¿Debe Ser Garantía Real Seguridad Social de Mujeres Jornaleras?

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Fundar, Centro de Análisis e Investigación, celebró que se permita que las mujeres jornaleras expusieran sus demandas en el Foro nacional, “La seguridad social no puede quedar a discreción de nadie, debe ser una garantía real”.

Reconoce: “nosotras no sabemos qué es la incapacidad o la licencia de maternidad”, “no tenemos margen para enfermarnos o ser madres”, “trabajamos hasta el último día antes del parto porque no tenemos de otra”, son algunos testimonios que trabajadoras agrícolas originarias del sur y norte del país, expusieron frente a autoridades en el Foro convocado por la Alianza Campo Justo y la Conferencia Interamericana de Seguridad Social.

El foro se realizó en un contexto de apertura institucional y voluntad política para ampliar la cobertura de seguridad social en el país, lo que representa una oportunidad clave para transformar las condiciones de vida de millones de personas jornaleras y sus familias.
Durante la inauguración, mujeres jornaleras de la Montaña de Guerrero, de Sonora, Michoacán y Sinaloa sostuvieron un diálogo abierto con autoridades de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, del Instituto Mexicano de Seguridad Social, de la Secretaría de las Mujeres del estado de Oaxaca e integrantes de la sociedad civil con el objetivo de visibilizar que las iniciativas de programas sociales y políticas públicas impulsadas por el gobierno, siguen sin penetrar la realidad de los más de dos millones de mujeres y hombres que se emplean en el campo mexicano.

Las cifras más actuales indican que el 90% de las personas trabajadoras agrícolas no cuentan con seguridad social, y que 7 de cada 10 no tienen acceso a servicios de salud, a pesar de que garantizar la seguridad social para personas agrícolas y del sector pesquero es el compromiso 63 en la lista de los 100 compromisos del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.

El diálogo entre autoridades, sociedad civil y mujeres jornaleras sucedió entre contrastes sobre las iniciativas de política pública y los testimonios expuestos por las propias trabajadoras del sector. Las jornaleras visibilizaron problemas estructurales en el acceso y la garantía de los derechos y servicios al mencionar que la brecha tecnológica, de lectoescritura y del idioma, así como la falta de documentos de identificación oficial, lo que les imposibilita tan siquiera acceder a información básica de programas. Además, agregaron que deben viajar largas distancias y pagar de su propio bolsillo los traslados, posibles hospedajes, alimentación y medicamentos cuando realizan trámites o acuden a los servicios de salud. Por su parte, las autoridades presentes en el Foro concordaron en que la falta de seguridad social en el campo es insostenible y expusieron acciones concretas para lograr la incorporación, tales como la creación de un módulo de orientación en San Quintín, Baja California para acercar la seguridad social a personas jornaleras o el impulso de nuevas modalidades de aseguramiento para personas trabajadoras agrícolas independientes.

El foro concluyó con un diagnóstico y consenso compartido entre las autoridades, las mujeres trabajadoras agrícolas y la sociedad civil, al establecer que la seguridad social “no puede quedar a discreción de nadie, debe ser una garantía real”. Se hizo un llamado a mejorar la coordinación interinstitucional y diseñar un sistema de seguridad social que sea flexible, adaptado a la migración, con enfoque interseccional, perspectiva de género y cuidados, con énfasis en el reconocimiento de las barreras estructurales que aún enfrentan las personas indígenas, especialmente las mujeres, y culminó tras la realización de talleres enfocados en la identificación de las principales barreras para el acceso a la seguridad social, el análisis de políticas públicas recientes y la construcción de propuestas técnicas que tomen en cuenta las demandas reales de las mujeres jornaleras agrícolas.

Fundar reitera: desde la Alianza Campo Justo, hacemos un llamado a las autoridades a abrir espacios de diálogo genuino, seguros y vinculantes, donde las voces y demandas de las mujeres jornaleras sean escuchadas y colocadas en el centro de la toma de decisiones. Solo así será posible construir políticas públicas que respondan de manera efectiva a su realidad, garanticen sus derechos laborales y de seguridad social, y cumplan con las promesas presidenciales hacia las personas trabajadoras agrícolas y sus familias.

*Licenciado y Maestro en Periodismo    

lurame_3@hotmail.com                  @luciorm