+ Desmedida Militarización en México en Todas las Actividades; UAEMéx fortalece su calidad educativa; la moción de Miguel Sámano Peralta
La frase:
Lo más oscuro siempre ocurre antes de ponerse completamente negro.
JOHN McCAIN
UAEMéx fortalece su calidad educativa
Los referentes y mediciones internacionales permiten identificar las fortalezas de las instituciones que se someten a evaluación, además de acreditar su calidad en un entorno global. Durante los últimos años, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) ha fortalecido su posicionamiento en diversas áreas académicas.
El ranking Times Higher Education (THE) es uno de los más influyentes y ampliamente reconocidos en el ámbito universitario de todo el mundo. En la publicación más reciente del World University Rankings by Subject 2024, el THE destaca a la UAEMéx como una de las mejores universidades públicas estatales en áreas como: Ciencias Sociales, Clínica y Salud, Ciencias Físicas, Ciencias de la Vida e Ingeniería. Una de sus principales fortalezas es el área de Ciencias Sociales, donde ocupa el primer lugar entre las Universidades Públicas Estatales.
Tener, en territorio mexiquense, una universidad como la UAEMéx, que atiende a más de 95 mil estudiantes, ofrece buenas perspectivas para las juventudes y la sociedad mexiquense. Enhorabuena por toda la comunidad.
EL DETALLE: En representación de los diputados federales del PRI, Miguel Sámano Peralta presentó una moción suspensiva al dictamen de presupuesto para el 2024, ya que por mayoría de votos se aprobó en comisión el dictamen del presupuesto de egresos de la Federación 2024; se prevé que este lunes se presente en el pleno para su discusión. En el grupo parlamentario del PRI se dijo que se dará la batalla para que no se afecte a los organismos autónomos y mucho menos a los estados y municipios.
Desmedida Militarización en México en Todas las Actividades
La militarización de la Seguridad Pública y el militarismo del Sistema Político Mexicano han significado el incremento en 6.5 veces más militares, sin que se observe una mejoría en materia de seguridad para las familias, pero en cambio se va construyendo un cinturón político de protección militar en torno a una nueva hegemonía que va insertando a las Fuerzas Armadas en un nuevo rol partícipe en la disputa por el poder público.
Tal es el panorama que describe Ernesto López Portillo, Coordinador del Programa Seguridad Ciudadana, de la Universidad Iberoamericana en la Ciudad de México (IBERO CDMX), al presentar la serie Descifrando la Conferencia de Prensa Presidencial, en el marco del quinto aniversario del programa académico a su cargo.
En esta entrega de su colección, el investigador académico traduce al público y analiza la información oficial en torno a la militarización de la seguridad pública y el militarismo del sistema político mexicano, a partir de evidencias inéditas soportadas en fuentes oficiales de información.
El trabajo está soportado por todo un lustro de monitoreo permanente sobre estos temas, además de un informe sobre la militarización de la seguridad pública con los presidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto; y otro con la continuación de este fenómeno, más la fase superior: la ideología del militarismo encabezada por el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Ernesto López Portillo, quien además fundó y dirigió el Instituto para la Seguridad y la Democracia, reúne ahora en su serie Descifrando, documentos cortos, acompañados de gráficos y mapas interactivos que hacen mucho más accesible su lectura y ponderación analítica, a tal grado que ya se cuentan por miles las lecturas de estos documentos, destaca el que responde a la pregunta, ¿Qué es la Guardia Nacional?, publicado en agosto de 2021, entre que fue a su vez actualizada en abril pasado con el lanzamiento del Descifrando que responde la misma pregunta pero con datos hasta 2023.

En su exposición del quinto aniversario de su programa académico en la Ibero Cdmx, informó que, por vez primera ya hay más militares en operaciones de seguridad pública que policías estatales y municipales; y apuntó que anteriormente había dado a conocer que en 2022 ya había más militares que policías desplegados en once entidades de la República Mexicana, mostrando la coincidencia entre el incremento de personal militar y el declive del policial.
Explicó que la evidencia cuantitativa, el análisis de la información oficial y la investigación de otros actores independientes ha permitido confirmar que la Guardia Nacional se ha posicionado como una institución suplementaria a las policías del país, orientando el crecimiento de esta institución, –militar en los hechos, y civil en la Constitución– a la sustitución de las policías civiles; pero cuando se supondría que el despliegue guarda coherencia con la proporción del delito, resulta que no es el caso.
Es así que presentó un gráfico inédito que compara tasa de personal policial y militar por cada mil habitantes, contra tasa de víctimas de homicidio y feminicidio, por lo que recomienda que, al navegar dicho cuadro interactivo, usar los filtros que permiten confirmar la incoherencia de la estrategia de despliegue, sean civiles o militares los que se comparan con la victimización.
Y es que queremos invitar a mirar la militarización y el militarismo con atención al paso del tiempo, reconociendo estos fenómenos como la más grave alteración estructural al régimen constitucional de derechos, donde aún hoy la norma suprema ordena que las instituciones de seguridad pública tendrán carácter civil, pero estamos observando el silencio respecto a todo estos desde la inmensa mayoría de la llamada clase política y de la sociedad, lo cual también estamos buscando descifrar.
Ernesto López Portillo aclara que con su trabajo busca poner a discusión pública sus hipótesis, de las cuales la más importante hasta hoy es que la militarización y el militarismo no son principalmente un proyecto de seguridad, sino uno de reconstrucción del régimen y del sistema político, ante la evidencia de que se viene construyendo un cinturón político de protección militar en torno a una nueva hegemonía que va insertando a las Fuerzas Armadas en un nuevo rol partícipe en la disputa por el poder público.

Reitera que, si en estricto sentido, el despliegue militar fuera un proyecto de seguridad, la evidencia del impacto sería relevante en el discurso oficial, y aunque hay quienes creen que lo es porque presidencia habla de reducción de algunos delitos, independientemente de que no se haya publicado la comprobación de relación alguna entre el despliegue y esa supuesta disminución.
A lo que el trabajo de análisis apunta es más a los temas de los que no se habla; por ejemplo, no hay rendición de cuentas alguna sobre el despliegue militar de cara a la multiplicación de bolsas territoriales de gobernanza criminal, muchas de ellas, por cierto, donde ese despliegue intensivo lleva más, cual es el caso de Guerrero.
En este caso, se reportaban 40 mil efectivos militares desplegados en el 2015, y hoy suman poco más de 260 mil, un crecimiento quizá sin paralelo global en un país que aporta 11 de las 15 ciudades con las más altas tasas de homicidios violentos del mundo, por lo que de ninguna manera se justifica el intenso despliegue militar.
A toda esta explicación de Ernesto López Portillo, había que agregar la sorpresiva compra de tanquetas antimotines, gases lacrimógenos y otros materiales que poco o nada tienen que ver con la lucha contra la delincuencia organizada. Será por ello que los organismos sociales y de defensa de los derechos humanos, refieren que más bien el gobierno de la 4T acelera la militarización del país para imponer un régimen autoritario y antidemocrático, ¿no le parece a usted, estimado lector?


