El clavicordio la sencillez de la perfección hecho teclado

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Fue por allá en el año 1400 cuando nace el clavicordio acompañado de la adición de más cuerdas y la incorporación de un teclado a un monocordio. Así es que de ahí proviene el nombre. Del latín una cuerda, es decir teclado más cuerda es igual a clavicordio. Este instrumento sin duda fue utilizado por gran cantidad de compositores, sólo por mencionar  tenemos a Bach y Mozart. Hay que decir también que obtiene su mayor grado de desarrollo en el siglo XVIII de la mano de su principal espadachín Carl Philipp Emanuel Bach. Es ahí donde adquiere un gran tamaño y pierde su portabilidad con la adición de patas.

Se trata de un instrumento musical europeo de teclado que tiene un origen en el antiguo monocordio generado por los antiguos teóricos griegos, consta de una cuerda percutida y sonido de muy bajos decibeles. Ahora bien, hay que tener un poco de observación para evitar confundirlo con otros como el clavecín, o clavicémbalo, la espineta, el virginal, harpsicordio, o el clavicímbano. Valdría la pena también señalar que un antecedente del clavicordio lo encontramos, según la tradición, en los escritos de Pitágoras, en los que una sola cuerda, fijada por ambos extremos y en tensión, al vibrar tomando diferentes longitudes, permitía, al menos en la teoría, adquirir las diferentes notas de un hexacordo; se trata de longitudes que estaban basadas en sencillas proporciones numéricas y todas sus teóricas derivadas, fracciones que tenían su proyección superior en la armonía de las esferas celestes, cuyos sonidos creía escuchar.

De aquí podemos partir a que se trata, a diferencia de los claves y del clavisimbalum, de un instrumento que  funciona con un mecanismo de tangentes en el que una púa metálica divide la cuerda en dos.  Es importante mencionar que los diferentes sonidos se obtienen al herir las púas a las cuerdas en diferentes puntos. De esta forma, la altura producida depende de la longitud del extremo separado por las púas que se pone en vibración. Por otra parte, el otro lado de la cuerda queda apagado con un fieltro. De esta manera se logra que no sea necesaria una cuerda para cada sonido y por tanto para cada tecla. Esto sumado a la disposición de sus cuerdas de forma paralela al teclado hace que sea un instrumento de reducido tamaño a diferencia de los claves, ya que estos van a depender de la longitud de las cuerdas para la producción de las diferentes alturas.

Hay que considerar también que en el clavicordio, a diferencia en los claves, la tecla está conectada a la púa de manera directa a través de una palanca, esto significa que podremos modular el sonido, esto implica lograr variedad de dinámicas e incluso hacer vibrato. Además las cuerdas son dobles, permitiendo un aumento considerable en su  sonoridad.

Se trata entonces de uno de los instrumentos más populares de la Europa del siglo XVI al siglo XVIII, fue fundamental en el desarrollo de obras para teclado del barroco y en el clasicismo. Es un instrumento de cuerdas pulsadas accionado por teclas que funcionan como palancas y es categorizado como un instrumento de cuerda. Por su aspecto y origen, podríamos decir que el clavicordio es uno de los antepasados del piano que conocemos actualmente. Es posible que se trate del más sencillo y perfecto de todos los instrumentos de teclado. Recordemos que las teclas del clavicordio son palancas; cuando se hunde una de ellas se percute la cuerda con una pequeña púa de metal, que conoceremos como tangente, insertada en el extremo contrario de la tecla. La longitud de la cuerda entre el puente y la tangente determina la afinación del sonido. Cuando se oprime una tecla la tangente se eleva y golpea una cuerda, deteniéndola al mismo tiempo, como un dedo de la mano izquierda de un violinista. Una de las dos partes de la cuerda dividida no suena porque está en contacto con una faja de fieltro. Cuando se suelta la tecla, la tangente vuelve a su lugar y toda la longitud de la cuerda se amortigua gracias al fieltro, dejando sonar la nota. No tiene pedal sostenedor. Así es así como funciona la sencillez perfecta de este maravilloso instrumento. Podemos seguir, y señalar que dado que las cuerdas vibran desde el puente sólo hasta donde se aplicó el martillo, se pueden asignar varias teclas con sus respectivos martillos a la misma cuerda, esto es un sistema al que conocemos como clavicordio trasteado.

Se trata entonces de una técnica que simplifica la construcción, ya que requiere de menos cuerdas, sin embargo limita las habilidades del instrumento ya que en cada cuerda sólo se puede ejecutar una nota a la vez. Por eso era muy raro que se le asignaran más de dos notas a cada cuerda. Así es que por muy sencillo que parezca su manejo, se pueden lograr asombrosos y sutiles resultados. Esto es posible porque el clavicordista, por el contrario al intérprete de cualquier otro instrumento de teclado, tiene el control directo de la cuerda. Pero hay que tomar en cuenta que hay que oponer la falta de potencia del instrumento, pues su nivel sonoro es bajo, no se puede escuchar en la mayoría de las salas de concierto y tampoco permite acompañar a otros instrumentos. Por esta razón se trata de un instrumento solista para practicarlo en casa. Recordemos que a diferencia del piano, donde las cuerdas se agrupan en conjuntos de tres o dos, acá cada cuerda es completamente individual no vibrando en forma conjunta con ninguna otra al presionarse una tecla. Así es que el sonido del clavicordio es provocado por la vibración de cuerdas de diferente longitud que están tensadas.

A diferencia del piano, en donde sus cuerdas se encuentran agrupadas, estas son individuales y el mecanismo de sus teclas es en forma de palancas, que tienen en su extremo una pieza metálica llamada tangente, que tiene contacto directo con las cuerdas. El sonido del clavicordio es suave, brillante y nasal. El clavicordio es mucho más pequeño en tamaño a comparación de un piano, tanto en tamaño general como en las propias teclas, las cuales son tradicionalmente agrupadas en solo cuatro octavas.