+El financiamiento público a partidos, oneroso para el pueblo y poco productivo para el bienestar de la ciudadanía; ante la escasez de agua, bombardeo de nubes y desalinización del agua de mar
La frase:
Grave discriminación a candidatos independientes y derroche de dinero con partidos políticos.
LAMENTABLE VERDAD
ENTRE SUELDOS Y FINANCIAMIENTO PÚBLICO
En septiembre del año pasado el diputado morenista Daniel Sibaja González presentó una iniciativa de Ley de Remuneraciones de los Servidores Públicos del Estado de México y Municipios, a fin de que nadie gane más que el presidente de la República, así como una reforma a la fracción III del artículo 147 de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de México.
Sostuvo que a nivel federal, está vigente Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos para regular las de los servidores públicos de la Federación, sus entidades y dependencias, así como de sus administraciones paraestatales, fideicomisos, instituciones y organismos dotados de autonomía, empresas productivas del Estado y cualquier otro ente público federal.
Y agregó: En el Estado de México, aún falta mucho por hacer, porque históricamente, en los Gobiernos Estatal y Municipales han existido casos de personas que, al amparo de los recursos públicos han construido fortunas. Se ha entendido al servicio público como una fuente de enriquecimiento.
Dijo también que en la entidad aún existen servidores públicos que rebasan el límite de percepciones establecido por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM) y de la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos (LFRSP), como en el Poder Judicial donde el presidente tiene un ingreso neto mensual de 194 mil 419 pesos, y los magistrados de sala, perciben 135 mil 126 pesos mensuales.
Sin embargo, ni él ni los demás diputados morenistas que le acompañaron en la presentación de la iniciativa dijeron nada del financiamiento público que se otorga a los partidos o coaliciones en contienda para las elecciones del 4 de junio.
Ese financiamiento público asciende a la cantidad de 423.3 millones de pesos, de los cuales se resta la cantidad de 2.8 millones de pesos que se destinaron a las candidaturas independientes, que por esta ocasión no las hubo, ya que mientras a los partidos políticos, se les da dinero con extrema facilidad a los independientes se les exigía el levantamiento de más de 300 mil firmas de apoyo, basadas en credenciales del INE, pero captadas electrónicamente lo que les generaba un enorme gasto (en personal y teléfonos para lograrlo) que o ninguno de los aspirantes tenía o no quisieron echarlo a la basura.

¿Por qué esa discriminación tan enorme a los candidatos independientes? Mientras a los partidos se les da, a los independientes se les quita de su patrimonio.
A la cifra mencionada inicialmente 423.3 millones también hay que descontar la ministración para Movimiento Ciudadano que no participa en la contienda y que equivale a 32.8 millones de pesos, por lo cual queda un total de 387.7 millones.
A esta cifra se le puede agregar el llamado financiamiento privado, es decir compromisos con empresarios, como el que hizo Alfredo del Mazo con el poblano que imprime los útiles escolares para el Estado de México, aunque la cantidad no debe rebasar el financiamiento público que en el caso de Alejandra del Moral será de 424.2 millones y para Delfina Gómez de 346.2 millones de pesos.
Es una gran cantidad de millones que bien pudieron haber sido utilizados para preservar el agua y evitar que haya sequía como la que estamos viviendo.
A PROPÓSITO DEL AGUA
Delfina Gómez prometió agua para todos y dijo: El agua se puede convertir en un problema mayor si no tomamos acciones adecuadas e inmediatas, porque lo que hacemos es utilizar el agua, pero no se han hecho políticas públicas para distribuirla y cuidarla.
Y señaló también que durante su gobierno establecerá políticas públicas de saneamiento, rescate y protección de ríos, humedales, barrancas y cuerpos de agua, especialmente al Río Lerma.
Habría que señalar que existe el famoso bombardeo de las nubes que tiene cierta eficacia y que actualmente se practica sobre el sistema Cutzamala, buscando recuperar los niveles de agua de otros años.
El bombardeo consiste en inyectar a las nubes un reactivo de yoduro de plata, que tiene como base una solución en acetona, que provoca cúmulos de condensación en forma de cristales y con eso generar las precipitaciones, es decir, que lleva a formar cristales, que pasan de sólido a líquido y se generen las lluvias.
El sistema Cutzamala entre otras cosas, tiene dos presas, la de Valle de Bravo que tiene un déficit de agua del 46% y la de Villa Victoria que tiene un déficit del 83%.
A todo eso hay que añadir que México debe seguir el ejemplo de Israel que desaliniza el agua, es el país con mayor consumo per cápita de agua desalinizada, gracias a sus plantas desalinizadoras como la de Hadera, en el norte del país, que bombea agua del Mediterráneo y la potabiliza 24 horas al día, 365 días al año.
Israel comenzó a desarrollar plantas de desalinización a través del proceso de ósmosis inversa hace varias décadas, pero recién en los últimos 15 años la producción ha logrado una escala de impacto nacional.
El agua desalinizada normalmente cuesta alrededor de 2 mil dólares, para la cantidad de agua que una familia de cinco personas consume al año. La energía es el mayor gasto individual de las plantas de desalinización del agua de mar. Este gasto supone la mitad del costo total de su producción.
En México, según reportes, hay 436 plantas desalinizadoras ubicadas en 320 lugares, con capacidad instalada de 311,377 m3/d, pero del total de plantas instaladas, sólo 13 son por el método de destilación y únicamente cinco utilizan energía solar como fuente energética.
Las plantas desalinizadoras no sólo producen agua dulce, sino que también salmuera. Entonces el tema es: ¿qué se hace con ese concentrado de sal sobrante? Bueno, lo que se hace es que se devuelve al océano.
Y si en su tiempo y en su momento se invirtieron grandes cantidades de dinero para bombear el agua del sistema Cutzamala a la capital del país y al Valle de México, ¿Por qué no hacerlo con una o varias plantas desalinizadoras en Veracruz para llevar agua a Cd, México y al Valle de México?

