El duelo de una mascota
El duelo por mascotas es equiparable al que se experimenta tras una pérdida humana (recordemos que para nosotros son importantes), teniendo una duración de entre 6 meses y un año. En el duelo por mascotas, al igual que en cualquier otro tipo de duelo, si no se vivencia de forma sana y natural, se puede desembocar en sufrir patologías psicológicas: síntomas físicos, emocionales, problemas de sueño o pérdida de apetito.
Una de las grandes dificultades que tienen las personas cuando su mascota fallece, es que muchas veces no pueden reconocer el duelo de cara a la sociedad. Entre los sentimientos que se produce, está sentir que la sociedad no permite expresar el duelo, básicamente porque la situación no es merecedora. Muchas personas no quieren reconocer que no son sólo animales, son nuestros amigos, nuestros compañeros. Es decir, creen que la unión que se tenía con la mascota no es tan fuerte ni tan importante como para vivir el duelo.
Si has perdido a tu mascota, permítete hablarlo y compartirlo. Tienes todo el derecho y eres merecedor de expresar cuánto querías a tu mascota y cuánto la echas de menos. Apóyate en tu círculo más cercano, y no sientas vergüenza por ello. Seguro que tus amigos y familiares te acogerán, y te permitirán expresar y compartir todo lo que sientes.
Otra de las dificultades que encontramos ante la pérdida de un amigo peludo es que muchas veces se acompaña con el sentimiento de culpa. Al ser nosotros los responsables del animal, lo que a éste le suceda es nuestra responsabilidad; y, por lo tanto, hay una relación de dependencia. Unido a esto, muchas veces la muerte se produce por eutanasia. Se debe tomar la triste y durísima decisión de dormir a nuestro amigo. Este hecho complica aún más la situación y agrava el sentimiento de culpa.
En ocasiones, puede verse cómo una forma de liberar al animal de su sufrimiento, pero en otras puede hacer sentir a la persona como la causa y artífice de la muerte. Se puede sentir que se le ha traicionado, que se le ha fallado; y esta culpa puede acompañarnos durante mucho tiempo.
Ritos funerarios parte importante en el duelo por mascotas
Además, a veces es complicado poder elaborar adecuadamente el duelo por nuestra mascota, ya que no hemos podido despedirnos cómo creemos que se merece. Los ritos funerarios son una parte muy importante en el duelo, y nos permiten darle el último adiós a nuestro amigo o familiar. El hecho de que los ritos no estén tan arraigados en la despedida de nuestra mascota, dificulta aún más el proceso del duelo.
Si has perdido a tu mascota, puedes realizar algún tipo de acto a modo de despedida. Puedes incluso comentárselo a amigos y familiares, y que entre todos hagáis una especie de velatorio: decir unas palabras en su honor; realizar un minuto de silencio en su memoria; o algún tipo de actividad, como, por ejemplo, plantar un árbol. Tu mascota ha pasado los mejores momentos de su vida contigo, y ambos os merecéis poder despediros de una forma amorosa y rodeados de vuestros seres queridos.
El duelo se divide en fases.
Negación: Dónde evitamos entrar en contacto con la pérdida. Es completamente normal que no estés preparado para afrontar el dolor, pero si es beneficioso para ti que guardes sus juguetes u objetos en una caja o que los dones. No hay prisa para hacerlo, tómate todo el tiempo que necesites para hacerlo; pero es bueno que sepas que aferrarte a esas pertenencias te dificultará avanzar en el duelo.
Expresión de emociones: Realizar un rito de despedida te permitirá darle cabida a tus sentimientos y emociones. También hacerlo rodeado de amigos y familiares, permitiendo apoyarte en los otros y compartir el mar de emociones y sensaciones que te acompaña.
Reconstrucción de la vida cotidiana sin tu mascota: Poco a poco irás viendo el hueco que ha dejado en tu vida tu mascota. Te darás cuenta de rutinas que teníais juntos y no lo habías notado hasta ahora, cómo las horas de la siesta juntos, jugar con la pelota o el modo que tenía de molestarte cuando estabas trabajando con el portátil.
Relacionarnos con el recuerdo de nuestra mascota: Existe un largo recorrido entre el principio y el final del duelo por nuestra mascota, cuando ya podemos avanzar y entrar en contacto de forma tranquila con el recuerdo, pero no hay urgencia en ello. Date el tiempo que necesites, comparte y habla con tus personas más cercanas, permítete refugiarte en tu dolor y permítete también distraerte de ello. Despídete de tu amigo peludo como lo necesites y con quien necesites, y, sobre todo, exprésate. Tienes todo el derecho del mundo; y tu mascota también.

