EL MEXICANO ES PARADÓJICO Y CONTRADICTORIO

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La ciudadanía es lo que hace una república; las monarquías pueden arreglárselas sin ella. MARK TWAIN

 

Como lo apuntaba en mi entrega del lunes pasado, más que una elección el próximo 4 de junio, estamos ante un plebiscito: Continuar en el camino de la destrucción nacional y seguir cavando el pozo que precipite a los mexicanos hacia las zonas más profundas de sus sombras o frenamos y dejamos de cavar para que todos impulsemos una reconciliación que nos lleve a la superficie de tierra fértil para nuestro florecimiento.

Este exordio con el que he decidido bordar fino mi columna en momentos trascendentales para nuestro querido Estado de México, lo extraje del libro publicado en 1947 y escrito por Don Jesús Silva Herzog, Meditaciones sobre México:

 

“El mexicano es paradójico y contradictorio; es valiente, casi siempre valiente, desprecia la vida; pero en ocasiones sabe del miedo y de la cobardía; es a veces desleal y taimado, mas en la inmensa mayoría de los casos estará dispuesto a ser franco, a ser leal hasta dejarse matar por un amigo o por una noble causa; es perezoso y diligente, interesado y desinteresado; capaz de los vicios más repulsivos y de las más altas virtudes; capaz de cometer los más horrendos crímenes y los mayores actos de grandeza. El pueblo mexicano puede caer en el desaliento y en la abyección, o puede levantarse hasta las más elevadas cimas de la acción y del pensamiento, realizando una tarea eminentemente constructiva y creadora. Una u otra cosa dependerá del pueblo mismo y también, en buena parte, de sus técnicos, sabios, artistas, escritores y poetas, de sus apóstoles y estadistas.

Estas meditaciones son hijas de mi amor a México y de mi sinceridad biológica. Es cierto que se me ha escapado la censura y en algunos momentos tal vez involuntariamente, asomó la pasión; pero siempre he querido decir la verdad, porque sé que sólo con la verdad se sirve de verdad al hombre, que sólo con la verdad el hombre sirve de verdad a los pueblos.

El patriotismo no es ditirambo sino critica constructiva. Se descubren los errores para que no se repitan, se señalan los vicios para corregirlos y las llagas para curarlas. El patriotismo es en esencia amor admirativo y anhelo apasionado de superación. Se quiere que la Patria sea cada vez mejor y por eso se hace crítica para servirla y porque se le ama.

La historia de México es una paradoja, como es paradójico el pueblo mexicano. Es verdad, tiene grandes defectos, pero virtudes más grandes todavía. Por eso, los que conocemos bien a ese pueblo sabemos de la profundidad humana de su acción colectiva y tenemos fe en la fulguración de su destino”.

México se encuentra las antípodas del estadista en que pensaba Silva Herzog, el que es capaz de realizar una tarea eminentemente constructiva y creadora; uniendo no polarizando, para evitar que el pueblo caiga en los pantanos que lo sumerjan en el desaliento y en la abyección.

Por eso UNIR PARA RESOLVER, como diana de sus propósitos políticos y de servicio público, lleva implícito el reconocimiento a lo mejor que tenemos los mexicanos, a nuestras luces y no a nuestras sombras que despiertan la voracidad de los populistas y pavimentan los caminos de la democracia a la oclocracia y con destino final a la dictadura.

Por supuesto que no se trata de una empresa sencilla, Alejandra del Moral lo sabe, por eso, con humildad, ha reconocido que no es experta en todo y que para ello, va a requerir el apoyo de técnicos, intelectuales y todos los interesados en una vida mejor para nuestras generaciones que nos sucederán.

Alejandra de personalidad fresca y franca, se distingue por la seriedad con que aborda sus retos, por su competencia y habilidad técnica, pero ante todo, porque su eficacia en la política nunca se aparta de sus responsabilidades para con la sociedad a la que sirve.

Para terminar, les compartiré una reflexión personal: La política no se mide, se siente. Las casas encuestadoras, no tienen la capacidad de calibrar la paradoja del mexicano.