Dos instantes poéticos
Amar es
Amar es una angustia indefinida,
Un constante vivir en tierno arrullo.
Es un querer saber todo lo tuyo
Es cambiar tu mirada por la vida.
Amar es reconstruir cuando te alejas
Tus pasos, tus silencios. Tus palabras
Y no saber qué dices cuando me hablas
Y entender tu silencio cuando callas.
Amar es no dormir cuando en tu lecho
Sueñas con otros brazos que te ciñen,
Y odiar esos sueños que perciben
El palpitar constante de tu pecho.
Amar es desear con ansia loca
Esa entrega total en un abrazo,
Y al calor de un beso de tu boca
Morir de placer en tus brazos.
INMENSIDAD AZUL
A la luz de los rayos de la luna,
manantial de reflejos platinados
de iridiscente tono azul de bruma,
y el cielo, de mil luces salpicado,
surge radiante el tono matizado,
que con su luz la inmensidad alumbra.
Y el mar, con el color del infinito,
que irradia con su luz vivo reflejo,
del añil o del plumbago exquisito,
en el marco de plata de un espejo.
Tenue línea fugaz del horizonte,
que incapaz de marcar la diferencia,
señala tímida de sur a norte
el mar y el cielo en única existencia.
Brillante el sol emite sus reflejos,
dispersando su brillo en el paisaje,
en crepúsculo azul, único y bello,
que refleja del astro el diario viaje.
Y mientras en el mar las olas ruedan
igualando a las nubes en el cielo,
en el espacio azul las nubes vuelan
semejando a las olas en su vuelo.
Confundidos en un confín inmenso,
mar y cielo, amalgama cristalina,
lo mismo inspiran armonioso verso,
que musical y delicada rima.
Inmensidad azul de ondas marinas,
digna de ser plasmada en regio lienzo,
hermosura total de diamantina,
límpido espacio de esplendor intenso.
Zimapán, Hgo., México

