Dos poemas…
PERDÓN POR TAN POCO
color entero
quizá en minifalda
o también
en un pantalón amarillo
lleno de bolsillos, cierres y botones clásicos
un suspiro que no se come
y una cuenta impagable e imparable
como tu sonrisa que se blanquea ante mi
burguesa con aroma sucio
que me deja respirar
y que me devuelve al camino
en un abrazo delgado
como premio mayor
cayendo en ese
alambique
para entrar en ti
con la última
nota para terminar por empezar
y que nadie
se
dé
cuenta.
*
OTRO DÍA
Y que nadie
Se dé cuenta
Como ese evangelio nuestro
Que sonríe
Con la voz
Agitada,
Como siempre debió ser.

