ‘no quiero la cirugía de corazón abierto’, pues no lo amarras a la mesa quirúrgica y lo operas, no, si no quiere, listo”.

Ese mismo respeto se tiene que aplicar, desde un punto de vista de beneficencia y de justicia que maneja la medicina dentro de sus bases éticas, es decir, bueno, si el paciente se niega a ser transfundido, no lo debo transfundir. El problema viene, vuelvo a repetir, desde el punto de vista legal, porque si algún familiar por cualquier motivo decidiera demandar, la demanda el médico la pierde en automático, aunque ‘firmen con sangre’, por decirlo así, y eso sucede algo curioso en las leyes, si una persona firma que él no quiere ser transfundido, eso es una evidencia de que tú (como médico), efectivamente le negaste la oportunidad de transfundirlo para que el paciente viviera. Ahí es donde leyes y ciencia, como siempre, vamos un poquito desfasados y obviamente se tiene que manejar el tema”.

Y agregó: “De hecho, yo creo que no tarda en estar en la agenda política, pero se tiene que manejar el tema que cuando te digan a ti (como médico), él se está negando a ser transfundido, tú no tengas un problema legal que te obligue a hacerlo, ese es el tema con los Testigos de Jehová. No es una cuestión de que el médico se quiera negar, es que legalmente, sí se puede meter en un problema y obviamente todos sabemos que cuando los médicos nos metemos en problemas legales, no siempre salimos bien librados”.

No obstante, el doctor Augusto Pérez Calatayud no dejó de reconocer que “sí hay buenos avances” en la materia.

“Inclusive han salido documentos desde el Consejo de Salubridad en donde ya están de manera normativa diciendo ‘si el paciente firma que no quiere ser transfundido, no se le puede obligar a transfundirse’, y mucha gente, fuera de decir ‘no, si no te transfundes, no te opero’, están optando por decir, ‘OK, tratémoslo por la otra vía’”.

Finalmente, Pérez Calatayud refirió: “Los invito a leer un poquito más sobre lo que son los programas, acerca del resultado. Claro que ya toda la evidencia está ahí y obviamente también dejamos abierto el apoyo por parte de la Sociedad Iberoamericana de Pacient Blood Managment para apoyar proyectos de implementación. Debemos reconocer que el programa por el avance que ha tenido y por todas las normatividades que se están logrando a nivel mundial, se va a convertir en la nueva normalidad, entonces sí es necesario que se conozca y que sean aplicados en todo el ámbito médico”.